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viernes, 2 de septiembre de 2022

Martínez-Sellés: «El matrimonio debe estar por delante del trabajo, está en juego nuestra felicidad»

 

 Manuel Martínez-Sellés.

Luis Javier Moxó

Casado y padre de ocho hijos, Manuel Martínez-Sellés es jefe de sección de Cuidados Cardiológicos Agudos del hospital Gregorio Marañón, presidente del Colegio Oficial de Médicos de Madrid y autor comprometido en cuestiones bioéticas como la eutanasia o familiares, como en el caso de la última obra que ha dado a las librerías, Salva tu matrimonio (Rialp).

-¿Qué le llevó a escribir este libro?

-La experiencia de matrimonios cercanos que se han roto y la constatación de que la gente cada vez se casa menos y que terminan en ruptura más del 70% de los matrimonios. Los casados no ponemos suficiente empeño para triunfar en el proyecto más importante de nuestras vidas.

-Muchos tendrán la tentación de pensar que esto no lo necesitan o que ya es demasiado tarde. ¿Qué les diría?

-Solo pido el beneficio de la duda. Si un matrimonio lee el libro hasta el final y sigue la metodología propuesta me permito ser optimista. Cada capítulo termina con un breve ejercicio que debe realizar primero cada esposo de forma individual y luego uno que debe realizar el matrimonio de forma conjunta. Creo que será una experiencia muy bonita para los que la hagan.

Portada de 'Salva tu matrimonio'.

-En su libro destaca que hombres y mujeres somos distintos. ¿Eso es ir contracorriente?

-Los hombres tenemos una pareja de cromosomas XY en todas y cada una de nuestras células. Las mujeres tienen XX en todas sus células. Somos distintos ya que nuestras parejas de cromosomas sexuales determinan nuestro sexo gonadal, con el desarrollo de testículos en los varones y ovarios en las mujeres y las hormonas producidas por esas gónadas determinan nuestra genitalidad y nuestro fenotipo sexual. Las diferencias entre hombres y mujeres se pueden apreciar en términos físicos, biológicos y psicológicos. Por supuesto que también existen diferencias en ámbitos sociales y culturales. Algunas de estas diferencias son muy importantes en la vida matrimonial y es importante conocerlas.

-Pero usted va más allá y dice, no solo que somos distintos, sino que percibimos un mundo distinto…

-Esta es una de las claves del libro y explica que el marido no tiene razón, pero la mujer tampoco. Un ejemplo clásico de estas percepciones distintas es la temperatura, a nosotros la que marca el termostato nos suele parecer alta y nuestras mujeres acostumbran a sentir frío. Pero hay muchos otros, nuestra visión y audición son distintas, ellas diferencian mejor los colores y nosotros poseemos una visión túnel, que nos permite ver de forma más clara y precisa a mayor distancia, mientras nuestras mujeres tienen una visión periférica mediante la que perciben mejor los detalles cercanos, pero no los más alejados. Las mujeres también tienen un mejor oído que los hombres. La lista es larga y explica muchas desavenencias en los matrimonios.

-¿Qué me dice de las familias de origen? ¿Son una ayuda o un peligro para los matrimonios?

-La respuesta no es sencilla, pero hay más de lo segundo. La familia política puede ser una gran fuente de discusiones. En los casos más graves puede ser incluso necesario cierto aislamiento, pero lo ideal es establecer límites claros, priorizar el cónyuge y estar particularmente alerta en momentos críticos como nacimiento de hijos, fiestas familiares y vacaciones. Evitar temas conflictivos con suegros y cuñados puede facilitar mucho la relación de pareja.

-¿Es usted un esposo ejemplar?

-Estoy muy lejos de ello. Pero la clave es que nos demos cada día una nueva oportunidad. La vocación matrimonial implica entregarse completamente a otra persona, nos hacemos vulnerables al otro. La vida matrimonial es fuente de muchas satisfacciones y alegrías, pero incluye problemas, exigencias y no pocas decepciones.

-¿Qué me dice del móvil?

-Su mal uso lo convierte en enemigo del matrimonio. No debe entrar en el dormitorio y hay que apagarlo por la noche. Por supuesto que debería estar prohibido en comidas y reuniones familiares y silenciado en esos momentos a dos tan importantes. Tampoco recomiendo abusar de fotos (lo importante es vivir el momento) ni espiar el móvil del cónyuge (una falta manifiesta de confianza e incluso un delito). En los casos más graves mejor pasarse a un móvil que no sea smartphone.

