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Como fruto del diseño de una Situación de Aprendizaje en la asignatura de Pedagogía y Didáctica de la ERE en la DECA Secundaria-Bachillerato en el ISCR San Pablo, Blanca Molina Fernández, ha elaborado esta magnífica muestra de cómo una Situación de Aprendizaje aprovecha el contexto cercano para hacer significativo el aprendizaje religioso, vinculándolo a la identidad local, al patrimonio cultural y a valores como la hospitalidad, la solidaridad y el respeto al patrimonio.
Gracias Blanca por compartirla con todos nosotros.
La presente Situación de Aprendizaje se dirige al alumnado de 4.º de Educación Secundaria Obligatoria. El contexto educativo se sitúa en un entorno plural, digital y diverso, ya que el alumnado utiliza habitualmente las redes sociales como medio de información y comunicación, lo que convierte esta SdA en un aprendizaje significativo y cercano a su realidad.
En esta situación de aprendizaje, el alumnado aprenderá a conocer y analizar el papel de los santos como figuras históricas y eclesiales comprometidas con el bien común, relacionando sus biografías con los criterios de evaluación de 4.º ESO vinculados al desarrollo del sentido de pertenencia a una tradición cultural, al análisis de la contribución social de la Iglesia y a la comprensión de la santidad como compromiso histórico y social. Estos aprendizajes se desarrollarán a través de los saberes básicos relacionados con la vida de la Iglesia como generadora de identidad y cultura, las figuras históricas comprometidas con la justicia social y la esperanza cristiana, y la santidad entendida desde una perspectiva cultural y ética.
El aprendizaje se llevará a cabo mediante un Aprendizaje Basado en Proyectos, que activará y motivará al alumnado a partir de un centro de interés significativo y cercano a su realidad: la creación de contenido digital que comunique valores y aprendizajes que aporten al bienestar de los demás. Así, el alumnado explorará cómo las redes sociales pueden ser una herramienta positiva para generar contenidos que transmitan valores, fomenten la reflexión, el discernimiento y la creación de sentido crítico, mostrando que estas plataformas pueden servir para educar, inspirar y ayudar a otros, y no solo como entretenimiento o consumo pasivo.
El proyecto se desarrollará a través de la elaboración cooperativa de cuentas educativas de Instagram sobre santos y santas, concebidas como productos finales de carácter informativo, divulgativo y formativo. A lo largo del proceso se combinarán el aprendizaje cooperativo, las técnicas y dinámicas de grupo y la explicación en gran grupo, junto con la investigación guiada y el análisis de fuentes bíblicas y documentales. Mediante el uso responsable de herramientas digitales, el alumnado elaborará contenidos que permitan comprender el contexto histórico, social y cultural de cada figura trabajada, aplicando criterios de calidad, ética y respeto a la diversidad.
La finalidad de esta situación de aprendizaje es que el alumnado comprenda la relevancia cultural, social y ética del cristianismo en la historia y en el mundo actual, favoreciendo una mirada crítica y respetuosa hacia la tradición cristiana y su aportación al desarrollo humano integral, sin plantear la asignatura como un espacio de práctica religiosa, sino como un ámbito de conocimiento, reflexión y generación de valor social.
Monjas de clausura, frailes cocineros, familias enteras... la variedad de los youtubers católicos es sorprendente, muchos acumulan incluso millones de visualizaciones.

Hay perfiles que se han convertido en todo un fenómeno de masas, con miles, incluso millones, de visualizaciones.archivo
En los últimos años, YouTube se ha convertido en un importante punto de encuentro para miles de católicos que buscan formación, inspiración y compañía espiritual en medio del ritmo acelerado de la vida moderna.
Lo que comenzó como un espacio dominado por el entretenimiento y los tutoriales ha dado paso a una auténtica plataforma de evangelización digital, donde sacerdotes, religiosos, laicos y comunidades enteras comparten contenidos que van desde explicaciones sencillas del Evangelio hasta debates teológicos, testimonios de conversión, música, oración o acompañamiento para quienes atraviesan momentos difíciles.
La oferta es enorme: canales que responden a dudas de fe con lenguaje cercano, proyectos que analizan la actualidad desde una mirada cristiana, espacios dedicados a la liturgia y la oración diaria, propuestas para jóvenes que buscan sentido, e incluso iniciativas que muestran la vida cotidiana en monasterios y conventos.
Perfiles que se han convertido en todo un fenómeno de masas con miles, incluso millones, de visualizaciones. A continuación, enumeramos los 15 canales de YouTube en español que todo católico debería visitar, por orden de número de suscriptores:
El Centro Televisivo Tekton es una agencia católica de noticias vinculada a los Jóvenes de San José, dedicados a la ayuda de los más necesitados. Como indica su perfil, Tekton busca "extender el mensaje del Evangelio, hacer llegar el mensaje de la Iglesia y del Romano Pontífice a todos los puntos de la tierra".
Marcos Vera preside la asociación de Jóvenes de San José, dirige el canal y es su cara más visible. Tekton suele tratar temas muy variados, desde historia de la Iglesia, liturgia, satanismo... incluso organiza campañas como El valle no se toca, en defensa del Valle de los Caídos. Algunos de sus vídeos alcanzan las 40.000 visualizaciones.
