La Enseñanza Católica en las Aulas: Evidencia Académica y
Beneficios Integrales para el Alumnado. Artículo de Helena Iglesias
Rodríguez.
Helena Iglesias Rodríguez
En un mundo cada vez más complejo y diverso, la educación no solo se
centra en la adquisición de conocimientos académicos, sino también en la
formación integral de la persona.
La enseñanza católica en las aulas: evidencia y beneficios
La
enseñanza católica en las aulas, lejos de ser una mera transmisión de
contenidos religiosos, se ha consolidado como una herramienta educativa
que aporta valores, competencias sociales y emocionales, y una
comprensión profunda de la realidad que rodea al alumnado.
Tanto
estudios nacionales como internacionales respaldan la eficacia de esta
modalidad educativa, que combina tradición, innovación pedagógica y
acompañamiento afectivo del profesorado.
Desarrollo de valores y ética en el alumnado
Una
de las funciones principales de la educación religiosa escolar es la
promoción de valores que orientan la conducta de los estudiantes.
Estudios recientes muestran que la pedagogía religiosa contribuye de
forma significativa al fortalecimiento de valores éticos y personales
entre los adolescentes.
Una revisión sistemática de
investigaciones entre 2019 y 2024 encontró evidencia consistente de que
la enseñanza religiosa escolar no solo instruye contenidos doctrinales,
sino que también favorece la internalización de valores fundamentales,
como responsabilidad, respeto y cooperación. Además, estudios
cualitativos realizados en contextos escolares han documentado
experiencias transformadoras en las que la educación religiosa promueve
la construcción de paz y convivencia dentro del aula, especialmente en
contextos de violencia y conflictividad social.
Estos hallazgos
sugieren que la incorporación de la educación religiosa puede enriquecer
la dimensión ética y relacional del aprendizaje, independientemente del
contexto sociocultural escolar.
Impacto académico y trayectorias educativas
Hay
una amplia línea de investigación internacional que analiza el impacto
de asistir a escuelas católicas en los resultados académicos y
profesionales de los estudiantes. El concepto del llamado “Catholic
School Advantage” ha sido objeto de numerosos estudios empíricos en
diferentes países.
Investigaciones longitudinales realizadas en
Estados Unidos demuestran que la asistencia a escuelas secundarias
católicas se asocia con mayores tasas de graduación y una probabilidad
significativamente mayor de continuar estudios universitarios, incluso
tras controlar por factores familiares y sociales. Asimismo, otros
trabajos académicos han utilizado técnicas estadísticamente rigurosas,
como el emparejamiento por puntuación de propensión (propensity score
matching), para estimar el efecto de la escolaridad católica sobre
logros académicos y resultados educativos.
Estos estudios han
encontrado que, incluso después de controlar por sesgos de selección, el
efecto positivo de la escolaridad católica en medidas de logro
educativo —incluyendo matemáticas y probabilidad de completar estudios
superiores— persiste. Por otra parte, investigaciones con datos
oficiales han mostrado diferencias en promedios de logros académicos
entre estudiantes de escuelas católicas y públicos, con beneficios
estadísticamente relevantes en áreas como lectura y matemáticas en
distintos niveles de enseñanza.
Clima escolar y relaciones interpersonales
Estudios
educativos comparativos señalan que la religiosidad escolar está
positivamente correlacionada con sentimientos de pertenencia y mejores
relaciones con los docentes, aspectos que forman parte del llamado clima
escolar —un factor clave para el aprendizaje efectivo y la retención
escolar.
Un análisis comparativo entre escuelas confesionales y no
confesionales en Rumanía encontró que estudiantes de centros con
educación religiosa reportaron mayor identificación con el grupo escolar
y mejores relaciones con su profesorado. Este tipo de investigaciones
respaldan la idea de que ambientes escolares que integran elementos
religiosos pueden promover la cohesión comunitaria, la cooperación y el
respeto entre estudiantes y docentes.
El papel del profesorado de religión
La
educación religiosa de calidad depende en gran medida del profesorado
que la imparte. Un estudio reciente sobre los desafíos que enfrentan los
docentes de religión evidencia cómo el rol del profesor va más allá de
la transmisión de contenidos: implica liderazgo educativo,
acompañamiento interpersonal y construcción de relaciones pedagógicas
que motivan y sostienen al alumnado.
Asimismo, investigaciones
especializadas abordan prácticas pedagógicas centradas en la convivencia
escolar desde enfoques humanistas inspirados en la tradición pedagógica
cristiana, subrayando cómo estrategias de aprendizaje, dinámicas de
aula y actividades colaborativas pueden reforzar valores y relaciones
sociales positivas en el contexto escolar.
Educación religiosa y desarrollo integral
Estudios
axiológicos del currículo de la asignatura de Religión Católica en la
educación primaria señalan que estos programas educativos incorporan de
manera explícita valores religiosos y sociales que estructuran la
experiencia de aprendizaje de los estudiantes, aportando una dimensión
formativa integral más allá de lo estrictamente académico.