-Usted tiene ocho hijos. ¿Son los hijos el centro del matrimonio?

-Desde luego que no, los hijos son un don y una maravilla, como sabemos los que tenemos la suerte de tenerlos. Pero no pueden ser el centro de la familia, el cónyuge debe estar siempre delante de ellos. Curiosamente, poner al esposo antes que a los niños provoca un impacto positivo también en los hijos. Aunque resulte paradójico, si queremos lo mejor para nuestros hijos, debemos priorizar nuestro amor hacia nuestro esposo.

Hombre y mujer tomados de la mano sobre una mesa.

Dedicar de forma habitual un tiempo a sí mismos es fundamental para el matrimonio y un gran bien para los hijos. Foto: Priscilla Du Preez / Unsplash.

-¿Qué es eso del esposo 'idiota' que defiende?

-Al menos uno de los esposos debería tener las características de IDIOTA: Ignorar lo malo; Dulzura; Integrar al otro; Original; Trabajador; Agradable. Si ambos son “idiotas” ese matrimonio será una gozada.

-Matrimonio/familia frente a trabajo ¿Cómo conciliar?

-Estoy en contra de la conciliación familiar. Conciliación viene del latín conciliatio. El concepto hace referencia a conseguir que dos partes opuestas logren llegar a un acuerdo en un término medio, pero familia y trabajo no deben estar al mismo nivel. Es cierto que muchas veces es superior el esfuerzo puesto en conservar o mejorar el empleo que el que ponemos para conservar o mejorar nuestro matrimonio, pero el matrimonio debe estar por delante de cualquier trabajo, está en juego nuestra felicidad y, si los tenemos, la de nuestros hijos. ¿Qué objetivo profesional llega a los talones de ese? En los trabajos no hay nadie insustituible, en el matrimonio y en la familia somos todos irremplazables. Salir a una hora prudente, desconectar cuando estemos en casa, mirar más allá de los ingresos, son normas que nos ayudarán a mantener un equilibrio sano. No es fácil, y la dificultad aumenta a medida que vamos teniendo éxitos profesionales.

-¿Qué me dice de las “amistades peligrosas”?

-Mi consejo es que los amigos sean comunes, idealmente matrimonios, aunque eso no es imprescindible. Las amistades son necesarias para la vida matrimonial, no debemos vivir aislados en una burbuja. Pero el amor entre esposos y el amor entre amigos son de órdenes distintos y el primero debe ser siempre el conyugal. Y sí creo que hay “amistades peligrosas” como las “especiales” del otro sexo, los solteros empedernidos anti-matrimonio, los que te invitan a planes inadecuados o hablan mal de tu cónyuge o del suyo, los que huyen de planes con nuestro cónyuge o los que son tan absorbentes que se comen tu tiempo.

-Con trabajo, responsabilidades, hijos, ¿queda tiempo para el cónyuge?

-La búsqueda de espacios y tiempos para una relación a solas con el cónyuge no es que sea importante, es esencial para el matrimonio. No disponer de un espacio propio solo para los dos suele ser un punto de fricción en muchos matrimonios. Yo recomiendo planificarlo, con protocolos que pueden, por ejemplo, incluir una hora al día y/o un día a la semana y/o un fin de semana al mes y/o una semana al año. La clave es cumplir con lo que acuerden ambos. Es difícil, muy difícil, pero debemos reservar un tiempo para hablar de todo, de lo pequeño y de lo grande, sin interferencias de terceros.

-¿Qué me dice del sexo?

-Pues que es muy importante. Pero hay que ir más allá. Las muestras de cariño nos ayudan a crecer como matrimonio. Besarnos con frecuencia, mirarnos a los ojos, darnos la mano. Parecen cosas sencillas pero su importancia es enorme. La ausencia de cariño suele acabar llevando a la incomunicación, a la falta de tacto y de sutileza.

-Muchos acaban de terminar las vacaciones, ¿se habrán roto muchos matrimonios en agosto?

