Religión y Escuela

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domingo, 11 de octubre de 2026

Antonio Roura: “La educación católica no busca adoctrinar, sino abrir horizontes de sentido en un mundo fragmentado”

El director del Secretariado de la Comisión Episcopal para la Educación y la Cultura analiza en esta entrevista los grandes desafíos de la escuela actual, el papel de la clase de religión y la urgencia de un pacto educativo que ponga a la persona en el centro





En un momento donde las aulas se debaten entre la vertiginosa transformación tecnológica y la profunda crisis de valores, la mirada de la Iglesia sobre la enseñanza adquiere una relevancia capital. Para profundizar en estos desafíos, La Missio, colaborador de Exaudi conversa con Antonio Roura, director del Secretariado de la Comisión Episcopal para la Educación y la Cultura de la Conferencia Episcopal Española.

Con una amplia trayectoria y un profundo conocimiento de los entresijos pedagógicos y pastorales del país, Roura nos adentra en los proyectos actuales de la institución, el valor insustituible de la clase de religión y la necesidad imperiosa de tejer puentes a través del diálogo cultural. Una charla abierta y sin ambages sobre el presente y el futuro de una escuela llamada, más que nunca, a educar la mirada y el corazón de las nuevas generaciones.

La Escuela de Verano de Salamanca pone el foco en cuidar al profesor de Religión. ¿Por qué es tan importante este cambio de mirada?

La Escuela de Verano de Salamanca, organizada por la Comisión Episcopal para la Educación y Cultura, fue un espacio de encuentro, reflexión y trabajo sobre el desarrollo profesional del profesorado de Religión. Reunió a delegados diocesanos, profesores de la DECA, docentes y responsables de formación de las distintas titularidades de la escuela católica. Allí presentamos y contrastamos una propuesta de Marco de Desarrollo Profesional que venía elaborándose mediante un proceso muy participativo. Esa participación es uno de sus principales valores, porque permite partir de la experiencia real de quienes forman, acompañan y trabajan cada día en el aula.

Una de las convicciones que atravesó el encuentro fue la necesidad de cuidar al profesor. Durante años hemos puesto el acento, con razón, en su preparación teológica y pedagógica. Ese empeño sigue siendo imprescindible, pero hoy necesitamos ampliar la mirada. No basta con ofrecer cursos o buenos materiales; debemos acompañar a la persona a lo largo de su trayectoria profesional, desde su incorporación a la docencia hasta las etapas de mayor experiencia.

El profesorado de Religión trabaja en una escuela plural, en contextos culturales diversos y, a veces, con una sensación real de soledad o fragilidad. Necesita formación continua, pero también ser escuchado, reconocido y acompañado. En este sentido nos orienta el magisterio del papa León XIV y, en particular, su carta apostólica Diseñar nuevos mapas de esperanza. Allí se nos recuerda que la educación es una obra coral y que nadie educa solo.

Cuidar al docente significa ayudarle a releer su vocación, afianzar su identidad profesional y ofrecerle recursos para afrontar las dificultades sin desgastarse. Este fue el cambio de perspectiva que quisimos hacer visible en Salamanca: pasar de preguntarnos únicamente qué formación ofrecemos a preguntarnos qué necesita cada profesor en su momento personal y profesional. Cuando cuidamos a los docentes, cuidamos la enseñanza, la presencia de la Iglesia en la escuela y, en último término, a los alumnos y a sus familias.


¿Qué aporta el nuevo Sistema de Desarrollo Profesional frente al modelo tradicional de formación del profesorado?

Aporta una manera distinta de entender la formación: no como una suma de cursos aislados, sino como un proceso que acompaña toda la vida profesional. El Marco mira a los marcos de competencias docentes que se están desarrollando, pero concreta la especificidad del profesor de Religión mediante cinco dominios propios y complementarios.

El primero es el dominio pedagógico-didáctico: planificar, enseñar y evaluar con rigor, atendiendo al currículo y a la diversidad del alumnado. El segundo, relacional e inclusivo, se refiere a crear vínculos de confianza, escuchar, dialogar y acompañar en aulas plurales. El tercero, institucional y colaborativo, sitúa al profesor dentro del claustro, del proyecto educativo y de la relación con las familias y el entorno. El cuarto, digital e innovador, pide utilizar la tecnología y la innovación con criterio pedagógico y discernimiento ético. Y el quinto, identitario-eclesial, integra la formación teológica, el diálogo entre fe y cultura y la vinculación con la Iglesia en el ejercicio cotidiano de la docencia.

Cada dominio se desarrolla mediante indicadores observables. No son una lista para fiscalizar o clasificar al profesor, sino referencias que le permiten revisar su práctica, reconocer fortalezas y descubrir aspectos de mejora. Esos mismos indicadores pueden orientar una autoevaluación, sostener un programa de mentoría o ayudar a diseñar itinerarios formativos más ajustados a necesidades reales.

Conviene aclarar que el Marco que se ha propuesto no tiene carácter oficial ni ha sido aprobado por el Ministerio de Educación. Es una propuesta abierta, compatible con los marcos docentes generales y llamada a adaptarse con flexibilidad. Su aportación consiste en ofrecer desde ahora un lenguaje común para acompañar el crecimiento profesional sin reducirlo a la acumulación de cursos o certificados.