Magnificat TV es el proyecto evangelizador de los Franciscanos de María, fundados por el sacerdote español Santiago Martín, todo un referente en la comunicación católica en España desde hace varios años.
De hecho, uno de los espacios más vistos de Magnificat TV es el comentario semanal del padre Santiago Martín que se suele publicar todos los viernes. Algunos de ellos superan las 80.000 visualizaciones. Entre los vídeos que publica el canal están las misas, homilías y comentarios a la actualidad de la Iglesia.
"El Rosario de las 11pm somos amigos que rezan juntos. Somos de los que todavía creemos en el poder de la oración que salva, sana y consuela", dice el perfil de YouTube de este canal mariano.
"Nuestra principal razón de ser es el rosario que todas las noches a las 11 rezamos algunos miles de locos confiados en que la Virgen y el Señor escuchan nuestras oraciones. Pero también hacemos y publicamos otras cosas que nos encantan: directos, entrevistas, documentales, la Coronilla...", añaden.
Belén Perales es su fundadora y algunos de sus vídeos alcanzan las 40.000 visualizaciones. Se trata de un lugar indispensable para los católicos que busquen testimonios de conversión y vídeos de devoción por la Virgen María.
El dominico fray Nelson Medina también tiene su propio canal en YouTube, donde suele hacer apologética o comentar la actualidad de la Iglesia. "Compartimos la fuerza de la Palabra y la alegría de creer y caminar para vivir nuestra fe católica", dice en el perfil de su canal. Algunos de sus vídeos superan las 10.000 visualizaciones.
"ROME REPORTS es una Agencia de Noticias para TV, internacional e independiente, especializada en la actividad del Papa, la vida del Vaticano y los debates de actualidad sobre temas sociales, culturales o religiosos", indica su perfil de YouTube. Antonio Olivié es el consejero delegado de este canal.
"QueNoTeLaCuenten defiende la Fe desde la Apologética Histórica y Contra Revolución-Cultural", dice el perfil de QNTLC.
El sacerdote argentino Javier Olivera Ravasi, perteneciente a la Orden San Elías, es su fundador y director. Es autor de diez libros y de artículos en publicaciones nacionales y extranjeras, y uno de los rostros más reconocibles de los canales de YouTube católicos en español. Algunos de sus vídeos superan las 80.000 visualizaciones.
En una casa rodeada de una extensa arboleda, el sacerdote cuenta con algunos decorados y hasta con un pequeño estudio de televisión en donde graba los vídeos que luego sube a su canal de YouTube.
Entre los canales católicos de YouTube también los hay de temas más variados como puede ser la cocina. Fray Ángel es un fraile franciscano que cocina en el Real Monasterio del Santo Espíritu, en Gilet (Valencia), y es la persona que todos necesitamos para disfrutar con la sencillez de las recetas de siempre.
Con ingredientes sencillos y técnicas tradicionales, este religioso de aspecto campechano recupera la esencia de la cocina de antaño a través de platos que reconfortan, nutren y transmiten cariño en cada cucharada. Algunos de sus vídeos alcanzan las 100.000 visualizaciones.
Mater Mundi TV, impulsado por la ya fallecida Pilar Sartorius, es un canal católico "con un profundo compromiso por la evangelización y la transmisión del amor transformador de Dios". Jesús Berenguer Zamorano y Mercedes González Montes son dos de los artífices de este importante canal.
"En nuestro canal descubrirás historias de conversión, sanación, testimonios de vocación, experiencias que fortalecen la fe y que transmiten paz y alegría", dice su perfil de Youtube.
"Queremos que sientas la presencia de Dios en cada contenido que compartimos: desde reflexiones de espiritualidad, oraciones y recursos de formación, vidas ejemplares de santos, novedades en torno a la cultura católica o también entrevistas con profesionales y líderes católicos que viven con pasión y compromiso su fe", añade. Algunos de sus vídeos alcanzan las 30.000 visualizaciones.
La familia Zavala impulsa este canal que, como indica su perfil de YouTube, sirve "como refugio para tiempos convulsos donde hallarás paz y esperanza".
José María y Paloma, y, sus hijos, Borja e Inés, hacen un gran equipo evangelizador a través de YouTube donde hablan de libros, conversiones, fenómenos místicos... y de sus exitosas películas.
Por su set de grabación han pasado grandes personalidades como el psiquiatra Enrique Rojas o el doctor Cabrera. Algunos de sus vídeos alcanzan las 200.000 visualizaciones.
La venezolana Ayram Edery es la cara visible del canal de YouTube Manual para enamorarse, "un diario de cómo seguir a Jesús y de cómo enamorarnos de su amor", indica el perfil del canal. Además, delante de las cámaras. le suele acompañar el sacerdote Oswaldo Agudelo.
Manual para enamorarse suele compartir vídeos de apologética, conferencias, entrevistas o debates sobre temas centrales en la vida de la Iglesia y de los católicos. Algunos de sus vídeos alcanzan las 75.000 visualizaciones.
En ti confío es el canal personal del obispo de Orihuela-Alicante, José Ignacio Munilla Aguirre. Donde suele compartir sus homilías o los muy seguidos comentarios en Radio María sobre la actualidad de España y de la Iglesia. Algunos vídeos superan las 30.000 visualizaciones.
