Cerca de dos millones de alumnos no estudian Religión
y las comunidades autónomas buscan una alternativa para ellos ya que,
desde el curso que viene, quienes no la elijan no cursarán otra materia,
como era habitual hasta ahora. Si bien los colegios deberán ofrecerles
una “atención educativa”, esta no podrá consistir en que aprendan nuevos
contenidos, ni recibir clases de refuerzo.
Entre las opciones que barajan las regiones, una de ellas es que los
alumnos trabajen en proyectos transversales en cuestiones como la sostenibilidad o la igualdad,
según avanza El País. También podrían estudiar supervisados por un
profesor o bien practicar "deporte libre", también bajo supervisión.
Otra opción que ha sabido este periódico es que Religión se imparta a
primera o última hora, de forma que los alumnos que no la estudien
puedan llegar una hora más tarde o irse antes.
En todo caso, los que no estudien Religión
han de recibir "la debida atención educativa" mediante proyectos
colaborativos que refuercen "la autoestima, la autonomía, la reflexión y
la responsabilidad", lo cual no casa bien con la opción de ausentarse.
La Iglesia es partidaria de mantener una asignatura alternativa
evaluable para evitar que los alumnos que estudien Religión lo vean como
una desventaja.
Respecto a finales de los años noventa, la asignatura ha perdido
relevancia hasta matricular en torno al 60 % del alumnado en ambas
etapas, retroceso que ha sido mayor en los centros públicos (en torno al
50%) que en los concertados
(donde la estudia más del 80 %). Las regiones también experimentan
diferencias. Por ejemplo, la estudian 8 de 10 alumnos de Educación
Primaria en Andalucía, en primaria, lo que baja a la mitad en el País
Vasco.
Según el CIS, un 40 % de la población se declara no religiosa. Solo
en 2020, las bodas por la Iglesia cayeron un 10 %. El hecho de que la
materia compute para la media en secundaria hizo que desde 2013 (tras la
Ley Wert), el alumnado aumentara un 10 % tras una pérdida de 20 puntos
desde 1998.
Nuevos contenidos en Religión
La Conferencia Episcopal ha presentado nuevos contenidos de la
asignatura de Religión que, en base a los acuerdos de España con el
Vaticano, corresponde elaborar a la Iglesia, muy diferentes a los
actuales. Según El País, el tono de catecismo es sustituido por otro más
moderno, incluso progresista en asuntos como la igualdad entre hombres y
mujeres, la lucha contra la pobreza y el ecologismo.
Las comunidades autónomas deberán ofrecer al menos una hora de
Religión a la semana, cuando el PP abrió la puerta a que fueran solo 45
minutos al fijar ese tiempo para Ceuta y Melilla (donde el Gobierno
tiene plena competencia educativa). Si bien hace un año, el portavoz de
la Conferencia Episcopal amagaba con apoyar recursos de
inconstitucionalidad a la nueva ley educativa, la ley Celaá, no ha habido protestas al respecto.
Fuente: https://www.gndiario.com/religion-alternativas-asignaturas