¿Cómo debe ser hoy un buen profesor de Religión en una escuela plural y secularizada?

Ha de ser, ante todo, un buen profesor: conoce su materia, prepara las clases, enseña y evalúa con rigor, y participa en el proyecto educativo del centro. Su identidad como profesor de Religión no lo sitúa al margen de las exigencias de la profesión docente. Le pide, además, presentar la tradición cristiana de forma inteligible y dialogar con las preguntas de los alumnos y la cultura en la que viven.

En una escuela plural, esto se aprecia especialmente en la relación educativa. El profesor cuida que cada alumno pueda intervenir sin temor a ser ridiculizado por sus creencias, sus dudas o su historia familiar. Atiende a quienes encuentran más dificultades para participar, escucha antes de responder y favorece el diálogo entre convicciones distintas. Cuando aparece un conflicto, procura convertirlo en una ocasión para aprender a convivir, sin eludir lo que debe ser corregido.

La clase de Religión abre preguntas sobre el sentido de la vida que tocan de cerca a los alumnos. Hay que acogerlas con respeto y discreción, sin forzar confidencias ni pedir adhesión creyente. El profesor acompaña desde su responsabilidad educativa y, cuando hace falta, colabora con el equipo docente y las familias. Su formación teológica le permite mostrar con claridad lo que el cristianismo propone; su competencia pedagógica, hacerlo accesible a todos y dejar espacio para que cada alumno formule libremente su juicio. Ahí se encuentran su profesionalidad y su identidad.

La propuesta apuesta por la mentoría y el acompañamiento. ¿Cómo pueden ayudar realmente al crecimiento de los docentes?

La mentoría ayuda porque evita que el profesor afronte solo las preguntas y dificultades de su práctica. El Marco ofrece un lenguaje compartido para ese acompañamiento: los dominios y sus indicadores permiten observar la realidad, formular buenas preguntas y acordar objetivos de mejora sin convertir la relación en un examen.

El mentor no es alguien que dicta al profesor nuevo lo que debe hacer. Es un compañero con experiencia que ayuda a mirar la práctica con cierta distancia, comparte criterios y acompaña la toma de decisiones. La relación solo tiene sentido desde la confianza y la escucha; no está orientada a juzgar ni a vigilar.

Este acompañamiento puede ser decisivo en los primeros años, cuando gestionar la convivencia, programar, relacionarse con las familias o encontrar el propio lugar en el centro exige un esfuerzo añadido. Pero la mentoría no se limita a quienes empiezan. También permite que los docentes experimentados contrasten su práctica, compartan lo aprendido y continúen creciendo profesionalmente.

¿Qué papel deben asumir las diócesis, universidades, centros DECA e instituciones educativas en este nuevo modelo?

A cada institución le corresponde una responsabilidad distinta, pero todas han de actuar de manera coordinada. El Marco y sus indicadores pueden ofrecerles un lenguaje común para reconocer necesidades y ordenar mejor sus decisiones.

Las delegaciones diocesanas han de permanecer cerca del profesor y, a partir de ese conocimiento, diseñar planes de formación y acompañamiento. Las universidades y los centros DECA deben asegurar una formación inicial sólida y conectada con la realidad del aula. Los colegios han de facilitar tiempos y condiciones para la formación, la mentoría y el trabajo compartido.

También las instituciones educativas y las editoriales pueden utilizar los dominios y los indicadores para orientar sus propuestas formativas y sus recursos, evitando ofertas genéricas o desconectadas de la práctica. A la Comisión Episcopal para la Educación y la Cultura le corresponde impulsar la coordinación, custodiar el sentido del Marco y ofrecer herramientas comunes, respetando la realidad de cada diócesis. No buscamos crear una estructura pesada, sino tejer una red corresponsable al servicio del profesorado.

De aquí a 2028, con esa propuesta de Congreso que está pendiente de aprobación, ¿qué le gustaría que hubiera cambiado en la vida y en la misión de los profesores de Religión?

Me gustaría que hubiera cambiado, sobre todo, la experiencia cotidiana del profesor: que cualquier docente de Religión pudiera decir que no se siente solo y que forma parte de una comunidad profesional y eclesial que reconoce su tarea y lo acompaña. El Congreso es todavía una propuesta que deberá ser estudiada y aprobada por los obispos. Más que fijarnos en una fecha, debemos preguntarnos qué proceso queremos recorrer hasta 2028.

Desearía que revisar la práctica, dejarse acompañar y seguir formándose no se percibiera como una carga o un trámite, sino como una dimensión natural de la profesión. Si el Congreso se aprueba, debería permitirnos compartir experiencias, valorar los proyectos piloto y comprobar qué mejoras están llegando realmente a los centros.

Confío en que para entonces dispongamos de programas de mentoría experimentados, instrumentos útiles de autoevaluación y una colaboración más estrecha entre diócesis, universidades y centros educativos. Pero lo más importante sería que los profesores hubieran renovado la confianza en el valor pedagógico y humano de su tarea: docentes reconocidos por su competencia profesional y, al mismo tiempo, conscientes de la identidad y la misión que dan sentido a su presencia en la escuela.