EWTN fue fundada por la Madre Angélica, inició sus operaciones el 15 de agosto de 1981, y su misión es "llevar las enseñanzas formales de la Iglesia Católica, según promulgadas por el Papa", dice su perfil de YouTube.
Su presidente en España es José Carlos González-Hurtado. Entre las temáticas que comparte el canal destacan programas como Pastores, en el que el propio González-Hurtado entrevista a diferentes obispos, o Católicos con mensaje.
En EWTN España también se pueden ver trabajados documentales como La vida de Cristo o El engaño de la eutanasia, incluso series como Santa Brígida de Suecia.
Hay que mencionar que EWTN España inicia una nueva etapa el próximo 20 de abril, día del cumpleaños de la fundadora, la Madre Angélica. Un momento que servirá para "reforzar nuestra misión de anunciar el Evangelio con alegría y claridad".
HM Televisión pertenece al Hogar de la Madre y "nació con el deseo de promover auténticos valores humanos, culturales, sociales y religiosos en todos los hogares".
El canal publica interesantes testimonios, como los que ofrece el programa Cambio de agujas, y documentales de éxito, como el de la fallecida hermana Clare Crockett, que alcanza ya los 5 millones de visualizaciones.
La joven monja benedictina sor Marta, del monasterio de Sahagún, es ya una celebridad entre los usuarios católicos de las redes. "Asómate para conocer la raíz de mi felicidad y lo que llena mi día a día de una manera clara, sencilla y dinámica", propone el perfil de su canal.
Con presencia en Instagram y TikTok, sor Marta muestra de forma sencilla en sus vídeos cómo viven las monjas y cómo Dios se convierte en el centro de sus vidas. Tiene vídeos que superan las 80.000 visualizaciones.
Jesús García es el creador de Gospa Arts, este gran proyecto de evangelización que con su nombre honra a la Virgen de Medjugorje.
"Producimos y distribuimos contenidos católicos escritos y audiovisuales. Queremos que todos conozcan el amor de Dios. Por eso trabajamos en testimonios, documentales y muchos otros proyectos", dicen en su perfil de YouTube.
Rezo del Santo Rosario todos los días, charlas sobre matrimonio "En las Buenas y en las Malas" o la explicación del Evangelio del día en un minuto, son algunos de los tipos de vídeos que comparten. Algunas de sus publicaciones superan las 60.000 visualizaciones.
"Somos un canal de evangelización católico que comparte la alegría del Evangelio y el amor de Dios. Queremos ayudarte a saciar la sed que tienes de felicidad y responder a tus preguntas con el poder transformador del amor de Dios revelado en Jesucristo", dice el perfil de Youtube de Se buscan rebeldes.
Reflexiones, devocionales, análisis de temas de actualidad y noticias de interés, son algunos de los tipos de vídeos que comparten. "Creemos que la verdadera rebeldía consiste en amar, servir y vivir con propósito desde el corazón de Cristo", añaden. Algunos vídeos alcanzan las 200.000 visualizaciones.
"Un día Jesús me llamó a evangelizar en el continente digital. Así que creamos juntos este canal para hablar de temas teológicos, de actualidad religiosa o, simplemente, de asuntos interesantes para la fe", dice Abel de Jesús en el perfil de su canal. Algunos de sus vídeos superan las 80.000 visualizaciones.

Profesor Arsenio Alonso Rodríguez, teólogo y filósofo, defensor del estatuto académico de la asignatura de Religión como saber teológico en la escuela.
Formado en Filosofía, Teología y Derecho, Arsenio Alonso Rodríguez —profesor en el Instituto Superior de Ciencias Religiosas “San Melchor de Quirós” de Oviedo y doctor por la Universidad de Oviedo— reflexiona sobre la presencia de la asignatura de Religión en el sistema educativo español. En esta conversación, denuncia la “mutilación de la razón” que ha hecho incomprensible este saber en la escuela y reclama clarificar su estatuto epistemológico: la Religión como ciencia teológica, lugar donde fe y razón dialogan sobre el misterio de Dios y la esperanza última del hombre. Desde su sólida formación zubiriana y blondeliana, Alonso propone “sentar a Cristo en las cátedras”, devolviendo a la Universidad y a la escuela el coraje de pensar la verdad total.
-¿Cómo cree que la concepción empobrecida de la razón ha contribuido a la incomprensión de la asignatura de Religión en el sistema educativo?
-La asignatura de Religión resulta incomprendida porque se parte de una noción reducida de razón, limitada al manejo de hechos empíricamente verificables o a un racionalismo autosuficiente que se basta a sí mismo.
Al menos desde inicios del siglo pasado, una especie de filosofía positivista vulgar, opera como forma mentis a nivel de calle, en forma de cientifismo, historicismo, sociologismo e historicismo. En ese marco, todo lo que remita al ser de lo real, al fundamento último, sentido definitivo o revelación de Dios, aparece como “subjetivo”, “privado” o “no escolarizable”, y por tanto la Religión se percibe como intrusa o ideológica, no como saber.
Lamentablemente, esto no solo afecta al pensar religioso, sino a la misma filosofía y a las ciencias humanas en general, lo que retroalimenta la crisis de la asignatura de Religión.