A nivel
conceptual, la literatura pedagógica sostiene que abordar la dimensión
humana y espiritual del estudiante en la formación escolar contribuye a
la educación integral de la persona, fomentando la reflexión, el sentido
de propósito y el desarrollo ético como partes indisociables del acto
educativo.
La religión en la escuela en Galicia: debate actual
La
presencia de la asignatura de religión en las escuelas públicas
continúa siendo un tema de debate en Galicia, una comunidad donde
tradición cultural, legislación educativa y pluralidad social conviven
en tensión. Mientras algunos defienden su valor formativo y cultural,
otros cuestionan su lugar dentro de un sistema educativo público y
laico.
En Galicia, como en el resto de España, la enseñanza de la
religión está regulada por acuerdos entre el Estado y distintas
confesiones religiosas, especialmente los firmados con la Iglesia
católica en 1979. Esto permite que la asignatura se ofrezca en los
centros públicos y concertados, aunque su elección es voluntaria para el
alumnado y sus familias. En la práctica, la mayoría de centros gallegos
ofrecen religión católica, mientras que la presencia de otras
confesiones es mucho más limitada.
Según datos de la Consellería
de Educación, el número de estudiantes que elige religión ha ido
descendiendo lentamente en los últimos años, especialmente en las etapas
de secundaria. En educación primaria, sin embargo, la asignatura
todavía mantiene una presencia significativa. Factores como la tradición
familiar, el entorno rural y la identidad cultural influyen en esta
elección.
Controversia en el ámbito educativo
No
obstante, la asignatura genera controversia en el ámbito educativo.
Diversas asociaciones de padres, sindicatos docentes y organizaciones
laicistas consideran que la religión debería impartirse fuera del
horario escolar o en espacios comunitarios, argumentando que la escuela
pública debe mantenerse neutral desde el punto de vista confesional.
También critican que el profesorado de religión sea seleccionado por las
autoridades religiosas, aunque su salario sea pagado con fondos
públicos.
Si bien podemos destacar que el profesorado de religión
debe tener incluso una mayor formación que cualquier otro docente.
Expliquemos este punto. En educación infantil y primaria, deben poseer
un grado o una diplomatura de las de antes, un curso Deca, y la misma
formación pedagógica y requerimientos que cualquier otro docente.
En
secundaria, debe tener un grado con un bachiller en ciencias religiosas
o una licenciatura y una diplomatura en ciencias religiosas como de
accesos antes de la reforma, a todo esto se la añaden cursos de
formación obligatorios propios de la especialidad durante nuestra labor
docente a mayores de los cursos propios de la Consellería. La única
diferencia es que no pasan una oposición al uso, sino un examen y una
valoración propia desde el Obispado correspondiente en la provincia que
vive de que la persona que va a impartir dicha asignatura tiene los
valores y carismas cristianos necesarios.
El profesorado de religión
El
profesorado de religión no es un funcionario como todos creen, es
personal laboral, al igual que cualquier sustituto que no sea interino o
de cualquier lista que se abra extraordinaria cuando se acaba como
resulta en la actualidad.
Desde la otra perspectiva, quienes
defienden su permanencia señalan que la religión forma parte del
patrimonio cultural e histórico de Galicia y de Europa. Argumentan
además que su enseñanza puede contribuir a la comprensión de
tradiciones, valores y referencias culturales presentes en la sociedad.
El debate también se ha reavivado con las reformas educativas recientes.
La actual legislación ha modificado el peso académico de la asignatura y
ha reforzado alternativas como Educación en Valores Cívicos y Éticos,
lo que ha reducido su impacto en la evaluación final del alumnado.
En
Galicia, donde conviven un fuerte legado católico con una sociedad cada
vez más diversa y secularizada, el futuro de la religión en la escuela
sigue siendo una cuestión abierta. Entre tradición y cambio, el sistema
educativo continúa buscando un equilibrio que responda a la pluralidad
de creencias y al principio de una educación pública inclusiva, sin
olvidarnos que a día de hoy es mayoritaria su elección.
Conclusión
La
enseñanza católica en las aulas, fundamentada en una pedagogía de
valores, acompañamiento docente y participación activa del alumnado, se
apoya en una base sólida de investigaciones académicas internacionales y
nacionales que documentan sus efectos positivos en diversas dimensiones
educativas y personales.
Los estudios mencionados muestran que,
lejos de ser una práctica aislada o únicamente confesional, la educación
religiosa escolar puede ser una herramienta complementaria para el
desarrollo de valores, mejora de la convivencia escolar, mayor sentido
de pertenencia y trayectorias educativas más sólidas.
Esta
evidencia respalda la visión de que la enseñanza religiosa católica
puede contribuir de manera significativa a una formación integral del
alumnado, facilitando no solo aprendizajes cognitivos, sino también
sociales, emocionales y éticos.
Fuente: https://ourensenarede.com/ensenanza-catolica-aulas-beneficios-educacion/