Fuente: https://exaudi.org/es/antonio-roura-la-educacion-catolica-no-busca-adoctrinar-sino-abrir-horizontes-de-sentido-en-un-mundo-fragmentado/

viernes, 9 de octubre de 2026

Carlos Esteban Garcés: «No es justo que la clase de Religión siga sometida a estereotipos»

El responsable de formación del profesorado de la Delegación Diocesana de Enseñanza de Madrid analiza el papel de la Iglesia en la educación, la situación de la escuela católica y los retos de la clase de Religión
Cristina Sánchez Aguilar POR CORREO
Carlos Esteban Garcés
 

Carlos Esteban Garcés es secretario general del Consejo General de la Iglesia en la Educación (CGIE) de la CEE y trabaja en la Delegación Diocesana de Enseñanza de Madrid como responsable de formación del profesorado. Es, además, profesor titular de Pedagogía de la Religión en el Instituto Pontificio San Pío X en Madrid (UPSA). Charlamos con él de la asignatura de Religión, del papel de la Iglesia en la educación y de cómo está la situación en la escuela madrileña.

—La educación está en el corazón de la misión de la Iglesia. ¿Por qué cree que es especialmente importante que la Iglesia participe hoy en el debate educativo, más allá de la defensa de sus colegios o de la asignatura de Religión?
—Ciertamente estoy convencido de que la educación está en el corazón de la misión de la Iglesia. De hecho, la formación es parte de la vida de la Iglesia desde los primeros cristianos. Desde hace siglos se fue articulando en propuestas que no nos parecen habituales, pero que no lo fueron cuando la Iglesia las alumbró, pienso en colegios, en universidades y en tantos proyectos no tan formales… La Iglesia fue pionera en educación, sin pretenderlo, solo por ser ella misma en medio de las sociedades.

De esa historia se deriva que la Iglesia esté presente en las sociedades actuales… lo está antes que el Estado, siglos antes del Estado tal como lo conocemos hoy.

Así que no podemos explicar su presencia como la defensa de sus colegios, o con propuestas reactivas, forma parte de su identidad, de la historia y de la sociedad civil que todos formamos.

—Usted es secretario general del CGIE, que nació como fruto del Congreso La Iglesia en la Educacióncelebrado en Madrid en 2024. Después de este primer recorrido, ¿qué está aportando realmente el Consejo y qué pretende cambiar en la presencia de la Iglesia en la educación?
—El Consejo nació como oportunidad de encuentro, como lugar de compartir las presencias eclesiales en los diversos ámbitos. Es un espacio de coordinación para compartir juntos los caminos de la educación.

Creo que su aportación esencial consiste en visibilizar todas las presencias educativas de la Iglesia, no solo colegios, universidades o profesores de Religión, que ya son muy visibles. Hay otras muchas que nos pasan más desapercibidas en la Iglesia y en la sociedad, por ejemplo, la Educación Especial, la Formación Profesional, la educación no formal, los proyectos culturales… Estas presencias de la Iglesia, como nos dijo León XVI, constituyen una verdadera constelación educativa. Nosotros queremos comunicar esta hermosa realidad en todas sus estrellas, también las que son pequeñas o parecen brillar menos.

Creer en este propósito no ha hecho concluir que cuando compartimos los caminos, todos sentimos por experiencia que somos más de los que pensábamos y lo estamos haciendo mejor de lo que pensábamos

Está mereciendo la pena el proyecto, no ha cumplido todavía dos años, pero sus 70 consejeros que representan todos los ámbitos que forman el consejo, hemos aprobado ya un plan de trabajo, hemos peregrinado a Roma, hemos visitado a la ministra de Educación que también ha participado en uno de sus plenos, y hemos activado los Premios Stella que se acaban de hacer públicos.

—Acaban de presentar el primer Cuaderno del CGIE y los Premios Stella. ¿Qué han descubierto al poner en común todas esas realidades educativas y qué esperan que estas iniciativas aporten a los educadores?
—La publicación de este cuaderno es una de las primeras iniciativas que hemos realizado. Ahí hemos puesto en diálogo tres actores: la declaración del Concilio Vaticano II Gravissimum educationis como un punto de partida con su actualización, la carta apostólica de León XIV Diseñar nuevos mapas de esperanza; y los 10 compromisos del Pacto Educativo Global promovido por Francisco y actualizado por León XIV. Este diálogo a tres voces alumbra el camino a los nueve ámbitos de presencia de la Iglesia en la educación.

Los Premios Stella, que hemos presentado en su primera edición, reconocen solo algunas de las estrellas que iluminan el bien común e acompañan la misión educativa de la Iglesia. Lo que más valoro que identificar esas estrellas en los muy diversos contextos en los que estamos presentes. Ciertamente estamos aprendiendo a reconocernos todos y entre todos. Estamos construyendo la sinodalidad en la misión educativa de la Iglesia.