Cuando se olvida que la razón es capaz de aprehender la realidad yendo más allá de las apariencias, del dato fenoménico, y de remontarse al fundamento último, se le niega su apertura constitutiva a la verdad total y a Dios. Esta mutilación hace imposible comprender que la pregunta por Dios y por la salvación forme parte legítima del currículum, y empuja a vaciar la asignatura de su contenido propio para tolerarla solo como si fuera mera ética, historia de religiones o cultura religiosa.
Hay que advertir además que nuestro occidente cultural vive instalado en el ateísmo, “uno de los fenómenos más graves de nuestro tiempo” (Concilio Vaticano II; Cf. GS 19-22), en una especie de “eclipse de Dios” (Buber).
Respiramos en la llamada era “post-metafísica” y nihilista, lo que hace muy difícil y a la vez, paradójicamente apasionante y urgente, el logos sobre Dios, objeto y núcleo central de esta asignatura.
-Usted afirma que la razón humana es capaz de interrogar la realidad y reconocer su contingencia. ¿Cómo cree que esta capacidad se relaciona con la búsqueda de la plenitud última del hombre?
-La razón reconoce que la realidad es contingente, es decir, que las cosas existen, pero podrían no existir. Esta constatación no es un callejón sin salida, sino un punto de partida: nos remonta a la necesidad de un fundamento último. La búsqueda de plenitud no es un añadido emocional, sino la consecuencia lógica de reconocer nuestra finitud. El hombre descubre que su inteligencia apunta hacia una verdad que lo trasciende y que es la única capaz de dar respuesta a su existencia.
-¿Qué implicaciones tiene para la educación el hecho de que la razón no pueda agotar el misterio de Dios, y cómo debería abordarse esta cuestión en la asignatura de Religión?
-Que la razón no pueda agotar el misterio de Dios implica, para la educación, dos consecuencias decisivas:
a) Por un lado, la escuela no puede reducir la formación a lo técnicamente controlable;
b) por otro, debe educar en la conciencia del límite y de la apertura a un más allá de la pura razón, sin negarla o contradecirla.
Una razón abierta y elevada. El Misterio de Dios no designa irracionalidad, sino una realidad inteligible que sobrepasa infinitamente la capacidad de comprensión exhaustiva: la razón puede pensar su coherencia, mostrar que no es absurdo, pero no puede abarcarlo; más aún, la razón en el culmen de su búsqueda admite como necesario, desde la fe razonable, lo que la revelación cristiana, le presenta, como nos dice el magisterio de la Iglesia (Carta Encíclica Fides et ratio,n.42). La Revelación es luz para la razón y la salva a sí misma en su crónica limitación y aspiración al infinito de la verdad.
En la asignatura de Religión, esto se traduce en un modo específico de trabajo: se ejercita la razón hasta su culmen, mostrando cómo ella misma reconoce sus límites y su ordenación constitutiva a una revelación posible. El aula de Religión deviene así lugar donde se piensa el Misterio de Dios y del hombre con rigor, se deja que la razón sea afectada por la luz de la fe sin renunciar a su propio ejercicio crítico, y se educa en una esperanza que no es evasión sino apertura al “futuro absoluto” de Dios.
-Usted sostiene que excluir la asignatura de Religión de la escuela no es neutralidad, sino que niega legitimidad pública a la pregunta por la plenitud última del hombre. ¿Cómo cree que debería abordarse esta cuestión en un contexto de pluralismo religioso y cultural?
-En un contexto plural, la neutralidad no consiste en el “silencio sobre lo esencial”, en palabras de Jean Guitton. Excluir la pregunta por el sentido último y la plenitud del hombre es, en realidad, una toma de postura que no solo empobrece el debate público, sino, lo que es más grave, mutila una dimensión constitutiva del ser humano: el ámbito de fundamentalidad y transcendencia. Es una forma de represión humana (prohibición de una dimensión constitutiva) y una nueva alienación del hombre a la mera inmanencia. La asignatura de Religión tiene legitimidad porque da una salida; ofrece una propuesta histórica y razonada (la Revelación) a una inquietud que es antropológicamente universal. En suma, silenciar esta posibilidad en la escuela es negar al alumno el acceso a una parte constitutiva de sí mismo, de la historia y del pensamiento humano.
-¿Cómo cree que la fe y la razón se relacionan en la búsqueda de la verdad, y qué papel juega la asignatura de Religión en esta búsqueda?
-No son opuestas, sino complementarias. La razón prepara el camino reconociendo la necesidad de un fundamento, y la fe eleva a la razón para comprender el plan de Dios. La asignatura de Religión es el espacio académico donde se articula esta relación: es el lugar donde se "piensa la revelación y la fe" con rigor científico, mostrando que el creer no es un salto al vacío, sino un acto profundamente humano y razonable.
-Usted cita a Tomás de Aquino y su concepto de "desiderium naturale videndi Deum". ¿Cómo cree que este deseo natural se relaciona con la enseñanza de la Religión en la escuela?
-El desiderium naturale videndi Deum (el deseo natural de ver a Dios), tal como lo formula Tomás de Aquino, indica que el hombre, en cuanto “espíritu psicosomatizado”, desea naturalmente ver a Dios (participar de la misma vida divina); no le basta solo conocerle como causa primera a través de sus
efectos. Este deseo (un querer inexorable) no es un lujo cultural ni un añadido histórico inducido, sino algo intrínseco a la estructura del espíritu humano: todo hombre, “quiéralo o no, sépalo o no”, se sitúa en esta tensión hacia una plenitud que le excede.
