El colectivo de profesores de Religión en Asturias ha alzado la voz para reclamar un "trato digno" y condiciones equiparables a las de los docentes de lengua asturiana y eonaviego. La petición llega tras el reciente anuncio de la creación de una especialidad docente propia para las lenguas autonómicas, pese a no ser cooficiales. Ese acuerdo alcanzado entre el Principado y el Ministerio de Educación evidencia un agravio comparativo, COPE ASTURIAS Delegado Episcopal de Enseñanza y profesor de Religión, Miguel Ángel Solís, que ha manifestado que sería "deseable" que la asignatura tuviera "el mismo reconocimiento y la misma promoción que se está haciendo" con el asturiano.
Los datos reflejan la relevancia de la asignatura en Asturias. Durante el curso 2025-2026, un total de 51.662 alumnos de Infantil, Primaria, Secundaria y Bachillerato se matricularon en Religión, lo que representa más de la mitad del alumnado asturiano (51%). Esta cifra es significativamente superior a los 30.782 estudiantes de asturiano y eonaviego. Sin embargo, el colectivo de 230 profesores de Religión siente que su tratamiento no es equitativo en comparación con los 318 docentes que imparten ambas lenguas.

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Clase de Religión
Un nuevo estatus para el asturiano
El contexto de esta reivindicación es el acuerdo alcanzado entre la ministra de Educación, Milagros Tolón, y el presidente asturiano, Adrián Barbón, para modificar la normativa estatal. Este cambio permitirá crear una especialidad docente de asturiano y eonaviego, una vieja demanda que otorgará a sus profesores la posibilidad de obtener una plaza fija y jubilarse como funcionarios. Hasta ahora, estos docentes permanecían como interinos durante toda su carrera, ya que, aunque las lenguas tienen protección bajo la Ley de Uso y Promoción del Bable, no son cooficiales. El proceso para este reconocimiento se estima que durará no menos de seis meses e implicará la modificación de tres reales decretos.

EFE
Milagros Tolón y Adrián Barbón
Denuncia de discriminación
Miguel Ángel Solís considera que existe una discriminación hacia la asignatura de Religión por parte del Gobierno de Asturias. Critica que la carga lectiva en el Principado se mantiene siempre "al mínimo que pone la ley", es decir, una sesión por curso. Esta situación contrasta con otras comunidades autónomas, como Madrid o Murcia, donde las horas dedicadas a esta materia son "casi el doble". Solís afirma que si se tratara del asturiano, "seguramente el trato sería totalmente distinto, no tiene comparación".
Demandamos un trato digno para los profesores y la asignatura de religión"
Miguel Ángel Solís
Delegado Episcopal de Enseñanza y profesor de religión

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Miguel Ángel Solís, Delegado Episcopal de Enseñanza
Otro de los puntos de fricción se encuentra en la etapa de Bachillerato. Según explica el delegado, "los alumnos que no cursan la asignatura de Religión se van a casa una hora antes porque la materia está colocada al final de la jornada y los alumnos que la cursan tienen que estar en clase una hora más que el resto de sus compañeros". Además, denuncia que la alternativa a Religión es Atención Educativa que"a menudo carece de una programación definida en los centros, lo que lleva a que los alumnos tengan que elegir entre no hacer nada o cursar una asignatura con todo lo que conlleva". Esta práctica, a su juicio, busca "limitar y perjudicar a la asignatura de religión".
Una situación laboral diferente
La principal demanda que trasladan a la Consejería de Educación pasa por "un trato digno al área de Religión y al profesorado que imparte la asignatura". Piden que la Atención Educativa se programe "como marca la ley" y que el profesor de Religión "sea respetado como un miembro más del claustro". Solís lamenta que se pongan "palos en las ruedas" a su labor por el simple hecho de ser docentes de esta materia.

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Clase de Religión
Nosotros no podemos llegar a ser funcionarios"
Miguel Ángel Solís
Delegado Episcopal de Enseñanza y profesor de religión
La diferencia en el estatus laboral es otra de las claves del conflicto. Mientras los profesores de asturiano y eonaviego podrán optar a una plaza de funcionario, los de Religión son personal laboral. "Nosotros no podemos llegar a tener una plaza en propiedad al ser personal laboral, la regulación es distinta", explica Solís. Aunque existen contratos indefinidos, esta condición les impone "muchas limitaciones", entre ellas, la imposibilidad de acceder al funcionariado como el resto de docentes, lo que afecta a su desarrollo profesional y movilidad.
Este texto ha sido elaborado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