—La escuela católica madrileña viene alertando de una situación de asfixia económica. ¿Hasta qué punto esta situación pone en riesgo el futuro de estos centros en Madrid?
—La financiación pública de las escuelas concertadas está aprobada para facilitar el acceso de todos a la educación sin que las condiciones socioeconómicas de las familias sean un obstáculo. Si esta financiación se va estrechando, como nos está ocurriendo desde hace años, crece nuestra preocupación por los más desfavorecidos que podrían ser los más perjudicados. Ciertamente es una asignatura pendiente y las políticas educativas deberán abordarla. La escuela tiene que organizarse en igualdad de condiciones para todos.

En cualquier caso, déjame decir que la economía de nuestros centros católicos forma parte del tercer sector, es decir, son iniciativa social que aun siendo empresa no busca beneficios económicos, sino sociales; el afán de lucro no está en sus objetivos. Conviene poner de manifiesto este dato tan propio de las escuelas católicas, por su servicio al bien común y porque asistimos en la actualidad a nuevos intereses económicos en la gestión de centros que quizás ya so sean de este tercer sector.

—Más allá de la cuestión económica, ¿cómo definiría hoy la situación de la escuela católica madrileña? ¿Cuáles son sus principales fortalezas y sus principales preocupaciones?
—Nuestras escuelas católicas son aliadas de las familias, buscan, como los padres y las madres, la mejor educación integral para sus hijos, nuestros alumnos. Una fortaleza que se percibo hoy es comprobar cómo las familias que estudiaron en nuestras escuelas quieren que sus hijos también lo hagan ahora. Ese afecto revela una comunión con nuestros proyectos educativos que nos llena de responsabilidad.

Lo que nos proponemos es, por supuesto, una educación de calidad, pero, sobre todo, compartimos una forma humanizada de entender la vida de manera integrada y armonizada, con valores y con sentido. La escuela católica transmite una cultura, una forma de entender la vida y la sociedad. Con nuestras pedagogías ensanchamos la antropología cristiana para que llegue a tantas casas.

Y si me preguntas por las preocupaciones, sin duda, percibo al menos dos: cómo compartir la responsabilidad educativa con las familias para cuidar a sus hijos y que crezcan por fuera y maduren por dentro…; pero, sobre todo, cómo atender a todos, especialmente a los niños y niñas más vulnerables, solos, o necesitados.

—Madrid sigue estando entre las comunidades con mejores resultados educativos, aunque el último PISA también refleja un empeoramiento. ¿Qué lectura hace de estos datos desde su experiencia como educador?
—Los datos del último PISA nos generan dolor, el descenso del rendimiento escolar nunca es buena noticia. Están en juego aprendizajes necesarios para la vida adulta que no acabamos de transmitir; desde luego, esos resultados no son los que esperábamos.

Son resultados que nos cuestionan y nos obligan a revisar si la LOMLOE y su modelo educativo, que hunde sus raíces en la LOGSE, sigue siendo el que necesita nuestro tiempo. Por una parte, veo este cuestionamiento curricular, pero también debemos revisar si cuando se hacen reformas educativas se acompañan de las medidas necesarias para formar al profesorado, para apoyar su implantación en los centros; las respuestas a estas cuestiones no son precisamente las mejores.

Por otra parte, PISA ha evaluado competencias curriculares en tres áreas concretas, pero la educación es más amplia y abarca otras que se denominan competencias blandas, y que también son decisivas para una formación integral y humanizadora; por ejemplo, la perseverancia y la curiosidad son cualidades en las que nuestros estudiantes están mejor que la media de PISA; estos datos son más positivos.

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miércoles, 7 de octubre de 2026

El papa León XIV bendice los ejemplares de la segunda edición de YOUCAT Amor para siempre

 

El libro, con prólogo de León XIV y epílogo de Francisco, ya está disponible. 
 Editorial Verbo Divino estuvo presente en la recepción en Roma.

Estella (Navarra), 7 de octubre de 2026. El papa León XIV bendijo hoy, durante la audiencia general celebrada en Roma, los ejemplares de la segunda edición de YOUCAT Amor para siempre, el libro de preparación al matrimonio de la YOUCAT Foundation que él mismo prologa y que desde hoy ya está disponible.

La YOUCAT Foundation entregó al papa un paquete regalo con ejemplares de cada versión lingüística de la obra. Editorial Verbo Divino, que publica la edición en español para Latinoamérica, estuvo presente en la recepción, representada por Allancastro Silva, su director comercial.

YOUCAT Amor para siempre. Del yo al nosotros por el sacramento del amor acompaña a los jóvenes en el camino hacia el matrimonio, desde las primeras palabras de afecto hasta la promesa de por vida. Lo elaboró un equipo de matrimonios, sacerdotes y teólogos a partir de cerca de mil preguntas de jóvenes de más de treinta países, y se organiza en cinco partes: el sentido del amor, el autoconocimiento, el noviazgo y la elección de pareja, el sacramento del matrimonio y la vida conyugal.

La obra responde a la petición del papa Francisco de un verdadero catecumenado matrimonial, más allá de «tres o cuatro conferencias en la parroquia». León XIV firma el prólogo y el texto de Francisco se conserva como epílogo: dos papas, un mismo camino. «Este libro los invita a abrir su corazón a un plan más grande que cualquier sueño humano», escribe León XIV.