La enseñanza de la Religión en la escuela debe precisamente tematizar y hacer consciente este deseo ontológico, mostrando cómo se expresa en las grandes tradiciones religiosas, en la filosofía, en el arte, en las biografías concretas (los testigos de la fe, los santos). Al mismo tiempo, debe presentar la propuesta cristiana según la cual ese deseo encuentra la posibilidad de su cumplimiento en la autocomunicación histórica de Dios en la persona de Jesucristo, no como conquista humana, sino como don ofrecido a la libertad.
De este modo, la asignatura no fabrica el deseo, sino que ayuda al alumno a reconocerlo, pensarlo y confrontarlo con la pretensión de verdad de la revelación.
-¿Qué cambios cree que serían necesarios para que la asignatura de Religión sea comprendida y valorada en su justa medida en el sistema educativo?
-Esta es una pregunta decisiva. Es un grave error el pensar que los cambios deban ir por la excelencia del hacer pedagógico y didáctico, el apostar por unos nuevos lenguajes y métodos para llegar mejor al destinatario, o por un buen uso de las nuevas tecnologías IA; pues esto ya se da por supuesto y exigido por el sistema educativo para todas las asignaturas del currículo y, como resulta obvio, no respondería a la pregunta que me hace, de por qué esta asignatura en concreto debe ser “comprendida” como necesaria y por tanto “valorada”. Tampoco sería suficiente para legitimar su presencia académica la de la fuerte carga ética y cultural que aporta esta asignatura, clave para entender a su vez la propia identidad cultural, la historia o el arte; pues esto bien se puede cubrir con otras áreas curriculares ya presentes en el sistema educativo. No es la utilidad que ofrece una asignatura, sino la verdad que aporta a la realidad.
Ciertamente, no se pretende quitar importancia a todo cuanto decimos; solo se quiere advertir que tales argumentos no responden, en modo suficiente, a la pregunta de por qué este tipo de saber debe formar parte intrínseca del saber académico.
Se ve claro entonces que la cuestión reside en clarificar el estatuto epistemológico de este tipo de saber, y en responder a esta pregunta: ¿qué aporta de sustantivo esta asignatura a la ciencia (a la verdad) en sentido integral y amplio del término? Por ahí debe venir el cambio de comprensión.
¿Qué tipo de verdad específica y propia aporta al saber la llamada asignatura de Religión? Dicho en un lenguaje más técnico, ¿cuál es el ámbito de demarcación científica de este tipo de saber, de tal modo que no pudiera ser subsumido o solapado en otro saber que la diluyera y la hiciera superflua (por ejemplo, en filosofía moral o ética, o mera cultura religiosa); un saber, sin el cual, el ser humano quedara estructuralmente incompleto, mutilado en aquello que lo define? Delimitado este campo específico, la asignatura se haría invencible e incuestionable.
Considero que ese campo debe ser el que siempre fue en el campo de los tipos de saberes históricos, el de la teología. La naturaleza gnoseológica de la asignatura de Religión es la ciencia teológica. Debe ser: Dios como problema (Zubiri), la verdad de la realidad divina, (pues también el increyente debe dar razón y tomar una actitud de sí mismo en el mundo); el sentido último de nuestro ser y el cumplimiento de nuestro destino último; el problema, en suma, de la esperanza absoluta del hombre y del mundo. Dicho de forma más sintética: ¿Quién soy yo en última instancia, qué será de mí, qué me cabe esperar? (Kant) desde un punto de vista individual, social, histórico y del mundo. Un saber que partiera de una filosofía del ser realista, fuerte, y se abriera necesariamente a la oferta de salvación que razonablemente pudiera venir de afuera como don, para ser acogida en libertad, no como un añadido extrínseco, sino como lo esencialmente buscado y esperado por el hombre. Un Dios que salve a la razón. “Sólo un dios puede salvarnos”, decía Heidegger.
Desde este fulcro o punto de apoyo, o más aún, desde este “punto de fuga”, por utilizar un término muy iluminador, sacado del dibujo técnico y artístico, se percibiría con claridad la proporción y la configuración en el ámbito de la verdad, este saber específico en el sistema académico, de manera concluyente y para todos.
-Por último, ¿querría usted añadir algo más?
-Todo cuanto venimos afirmando nos abre a preguntas que deben hacernos pensar, con el fin de abrir vías de solución de enorme importancia para el futuro próximo.
Dando por supuesto que deba estar este tipo de saber en la enseñanza, desearía plantear las siguientes cuestiones, que considero relevantes:
1º) Si este tipo de saber tiene un ámbito de demarcación propio en la verdad, ¿Cómo debería ser el modo de presencia institucional de la asignatura de Religión que posibilite el ser cursada por todos los alumnos en la enseñanza pública?
2ª) La Constitución española dice que “los padres tienen el derecho de elegir para sus hijos el tipo de formación religiosa […] que esté de acuerdo con sus convicciones” (art. 27.3). ¿Cómo hacer ver que, con independencia de este derecho fundamental, este tipo de saber se legitima también por sí mismo desde la verdad antropológica, aunque no lo garantice la ley?
