Francisco
exhorta a meditar asiduamente la Palabra de Dios, para fortalecer la
vida cristiana como “colaboradores de Dios” haciendo el bien con la
oración, el ayuno y la caridad.
Johan Pacheco – Ciudad del Vaticano
«No nos cansemos de hacer el bien, porque, si no desfallecemos,
cosecharemos los frutos a su debido tiempo. Por tanto, mientras tenemos
la oportunidad (kairós), hagamos el bien a todos» (Ga 6,9-10a), es la
cita bíblica del apóstol Pablo que medita el Papa Francisco en su
mensaje para el tiempo litúrgico de la Cuaresma de este año.
El Santo Padre inicia su mensaje recordando que “la Cuaresma es un
tiempo favorable para la renovación personal y comunitaria que nos
conduce hacia la Pascua de Jesucristo muerto y resucitado”.
Leer: MENSAJE DEL SANTO PADRE FRANCISCO PARA LA CUARESMA 2022
Siembra y Cosecha
“¿Qué es para nosotros este tiempo favorable?”, se pregunta el Papa
en la meditación. Respondiendo luego que “ciertamente, la Cuaresma es un
tiempo favorable, pero también lo es toda nuestra existencia terrena,
de la cual la Cuaresma es de alguna manera una imagen”.
Lamenta el Pontífice que “con demasiada frecuencia prevalecen en
nuestra vida la avidez y la soberbia, el deseo de tener, de acumular y
de consumir, como muestra la parábola evangélica del hombre necio, que
consideraba que su vida era segura y feliz porque había acumulado una
gran cosecha en sus graneros (cf. Lc 12,16-21)”.
Por ello invita a escuchar asiduamente la Palabra de Dios, para
responder al don de Dios de ser sus colaboradores obrando el bien.
“La escucha asidua de la Palabra de Dios nos hace madurar una
docilidad que nos dispone a acoger su obra en nosotros (cf. St 1,21),
que hace fecunda nuestra vida. Si esto ya es un motivo de alegría, aún
más grande es la llamada a ser «colaboradores de Dios» (1 Co 3,9),
utilizando bien el tiempo presente (cf. Ef 5,16) para sembrar también
nosotros obrando el bien”, dijo.
«No nos cansemos de hacer el bien»
En el segundo apartado del mensaje para la Cuaresma 2022, el Papa
exhorta a que “no nos cansemos de hacer el bien” (Ga 6,9), de manera
especial a través de la práctica cristianas de la oración, el ayuno y la
caridad.
“No nos cansemos de orar. Jesús nos ha enseñado que es necesario
«orar siempre sin desanimarse» (Lc 18,1). Necesitamos orar porque
necesitamos a Dios. Pensar que nos bastamos a nosotros mismos es una
ilusión peligrosa”, afirma el Papa.
También invita al “ayuno corporal que la Iglesia nos pide en
Cuaresma”, para que “fortalezca nuestro espíritu para la lucha contra el
pecado”.
Exhortando luego a recibir la gracia del perdón “en el sacramento de
la Penitencia y la Reconciliación, sabiendo que Dios nunca se cansa de
perdonar”.
Y pide “hacer el bien en la caridad activa hacia el prójimo”, durante la Cuaresma dando con alegría (cf. 2 Co 9,7).
«Si no desfallecemos, a su tiempo cosecharemos»
Al utilizar la imagen del sembrado en la cita bíblica de san Pablo
(Ga 6,9-10a), invita el Papa a pedir “a Dios la paciente constancia del
agricultor (cf. St 5,7) para no desistir en hacer el bien, un paso tras
otro. Quien caiga tienda la mano al Padre, que siempre nos vuelve a
levantar. Quien se encuentre perdido, engañado por las seducciones del
maligno, que no tarde en volver a Él, que es rico en perdón”.