Los contenidos están confirmados por el Dicasterio para la Evangelización y la edición de Verbo Divino lleva el imprimátur del cardenal Jaime Spengler, presidente del CELAM. Puede leerse solo, en pareja —con códigos QR pensados para la lectura de a dos— o en grupos de novios y de pastoral familiar, como complemento, y no como sustituto, de la preparación presencial.

La YOUCAT Foundation, cuyo propietario único es la Asociación Pontificia Internacional ACN – Ayuda a la Iglesia Necesitada, promueve en todo el mundo proyectos de nueva evangelización dirigidos a los jóvenes.

Ficha técnica

Título: YOUCAT Amor para siempre. Del yo al nosotros por el sacramento del amor

Prólogo: papa León XIV · Epílogo: papa Francisco

Edición: 2.ª edición, septiembre de 2026

ISBN: 978-84-1063-294-3 · Código EVD: 4803011

Páginas: 248 · Formato: 125 × 205 mm · Tapa blanda

Enlaces

- Web de Editorial Verbo Divino

- Noticia en la web

- Ficha del libro y datos técnicos

- Ficha informativa (PDF)

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- Descarga de imágenes: fotografía de la audiencia

Sobre Editorial Verbo Divino

Editorial Verbo Divino (EVD) es una editorial católica especializada en Biblia y teología para el mundo hispanohablante, con presencia en 21 países. Vinculada a la Congregación del Verbo Divino (SVD) y con sede en Estella (Navarra), EVD combina rigor exegético y vocación pastoral en una oferta editorial dirigida a comunidades, instituciones académicas y lectores interesados en la reflexión bíblica y teológica. www.verbodivino.es

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viernes, 2 de octubre de 2026

Un teatro para todo un colegio de educación especial

El Consejo General de la Iglesia en la Educación galardona un proyecto de teatro de un colegio de educación especial que implica a alumnos, docentes y padres 
Una de las últimas representaciones en las que ha participado todo el colegio. Foto cedida por Patricia Mármol. 
Juan Luis Vázquez Díaz-Mayordomo

Patricia Marmol es profesora de Religión en el colegio público de educación especial Vicente Ferrer, en San Sebastián de los Reyes (Madrid). Su proyecto El teatro vive en mi cole es uno de los galardonados con los premios Stella que concede el Consejo General de la Iglesia en la Educación (CGIE). Son premios que nacen para conocer mejor la presencia educativa de la Iglesia, profundizar en los fundamentos que la orientan y reconocer experiencias capaces de inspirar nuevos caminos.

—Patricia, ¿qué es «El teatro vive en mi cole»?
—Llevo más de 33 años trabajando como profesora de Religión en un centro de educación especial, el Vicente Ferrer. Ya en los primeros años cayó en mis manos un proyecto de teatro como herramienta educativa y me pareció muy bueno. Empecé a formarme y al final conseguí crear una herramienta de trabajo con mis chavales que me permitía trabajar valores desde el ámbito de la Religión: el compañerismo, el respeto, la equidad, el cuidado y la amistad.

Lo que empezó como un pequeño proyecto dentro de mi aula me ayudaba también a controlar y manejar mejor algunas conductas que de otra manera eran más complicadas. Me daba acceso a entrar en ellos y crear un vínculo mucho más fuerte.

—¿Cómo pasó de ser un proyecto del aula de Religión a convertirse en un proyecto de todo el centro?
—Hemos crecido tanto que estos últimos años todo el colegio ha querido participar. Al principio tenía mi grupo de actores, diez o doce, y hacíamos diferentes representaciones. Pero todo el resto del colegio decía: «Yo también quiero participar». Entonces empecé a crear escenas de cine y así fuimos ampliando cada vez más la participación. Luego llegaron los padres, que decían: «Oye, ¿y nosotros no podemos participar?». Y poco a poco se han ido sumando también.
Música y valores

—¿Cómo se ha plasmado esa participación en los últimos espectáculos?
—En los últimos tres musicales hemos llevado el trabajo al Teatro Eduardo Macías, que es donde representamos nuestro trabajo durante el año. Hemos subido sillas de ruedas con chavales, hemos hecho escenas de madres bailando con sus hijos y de profesores bailando con sus alumnos. También utilizamos el comunicador como herramienta de habla. Los chavales hablan habitualmente a través de su comunicador y en el teatro también salen hablando con él. 
 
Los alumnos durante un ensayo. Foto cedida por Patricia Mármol.

—Todo esto se enmarca dentro de la clase de Religión.
—Sí, se enmarca dentro de la clase de Religión porque la clase de Religión en un centro de educación especial, al menos como yo la llevo trabajando, es adaptación. En realidad, lo que estamos trabajando continuamente son los valores. Yo lo he adaptado todo a sus necesidades y capacidades.

Me di cuenta de que ellos aprenden a través de su día a día y de lo que supone su rutina de trabajo. Para ellos es mucho más enriquecedor hablar del respeto que tenemos que tenernos en el aula o de ayudar a un compañero que va en silla de ruedas cuando nosotros somos capaces de andar. Para mí, todo eso es la Religión: el amor y el cuidado.