3º) La actual presencia de la asignatura de Religión en España exige para ser impartida, “el requisito de idoneidad”, expedido por la Iglesia Católica y demás confesiones reconocidas (Acuerdos España y Santa Sede y otros).
¿Cómo hacer ver que este requisito de idoneidad, no es esencial desde el punto de vista del estatuto científico de la asignatura, y que puede legítimamente no ser requerido en el futuro, sin que tenga que verse alterada la identidad o naturaleza de la misma asignatura, ni el derecho de los padres a elegirla para sus hijos?
4º) Por último, hay que tomar conciencia de la tierra yerma en la que nos movemos. En España, la teología ha desaparecido de la universidad estatal española y el estudio del problema de Dios sólo se mantiene en las facultades de filosofía, en concreto en una asignatura, la filosofía de la religión, o en una parte de la asignatura de metafísica.
Si miramos a la Universidad Católica, excluyendo las facultades de teología, aunque en alguna se pueda dar una “teología poco teológica” (Kasper), Dios también ha sido sacado del centro de la “unidad de la verdad universitaria”, en tanto que fulcro y “punto de fuga” que debiera dar unidad, dirección y sentido a la verdad multiforme de las distintas ciencias, y se ha desplazado a lo meramente cultual y litúrgico, a lo carismático y testimonial, y excepcionalmente, al estudio de alguna asignatura transversal como Doctrina Social de la Iglesia o análogas, que dan por supuesta la razón y la fe en Dios, sin a penas potencia metafísica y teológica en el debate público de la verdad universitaria.
¿Cómo sentar a “Cristo en las cátedras”, dicho en proféticas palabras del filósofo español Fernando Rielo? ¿Cómo, en fin, combatir esta secularización interna de la Iglesia?
La autora Pilar Huerta Román, nos presenta su última obra titulada Teología descalza. Mis reflexiones sobre el Carmelo.
El título ya es toda una declaración: «Hay en la unión de estas dos palabras, “teología” y “descalza”, algo de provocador y desafiante, una especie de guiño elegante y certero», escribe en la introducción Miguel Márquez Calle, OCD, actual superior general de los Carmelitas Descalzos. Esa teología no se formula desde la cátedra, sino desde la vida, con el sabor fresco de lo vivido, como aquellas «frescas mañanas» de las que hablaba san Juan de la Cruz.
La psicóloga Emilia María Castellano Herrero, autora del prólogo, sitúa bien el corazón de esta obra: «El encuentro personal de cada ser humano con la Biblia es siempre un camino testimonial, plagado de sorpresas y abierto al asombro». Para ella, este libro se inscribe en ese diálogo profundo entre Dios y la persona, en el que no se trata solo de hablar de Dios, sino de «vivir en Dios y con él en medio del corazón».
Lo que encontramos en Teología descalza es un itinerario espiritual en el que Biblia y tradición carmelitana se entrelazan con sencillez y hondura. «Se trata de un libro sapiencial y de formación para vivir, que ayuda a reflexionar, meditar y dejarse interpelar», dice Miguel Márquez. Pilar consigue que la Escritura resuene en la experiencia de los místicos del Carmelo y, al mismo tiempo, en la vida de cada creyente de hoy.
La estructura del libro se despliega en seis capítulos que pueden recorrerse como etapas de un mismo camino:
Una obra que no se queda en la teoría, sino que, como la propia autora, nos invita a dejarnos descalzar por la Palabra y a responder con amor, humildad y confianza, tal como enseñó santa Teresa.
(Fuente de esta reseña: https://delaruecaalapluma.com/2025/10/02/teologia-descalza-nuevo-libro-de-pilar-huerta-ocd/)
Si quieres adquirir el libro, puedes hacerlo a través de la página web de la Editorial en este enlace, en AMAZON: https://amzn.to/4s9xH2P o en tu librería habitual.
Te dejo, a continuación, la Introducción y el prólogo para que puedas leerlo.
Introducción
Hay en la unión de estas dos palabras, «teología» y «descalza», algo de provocador y desafiante, una especie de guiño elegante y certero, una gracia especial que sabe a las «frescas mañanas» de las que hablaba Juan de la Cruz, aquel gran teólogo de la mística, de la experiencia vital y de la teología poética.
Entre otros, fue Gustavo Gutiérrez el que dijo que la buena teología empieza siendo silencio, después se hace vida y finalmente se convierte en palabra, alumbrada en la gestación de ese silencio hecho carne en la vida.
Por eso, la primera discípula y teóloga fue María, que, en la escuela de la escucha y el silencio, preñada del misterio palpitante de Dios en sus entrañas, llevó al Logos, el Verbo de Dios, en su seno y fue Magnificat, palabra auténtica y viva, en sus labios, siendo ya teología verdadera en su corazón.
Tengo el privilegio de añadir unas pocas palabras deshilachadas al tejido vivencial y lleno de colores de este nuevo libro de mi hermana Pilar Huerta Román, carmelita descalza como su teología.
Ella lleva la vocación bíblica bailándole honda en los adentros del diario discurrir de su vida carmelitana, como historia sagrada hecha cotidianidad y encuentro, alegría compartida y taller de familia teresiana.