-Los estudios muestran que las rupturas matrimoniales aumentan en periodo vacacional. Los motivos son varios, uno de ellos es que nos solemos generar expectativas sobre un viaje idílico en el que todo va a ser perfecto. Las vacaciones están plagadas de situaciones estresantes, debemos tomar “medidas preventivas” que suavicen o eviten los riesgos. Es clave asegurar que los dos quedemos satisfechos de lo planeado y que nos esforcemos por cumplir lo pactado, sabiendo que nos tocará ceder en más de un momento. Si priorizamos al cónyuge las vacaciones tendrán que incluir momentos románticos para estar solos. Si lo planeamos así las vacaciones pueden ser momentos preciosos que nos permitan descubrir aspectos del otro que no conocíamos,

-Y el dinero, ¿une o desune?

-Yo recomiendo unión total también en ese aspecto. Si los dos somos ya uno solo, qué sentido tienen las cuentas individuales, la separación de bienes, tener pisos a nombre de uno. Tener una única cuenta bancaria simplifica pagos, promueve la transparencia, evita sorpresas desagradables y es una muestra de confianza. Además, si uno muere el otro seguirá teniendo acceso a los fondos de manera inmediata.

-Ya que menciona la muerte, ¿qué pinta un capítulo sobre la salud en un libro así?

-Es verdad que me sale la vena médica y me ha apetecido poner mi granito de arena para evitar una separación distinta, la derivada de la muerte prematura de uno de los dos. Pero unas pautas sencillas, no fumando, teniendo una dieta adecuada e incorporando el ejercicio en nuestras vidas hace que vivamos no solo más sino mejor.

-¿Qué me dice del perdón en el matrimonio?

-Equivocarse no debe ser un motivo de frustración, sino una oportunidad de disfrutar de la belleza de la reconciliación. Pero no es fácil pedir perdón ni perdonar. Todos nos equivocamos, cuando lo hace nuestro cónyuge te toca quererlo tal como es y seguir construyendo nuestro matrimonio. En la gran mayoría de casos veremos que la equivocación no fue deliberada sino fruto de las limitaciones de nuestro cónyuge. Todo se puede perdonar, aunque hay realidades que rompen la confianza y dificultan o incluso imposibilitan vivir el día a día del matrimonio. En tales circunstancias la reconciliación no será posible hasta que termine dicha realidad. Ante esta situación, muy excepcional, el cónyuge está no solo en el derecho, sino en el deber de protegerse y proteger a sus hijos mediante la separación, pero haciendo todo lo posible para que esta sea temporal.

-¿Un matrimonio “debe” ser feliz?

-Sí, la felicidad es un ingrediente fundamental del matrimonio. Los matrimonios que ríen juntos tienen un vínculo más fuerte. Nuestro amor tiene que ser alegre, optimista, no hay otra opción. Sabemos que nos va a ir bien hasta el final. Hay trucos para estar felices como no quejarse del cónyuge nunca, no comparar nuestro/a esposo/a con los demás y no culpabilizar al otro, ni criticarlo, ni presionarlo. El humor es clave, ya hay que saber quitar peso a las contrariedades, comunicarse con sinceridad y claridad. Por último, por favor centrarse en lo que el otro hace bien.

-¿Es un libro solo para creyentes?

-No, es un libro para todo matrimonio, incluso para todo hombre y mujer que tengan la ilusión de compartir su unión hasta el fin de sus días. Sí es cierto que los dos últimos capítulos abordan nuestra unión desde una perspectiva cristiana, mostrando como del sacramento del matrimonio surge una realidad nueva, mucho más profunda y bonita que la previa.

Fuente: https://www.religionenlibertad.com/cultura/718417532/martinez-selles-matrimonio-delante-trabajo-felicidad.html


 