—¿Cómo reaccionan los chavales? ¿No es un desafío trabajar con alumnos con necesidades educativas especiales?
—Después de tantos años trabajando en educación especial, siempre diré que ellos me han enseñado más a mí que yo a ellos. Es impresionante la ilusión que tienen. A lo largo de todos estos años hemos creado y ayudado a estos chavales y a sus familias.
Con la cara levantada

—¿Puedes poner un ejemplo?
—Tenía una alumna cuya timidez era casi patológica. No conseguía levantar la cabeza para mirarte a los ojos. Tenía el pelo largo y se ponía todo el pelo delante de la cara para no tener que mirar. Hablé con su madre y le dije que quería intentar trabajar con ella dentro del teatro.

—¿Y qué pasó?
—Estuvimos todo el año trabajando con ella. Al final, el día del estreno, conseguimos que atravesara todo el escenario con la cara levantada, con una sonrisa de oreja a oreja y con todo el pelo recogido. Casos como ese tengo millones. Te puedes imaginar las lágrimas de su madre y las mías. Me emociono incluso al contártelo.

—¿Algún caso más?
—Sí, por ejemplo el año pasado conseguimos que chavales muy afectados, con parálisis cerebral, respondieran a la música y a la luz que les pusimos. Todo es una emoción continua, una emoción tras otra.

—¿Qué tipo de contenidos y obras representáis?
—Empezamos con historias y personajes que ellos conocieran. Hemos hecho Grease, La Bella y la Bestia, Mary Poppins y Annie. En los últimos años hemos hecho creaciones totalmente nuevas y mágicas. Siempre ha sido musical y trabajando los valores. Nuestro mensaje es: Todos somos todos juntos. Es tan importante el niño que está sujetando el árbol como el que sale bailando en la primera escena. Si falta el árbol, yo no me puedo apoyar en él. Si falta el que canta, yo no puedo bailar. Somos un equipo compacto, unidos en torno a un mensaje de vida, cuya base es el amor, el respeto y la equidad.

Fuente: https://alfayomega.es/un-teatro-para-todo-un-colegio-de-educacion-especial/

miércoles, 30 de septiembre de 2026

El CGIE lanza los Premios Stella premiando a una profesora de religión que convirtió el teatro en esperanza

 

Madrid, 30 de septiembre de 2026.

La primera edición de los Premios Stella, impulsados por el Consejo General de la Iglesia en la Educación (CGIE), ha puesto el foco en iniciativas y trayectorias que destacan por su capacidad de transformar la educación desde los valores del compromiso, la inclusión y el acompañamiento personal. Entre los galardonados de esta convocatoria sobresale el reconocimiento concedido a la profesora de Religión Patricia Mármol, distinguida en la categoría de Profesorado de Religión por su proyecto «El teatro vive en mi cole», desarrollado en el Colegio Público de Educación Especial Vicente Ferrer.

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Los tres objetivos de la asignatura de Religión

El delegado de Enseñanza de Madrid explica las funciones de la asignatura y las dificultades de los profesores en los centros públicos 

Juan Luis Vázquez Díaz-Mayordom

Los profesores de la asignatura de Religión de Madrid van a recibir el envío misionero este miércoles en la catedral de la Almudena. Para José Luis Guzón, responsable de la Delegación de Enseñanza, estos docentes «están trabajando por la misión común de la Iglesia». 

—¿Qué papel desempeña hoy la clase de Religión en una escuela en la que los chavales tienen perfiles religiosos cada vez más diferentes?   


—Yo creo que la clase de religión tiene al menos tres finalidades muy importantes. La primera es de tipo cultural. Es una asignatura más, una materia más en el currículo, que transmite una serie de ideas, conocimientos y valores inherentes a la religión que son necesarios en toda cultura. 

Otra finalidad muy significativa es ayudar a vivir en sociedad. Estamos en un entorno plural y cada persona representa a veces unos valores diferentes. Con frecuencia nos encontramos un pluralismo religioso y eso también hay que armonizarlo. Junto con esto, una tercera finalidad es la integración social, porque la religión siempre ayuda a vivir y a armonizar las diferencias. Por eso es importante que esta asignatura siga presente en la escuela. 

Vuelta a la religión 

—¿Los profesores de Religión, en este caso la católica, están percibiendo algún cambio en las inquietudes religiosas de los jóvenes? Hasta hace poco se ha estado hablando de un llamado giro católico… 


—No lo hemos tematizado, es verdad que estamos ahí con el prisma y con los anteojos puestos para ver qué está pasando, pero no lo hemos hecho objeto de diálogo. De todos modos, el año pasado, en un simposio que tuvimos en el mes de noviembre, constatamos que hay un revival, una vuelta otra vez a la religión en la sociedad actual. 

Alumnos de Religión del IES Agora de San Sebastián de los Reyes en una visita a la catedral de la Almudena. Foto: Delegación de Enseñanza.
Alumnos de Religión del IES Agora de San Sebastián de los Reyes en una visita a la catedral de la Almudena. Foto: Delegación de Enseñanza.