La reflexión le nace, a Pili, del telar de la vida ordinaria, en camino con Jesús y en recreación con sus hermanas y amigas, así como de las muchas horas de silencio, lectura y escritura. Es como una vocación dentro de la vocación, nacida de la intuición comunitaria, al calor del diálogo sincero con sus hermanas del monasterio de Toro (Zamora).
Suavemente nos invita Pilar a adentrarnos en la vivencia apasionante de la Biblia (la carta a los Hebreos, san Pablo, los profetas...), a la vez que establece una sintonía con la espiritualidad de los místicos del Carmelo, todos ellos atravesados y dados a luz en la palabra de Dios, en la voz del Amado.
Se trata de un libro sapiencial y de formación para vivir, que ayuda a reflexionar, meditar y dejarse interpelar. Narra y desenvuelve una teología que se ha cosido descalza y cuya clave de lectura también es la actitud de descalcez.
Hay que descubrir en todo el libro una armonía de fondo y un tema esencial, dejándonos adentrar en el corazón de la vivencia de la palabra de Dios. Ella nos centra y ancla en Jesús y nos mete de lleno en su entrega en la cruz, haciéndonos partícipes de su sacerdocio, para ofrecer nuestros cuerpos como hostia viva. Esta es la aventura que vivieron Pablo y Teresa, encendidos en el fuego de ese amor impetuoso y seductor.
Preciosa combinación la que nos ofrece Pilar, entrelazando las figuras del Carmelo con la reflexión bíblica y aportando una riqueza vital y urgente para nuestro tiempo, nacida de su propia vivencia y tejida, a la vez, con sabiduría y sencillez. Es esa riqueza espiritual que se purifica en la crisis y la transformación continua, que nace de la propia noche, fragilidad y pobreza que tiembla en la raíz, y a partir de la cual ella misma se deja reconstruir y ayudar, en un continuo ejercicio de comienzo y de nacimiento permanente. Eso es lo que da al teólogo la autoridad, al hablar, descalzo, de una teología vivida.
Cada uno de los temas tratados invita a reflexionar, pero aún más a meditar y orar, a rumiar tanto la palabra de Dios como la palabra nacida en el taller de la contemplación, del silencio, de la comunidad y de una gracia que hace a la autora no solo vivir estas cosas sino también dejarse atravesar, herir, y a la vez saber expresarlas.
Gracias, querida Pilar, por este nuevo regalo que nos haces a todos los sedientos lectores. Gracias por alentarnos a auscultar el latir de Dios, «eterno presente» (Isabel de la Trinidad), a ser atentos escrutadores de su palabra, para dejarnos seducir, como Jeremías, y, con la sabiduría de los santos del Carmelo, atrevernos no a copiarlos sino a hacer de la historia sagrada una aventura nueva, por estrenar.
Te invito, por tanto, querido lector, a disfrutar de esta obra, de espiritualidad cristiana desde la mística carmelitana, como quien se deja introducir en una experiencia viva, palpitante, de la mano de los grandes maestros del Carmelo (en concreto, Teresa de Jesús e Isabel de la Trinidad), abordando temas clave como la carta a los Hebreos y la experiencia vital de san Pablo, puesta en sintonía con la aventura teresiana.
La hermana Pilar nos invita a reestrenar nosotros mismos esa experiencia que ellos vivieron, dejándonos atravesar por la palabra de Dios, viva y eficaz, para presentar nuestros cuerpos como hostia viva, santa, agradable a Dios.
La misión que Isabel de la Trinidad siente como propia está enraizada en el sacerdocio de Cristo, alianza de Dios con la humanidad. «Me gusta pensar que la vida del sacerdote (y de la carmelita) es como un Adviento que prepara la encarnación del Señor en las almas» (carta del 29 de noviembre de 1905). El sacerdocio de Cristo en obediencia al Padre encuentra en la «alabanza de gloria» de Isabel un sentido encarnado en la vida de una carmelita y de cada uno de nosotros.
En la escuela de san Pablo y de Teresa de Jesús, nuestra vida es una experiencia constante de conversión, de transformación y de comunión con Cristo, vivo y resucitado. La radical entrega a la que nos invitan nace de la experiencia de un amor que salió a su encuentro, los conquistó y cambiaría para siempre sus vidas y la de la Iglesia. Este es el desafío y la interpelación, la provocación constante de los santos, que se actualiza de forma original en cada época de la historia de la Iglesia, con sorprendente novedad.
La «determinada determinación» es una expresión teresiana muy genuina y llena de sentido para nuestro tiempo, tan inconstante y disperso. Conecta con las palabras del papa León XIV desde el balcón de San Pedro, cuando en su primera intervención, recién elegido papa, nos invitaba a «una paz desarmada y desarmante, humilde y perseverante». Esa insistencia recoge toda esta reflexión preciosa, al hilo de la Escritura santa, y nos lanza a la radicalidad del amor humilde que no se rinde, dejándose renacer constantemente, porque está asentado en la confianza y en el protagonismo de Jesús en nuestras vidas.
