Los profesores de Religión Católica suman este curso, entre las aulas de Primaria y Secundaria, 531, frente a los 448 del pasado año académico. En el caso de Religión Evangélica, han pasado de 13 a 14; y los de Religión Islámica suman nueve más, al pasar de 33 a 42.
El incremento de docentes de Religión Católica se explica, defiende el delegado de Enseñanza y Catequesis en la Diócesis de Cartagena, José Ruiz García, por el aumento de las matrículas en Bachillerato, que no han dejado de crecer en los últimos cursos. Y eso, a pesar de que la materia tiene menos peso: la reforma de la Lomloe mantiene la Religión en las aulas, en aplicación de los acuerdos firmados por el Gobierno con el Vaticano, pero la nota no cuenta en el expediente a la hora de solicitar becas o de cara a la PAU, ni hay ya obligación de que quienes no se matriculen en Religión tengan que estudiar una 'materia espejo' evaluable.
«En esas condiciones resulta más llamativo que los estudiantes matriculados en Religión Católica aumenten precisamente en Bachillerato, aunque es cierto que en Primaria han bajado», explica Ruiz García, quien considera que esos escolares son ya «los nietos de los abuelos que no educaron a sus hijos en la fe; no es rechazo, es que no forma parte de su vida», argumenta el delegado de Enseñanza y Catequesis en la Diócesis de Cartagena.
En cualquier caso, y como viene ocurriendo desde hace décadas, la Región de Murcia se sitúa cuatro puntos por encima de la media nacional en alumnos inscritos a la clase de Religión Católica, con un 61% de alumnos matriculados en los colegios e institutos públicos y concertados. A nivel nacional, quedan en un 57%.
Las cifras de la Diócesis de Cartagena revelan que los escolares de Infantil y Primaria que cursan Religión son aún mayoría, con más de un 60% en los dos casos de media. En Secundaria la tasa baja hasta el 54%, y en Bachillerato, a pesar del sorprendente incremento del último curso, quedan en el 31%. En Infantil y Primaria, hasta los 12 años, suelen ser los padres los que eligen por sus hijos, y la cercanía de las celebraciones de la Primera Comunión también tiene peso.
Los colegios concertados católicos tienen, como cabría esperar, porcentajes de matriculados en Religión Católica muy superiores a los de los públicos, y alcanzan el 98,66% de media. En los públicos no llegan a la mitad los estudiantes que optan por Religión, con un 49,4%. En los colegios e institutos públicos, las tasas de estudiantes en Religión son también superiores en Infantil y Primaria, con un 54%, de media; mientras que en Secundaria quedan en el 47%, y en Bachillerato decae hasta poco más del 25%.
El aumento de docentes de Religión Católica es, en algunos casos, engañoso. Aunque en la Región la pérdida de estatus regulada por el Gobierno central ha sido minimizada por la Consejería de Educación, donde la asignatura mantiene su horario completo, con dos horas a la semana para los alumnos que la escojan, los docentes tienen menos horas que impartir. Así, hay casos de profesores que apenas imparten cinco horas semanales en un centro, pero se mantienen porque sus contratos están en vigor.
Según los datos de la Consejería de Educación, este curso, en relación al anterior, hay 47 docentes más de Religión Católica, un docente más de Evangélica y nueve docentes más de Islámica. Los docentes de religión suelen atender varios centros hasta completar en horas una jornada completa. En cualquier caso, los docentes suelen atender varios centros hasta completar en horas una jornada completa. No existe plantilla cerrada para este profesorado, y curso a curso se realizan las contrataciones laborales, según el alumnado matriculado cada año por las horas necesarias para atender las matrículas existentes.
La docencia de Religión Islámica comenzó en el curso 2022-2023, después de que una sentencia del Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) admitiera el recurso interpuesto por una ciudadana murciana que reclamó un centro docente en el que sus hijas pudieran recibir clases de Religión Islámica. El incremento de docentes en este caso obedece a que había ya una demanda acumulada de familias que se han ido apuntando a las clases en cuanto se ha permitido.
A pesar de que la reforma educativa ha devaluado el peso de la asignatura en los currículos, la Región mantiene el tono en los colegios e institutos
La docencia de Religión Islámica comenzó en el curso 2022-2023, después de una sentencia del Tribunal Superior de Justicia que obligó a Educación
Los profesores de todas las religiones que se imparten en las aulas de la Región deben cumplir primero con los requisitos que marca la ley civil, y en el caso de Secundaria y Bachillerato, haber cursado un grado universitario afín y el Máster en Formación del Profesorado.
En el caso de Religión Católica, es la Delegación Diocesana de Enseñanza la que propone a las personas aptas para dar la asignatura. Los docentes de Religión Islámica en los centros educativos públicos de España son propuestos por la Comisión Islámica de España (CIE), y en el caso de la Religión Evangélica, los designan las iglesias locales pertenecientes a la Federación de Entidades Religiosas Evangélicas de España (Ferede).
El acercamiento de las nuevas generaciones a la fe y la espiritualidad lo perciben también en la Universidad Católica. El capellán de la UCAM, Luis Emilio Pascual, ha constatado el incremento exponencial de universitarios que se suman a las actividades religiosas que ofrece la institución a sus alumnos. «Este curso se han apuntado 52 estudiantes al curso de confirmación, frente a los 18 del curso pasado», pone como ejemplo Pascual.

