No es una mera moda. Es algo que desde la pandemia hasta hoy está continuamente creciendo. Eso es lo que nos dicen los sociólogos, que desde el año del COVID hasta ahora hay un crecimiento lento, pero constante, de las personas que vuelven a tener comportamientos y actitudes religiosas. 

—Muy interesante… 


—Y todavía hay más. En la Iglesia hay más mujeres que hombres, en general. Pero en este revival el número de chicos es superior al de chicas. Esto también los sociólogos lo dejan como dato, porque todavía no saben cómo interpretarlo. 

En la escuela pública 

—¿Qué me dice de los profesores? ¿Cuál es la principal dificultad a la que se enfrentan los que imparten Religión en las aulas, específicamente en los centros públicos? 


—Yo creo que hoy la llamada así disciplina escolar, en la que los chicos atiendan y sepan comportarse, es una dificultad, especialmente en los cursos de la ESO. 

Después hay otra dificultad, tampoco pequeña, y es que en algunos centros públicos los equipos directivos no ven con buenos ojos la asignatura. Esto es menor, porque es verdad que también hay muchos centros en los que los equipos directivos están a favor y no ponen ninguna dificultad al desarrollo de la asignatura de Religión. Pero sí que en algunos esto se palpa y existe un ambiente muy frío, ven Religión como algo añadido, como algo que quizás habría que sacar del contexto escolar. Si tú te encuentras con siete niños en clase, quiere decir que en este centro hay como una frialdad respecto a la religión importante. 

—¿Cómo responden los docentes ante este ambiente que menciona? 


—En general, la gente se ha ido adaptando a las nuevas leyes y creo que hay mucha formación entre los profesores de Religión. Está la que ofrece la Delegación de Enseñanza, la que ofrecen los sindicatos y también la de otros grupos. La gente se forma muchísimo. Realmente, la formación de los profesores de Religión está muy por encima de la que realizan los profesores de otras materias. 

Enviados por la Iglesia 

—Entonces, ¿a qué van a enviar los profesores de religión en este curso? Es decir, ¿cuál es la misión específica a la que les manda la Iglesia? 


—El lema que hemos escogido para este envío es Educar con pasión. Alza la mirada, al hilo del lema de la visita del Papa a España en junio. Lo que vamos a tener es una ceremonia con un carácter muy especial en la que le vamos a decir a cada profesor que va a ser un enviado de la Iglesia en el ámbito escolar. Este es el significado profundo. Haremos el gesto de venir y compartir entre todos con el obispo, celebrar la Eucaristía y sentirnos enviados. El envío hace al docente misionero en el mundo escolar. Están trabajando por la misión común de la Iglesia, en un ámbito muy específico que es el mundo educativo.

Fuente: https://alfayomega.es/los-tres-objetivos-de-la-asignatura-de-religion/

sábado, 26 de septiembre de 2026

Compromís plantea sacar Religión del horario lectivo ordinario para reforzar las áreas hundidas en PISA

Los valencianistas presentarán una propuesta de resolución para llevar la asignatura a las tardes y dar en su lugar Matemáticas o refuerzos de comprensión lectora

El Debate de Política General se aproxima sobre el horizonte de la semana que viene y más allá del ruido en torno a la intervención o no de Juanfran Pérez Llorca como candidato ya designado por el PP para las próximas elecciones, Compromís quiere aprovechar la cita para exhibirse como una opción de gobierno y, de paso, poner sobre la mesa algunos temas con los que avanzar de cara a la campaña. Ahí aparece la Educación y, en concreto, una propuesta para dejar las horas de Religión semanales o la alternativa de quien no la curse fuera del horario lectivo ordinario.

El planteamiento aparecerá recogido en una de las propuestas de resolución que presentará la coalición valencianista el próximo martes, según adelantan fuentes de la formación a este periódico. Así, aprovechando el batacazo en el Informe PISA, la formación pedirá dentro de su paquete de reclamaciones que protagonizan la segunda jornada del debate "modificar el currículum para revertir la ampliación horaria de Religión aprobada recientemente por la Conselleria de Educación, Cultura y Deportes y ubicar dicha área en una franja horaria específica diferenciada del horario lectivo ordinario común para poder así reforzar las áreas más necesitadas".

Y por si hubiera dudas de si la propuesta es un brindis al sol o tendría encaje jurídico, el texto que la formación prepara para su registro la próxima semana y que se tenga que votar en la cámara autonómica añade: "Esta medida garantiza la legislación estatal en materia de derecho a la enseñanza de religión, permite liberar tiempo en horario lectivo ordinario para instruir competencias básicas y asegura que ningún alumno que no elija religión ha de ver afectado su tiempo de aprendizaje curricular por la opción religiosa de otro alumno". He ahí la clave, explica el portavoz de Educación de Compromís, Gerard Fullana. 