Con el deseo de que la lectura de estas páginas te descalce el alma, te haga dócil para dejarte atravesar por la gracia y la sabiduría del Espíritu, te arrope y te revista de la fuerza viva y transformante que enamoró a Pablo de Tarso, a Teresa de Jesús, a Isabel de la Trinidad y a los santos de todos los tiempos, te deseo una ¡felizaventura!
MiguelMárquezCalle, OCD
Superior general
Prologo
El encuentro personal de cada ser humano con la Biblia es siempre un camino testimonial, plagado de sorpresas y abierto al asombro. Es un camino teológico y teologal, en el sentido más hondo y más íntimo que podamos imaginar, porque en él laten dos corazones en diálogo continuo: el de Dios y el de la persona.
Como camino teológico, el diálogo abierto entre Dios y el ser humano puede enmarcarse dentro de los parámetros de la teología (de theós, que significa «Dios», y lógos, «estudio» o «razonamiento»), porque somos nosotros quienes hablamos de él. Y como camino teologal, ese diálogo se levanta por encima de la filosofía, para convertir el encuentro íntimo y personal en algo tan simple y complejo como la vida misma. Aquí ya estamos pisando, como Moisés, la tierra sagrada donde Dios habita, y esa acción tiene como premisa el «descalzarse», puesto que ya no estaríamos hablando de Dios o sobre él, sino viviendo en Dios y con él en medio del corazón (dentro de la existencia).
Teología descalza no deja de ser un guiño a la espiritualidad del Carmelo de Teresa, donde Jesús el Señor es el centro de la vida, y la Vida misma de cada ser humano que se atreve a acercarse y «mirar al que lo mira» (tal como hizo Moisés ante la zarza ardiendo), para volver a mirarlo de nuevo. No es una teología de facultad ni de magisterio; es más una vivencia teologal, que encaja perfectamente con la definición de san Pablo de lo que es ser cristiano: «Tener los mismos sentimientos de Cristo». Esta definición es el compendio de la carta a los Filipenses, preciosa introducción a la abundancia del amor de nuestro Dios, hecho de una altura, anchura y profundidad difícilmente concebibles.
Este libro, como el resto de los de la autora, está tejido con un «hilo conductor» que abarca y contiene todos los matices y todos los temas. Ese hilo es Cristo, la Palabra de Dios hecha carne. Una Palabra que, siendo la única del Padre, abarca y contiene todas las demás, que son nuestras y que en esta obra tienen nombre y apellidos.
Estamos inmersos en un mundo donde hablar de Dios es políticamente incorrecto, y, sin embargo, nunca como ahora se necesita y se justifica que hablemos de él, nosotros con nosotros mismos y unos con otros. Porque una cosa es lo que creemos que somos y otra lo que somos realmente. Es posible que muchos crean que no necesitan de Dios y que la ciencia y la tecnología lo han sepultado para siempre. Pero otra cosa es lo que en realidad mostramos con nuestra sequía humana, con nuestra violencia continua, con los mil y un problemas éticos no resueltos, reconvertidos en gritos y gemidos con los que la humanidad ruega la lluvia del Espíritu. Y es que nos precede una historia de miles de años donde incontables mujeres y hombres se han dejado seducir por Dios, que, descaradamente, los ha seducido primero.
El libro se abre, a semejanza de un pórtico de la Gloria, con un comentario a la carta a los Hebreos. Considero que Pilar se ha lanzado con este texto a una piscina de gran profundidad, en la que parece bucear con competencia y audacia, para dejarnos ver la inmensa hermosura del significado real del cuerpo de Cristo, verdadero templo de Dios (sacerdote, víctima y altar), que alcanza y «sella» (imprimiendo carácter) a todos los bautizados.
Dice Pablo d’Ors que «la renovación espiritual es la solución a la urgencia fundamental para la Iglesia hoy», y creo que Pilar deja aquí suficientes pistas como para que cualquier bautizado entienda el misterio cercano y amable de su bautismo. Ese que, precisamente, lo capacita para vivir, aquí y ahora, una vida teologal intensa de fe y esperanza, desde el amor que suscita y reclama mansamente el Jesús del Evangelio. Somos profetas, reyes y sacerdotes, a un nivel poco explorado por la pastoral eclesial y, sin embargo, por ahí va la nueva mística cristiana, que no lo es tanto, porque, como verá el lector, hay quien la ha encarnado con todo lujo de detalles dentro del Carmelo Descalzo.
El hombre y la mujer de hoy tienen derecho a conocer la riqueza del patrimonio de su fe y a vivir en el gozo del Resucitado. Y a esto se ha apuntado la autora, compartiendo con todos el fruto de su vida, hecha reflexión consciente.
En la Biblia hay un imperativo categórico que, por otro lado, es inapelable a la hora de comprender de qué hablamos. Se trata del famoso Šema Israel («Escucha, Israel»), que descubrimos en los Evangelios puesto en boca de Jesús cuando responde a quienes le preguntan cuál es el mandamiento (la ley) fundamental de Dios y él responde: «El más importante es “Escucha, Israel: el Señor nuestro Dios es solamente uno. Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu fuerza, y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo”» (Lc 10,27).
Cuesta trabajo encontrar mejor razón para sentarse a leer este nuevo libro de la hermana Pilar, que puede ayudarnos a mirar y escuchar eso tan importante que Dios quiere que entendamos.
EmiliaMaríaCastellanoHerrero