Más tiempo

La Lomloe obliga a los centros educativos a ofrecer la asignatura de Religión (algo que viene marcado por los acuerdos con la Iglesia), pero esta no cuenta para el expediente académico ni la nota media, además de ser de carácter voluntario para el alumnado. Es decir, estos pueden optar por no cursarla, y a diferencia de normas anteriores, en su lugar no hay una asignatura alternativa prefijada, ni se puede utilizar ese tiempo para dar nuevos contenidos porque sería discriminatorio con los que optan por Religión por lo que acaba siendo un espacio que cada centro utiliza de maneras diferentes que van desde repaso, hacer deberes hasta ver películas.

La Generalitat tiene la competencia de diseñar el currículum y el horario lectivo y es ahí donde Compromís considera que tiene un margen para actuar. De hecho, la propia Conselleria de Educación ha ampliado a de 135 a 180 minutos semanales la asignatura de Religión en 1º y 2º de Primaria. En Infantil son sesiones semanales mientras que en la ESO y Bachillerato, en cambio, Religión cuenta con una hora semanal que sale de las 32 horas lectivas que están fijadas para impartir las diferentes asignaturas que conforman el currículum.

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Un aula de Primaria de la Comunitat Valenciana, imagen de archivo. / J.R.E.

Frente a ello, la propuesta de los valencianistas se basa en sacar Religión del horario lectivo ordinario, el destinado al desarrollo del currículum académico, y ubircarlo dentro de una especie de horario lectivo no ordinario, es decir, por las tardes, por ejemplo de tres a cuatro de la tarde, una vez han finalizado el resto de clases, algo similar a lo que ocurría en tiempos pretéritos con la oferta de un cuarto idioma como francés. Con ello, expresan los valencianistas, se estaría cumpliendo con el mandato estatal y los acuerdos de España con la Santa Sede que obligan a impartir una serie de horas en los centros educativos. 

"Reforzar competencias básicas"

Así, una vez sacada la asignatura de Religión fuera del horario lectivo ordinario, Compromís plantea"consensuar con la comunidad educativa qué hacer con esas sesiones que se liberan en horario de mañana" y remarca que la aplicación o no de la medida en todo el conjunto "la ha de decidir el Consell escolar del centro bajo las directrices de la conselleria". No obstante, Fullana remarca que esta medida permitiría "obtener más espacio para reforzar competencias básicas" que en los resultados de PISA han sufrido un importante batacazo, situando al alumnado valenciano a la cola en Matemáticas y Lectura. 

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La petición aparecerá por primera vez en el Debate de Política General, pero la formación aventura que esta sea una línea a profundizar en los próximos meses, con las elecciones en el horizonte y un hipotético gobierno si dan los números. No obstante, a esta actuación que los valencianistas aseguran que se puede efectuar ya desde la Generalitat y ante la que presionarán al Consell, se le sumará la petición al Gobierno central de un "cambio legislativo para que los gobiernos autonómicos puedan ampliar su capacidad de decisión al respecto" ya que, recuerda Fullana, "en la actualidad es de obligado cumplimiento impartir como mínimo 70 horas anuales de Religión.

Fuente: https://www.levante-emv.com/comunitat-valenciana/2026/09/25/compromis-plantea-sacar-religion-horario-134650525.html

viernes, 25 de septiembre de 2026

La Inteligencia Artificial al servicio de la clase de Religión: éxito de participación en las jornadas de la Delegación de Educación

 


DIÓCESIS DE ZARAGOZA
23 de septiembre de 2026

La delegación episcopal de Educación celebró los pasados días 18 y 19 de septiembre una formación centrada en la aplicación de la Inteligencia Artificial (IA) como herramienta para la personalización del aprendizaje en la asignatura de Religión. La actividad, desarrollada en las instalaciones del Grupo San Valero (Plaza Santa Cruz), reunió a un total de 86 profesores inscritos.

Durante las jornadas, los docentes exploraron el potencial pedagógico de las tecnologías emergentes para enriquecer sus clases y adaptar los contenidos a las necesidades de los alumnos. Entre los contenidos prácticos abordados destacaron:

  • Creación de recursos creativos:Elaboración de cuadernos de trabajo personalizados y dinámicas interactivas como juegos de preguntas tipo Trivialadaptados al calendario litúrgico o cuestionarios en Kahoot.

  • Personajes bíblicos dinámicos:Generación y recreación de figuras bíblicas mediante IA para actuar como narradores dentro del aula, acercando la historia de la salvación de forma cercana y visual a los estudiantes.

  • Atención a la diversidad: Uso de la IA para diseñar itinerarios de aprendizaje adaptados a los distintos ritmos del alumnado.

La valoración general del encuentro ha sido francamente positiva. Los asistentes mostraron un alto grado de satisfacción tanto por el enfoque práctico de las sesiones como por la utilidad directa de las herramientas para el trabajo diario en los centros educativos.

Para dar cierre a la actividad de una forma distendida, los participantes compartieron una foto de grupo tradicional y, poniendo en práctica lo aprendido durante el curso, crearon una divertida versión alternativa utilizando IA al estilo de las animaciones de Pixar.

«De la teoría a la práctica: el grupo de profesores en su fotografía original y su recreación mediante IA».

Fuente: https://www.iglesiaenaragon.com/la-inteligencia-artificial-al-servicio-de-la-clase-de-religion-exito-de-participacion-en-las-jornadas-de-la-delegacion-de-educacion
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