sábado, 16 de diciembre de 2017

Para trabajar el matrimonio

El matrimonio
Jose Manuel Verdugo Buzón
ACTIVIDAD DE LOS SACRAMENTOS
El contenido litúrgico o sacramento: El matrimonio
URL o bibliografía: Temario del curso
Edad o nivel: Sexto educación primaria (Tercer ciclo)
Elementos curriculares:Contenidos Criterios de evaluación Estándares de aprendizaje
Bloque 4. Permanencia de Jesucristo en la historia: la Iglesia Los sacramentos al servicio de la misión de la Iglesia: Confirmación, Orden y Matrimonio.
4.1. Diferenciar la aportación de los sacramentos de servicio a la misión de la Iglesia.
4.1.1 Conoce y explica con ejemplos la razón por la que Confirmación, Orden yMatrimonio están al  servicio de la Iglesia.
4.1.2 Aprende y diferencia los signos y momentoscelebrativos de la Confirmación, el Orden y el
Matrimonio.
ACTIVIDAD PROPUESTA:
La actividad es el juego de Memory, Para comenzar el juego se debe mezclar todas las cartas y  colocarlas boca a bajo, de manera que las imágenes y texto no se vean. El primer jugador deberá dar  la vuelta a dos cartas a la vez, si son iguales se las lleva. Si las cartas son distintas deberá ponerlas boca abajo otra vez. Con esto el niño trabajará la memoria, la lectura y la compresión lectora. Este  juego tiene como ariante que no tiene que buscar las dos imágenes iguales, sino que tiene que buscar la imagen con el texto que le corresponde. Por lo tanto debe relacionar la imagen con el nombre y que significado tiene.
Este juego así puede resultar fácil, dado que son muy pocas cartas, pero este juego se debe jugar con todas las cartas de todos los sacramentos. Como variante se puede iniciar cada sacramento solo para que el niño le sea más fácil y para finalizar jugar con todas las cartas a la vez. En este juego ganará aquel jugador que ha la conseguido llevarse más fichas.
JUSTIFICACIÓN
En esta actividad trabajaremos el bloque 4: Permanencia de Jesucristo en la historia, mediante los criterios de evaluación 4.1. Diferenciar la aportación de los sacramentos de servicio a la misión de la Iglesia. Nosotros como docentes debemos asegurarnos que diferencian los siete sacramentos. Los estándares de aprendizaje que utilizaremos para asegurarme que se consolida los contenidos en el niño son los siguientes: 4.1.1 Conoce y explica con ejemplos la razón por la que Confirmación, Orden y Matrimonio están al servicio de la Iglesia, 4.1.2 Aprende y diferencia los signos y momentos
celebrativos de la Confirmación, el Orden y el Matrimonio. Una vez que hayamos trabajado cada sacramento por separado se llevará a cabo el mismo juego pero con todas las cartas de los sacramentos. El docente se irá paseando mediante una rúbrica anotará si asimila los contenidos el niño.
Ejemplo de rúbrica:
Estándares de aprendizaje Siempre A veces Nunca
4.1.1 Conoce y explica con ejemplos la razón por la que Confirmación, Orden y Matrimonio están al  servicio de la Iglesia.
4.1.2 Aprende y diferencia los signos y momentos celebrativos de la Confirmación, el Orden y el Matrimonio.
Ejemplo de dos cartas que son iguales

LAS ARRAS
Trece moneditas, como símbolo de ayuda mutua.
Prenda bendición de Dios y señal de los bienes que van a compartir. Alianza Unión de amor y entrega mutua
Trece moneditas, como símbolo de ayuda mutua.
Prenda bendición de Dios y señal de los bienes que van a compartir.
EL LAZO
Unidad e indisolubilidad del matrimonio. Unión sagrada
LA BIBLIA
El libro de la familia, para leer con frecuencia en el hogar.
EL ROSARIO
Es objeto de devoción
RAMO DE FLORES
Se deposita a los pies de la virgen María como ofrenda, para poner su matrimonio bajo protección de la virgen.

domingo, 11 de noviembre de 2012

Nota del Comité Ejecutivo de la CEE sobre el matrimonio y el fallo del Tribunal Constitucional

El Tribunal Constitucional ha avanzado anteayer el sentido de una sentencia, que publicará próximamente, en la que resuelve que la actual legislación española sobre el matrimonio es conforme a la Constitución. Ante la trascendencia de este fallo, recordamos brevemente la doctrina católica, sin perjuicio de que, cuando sea conocida la sentencia, sean necesarias más precisiones.
1.
La legislación actualmente vigente en España ha redefinido la figura jurídica del matrimonio de tal modo, que éste ha dejado de ser la unión de un hombre y de una mujer y se ha transformado legalmente en la unión de dos ciudadanos cualesquiera, para los que ahora se reserva en exclusiva el nombre de  "cónyuges" o de "consortes". De esta manera se establece una insólita definición legal del matrimonio con exclusión de toda referencia a la diferencia entre el varón y la mujer. Los españoles han perdido así el derecho de ser reconocidos expresamente por la ley como "esposo" o "esposa" y han de inscribirse en el Registro Civil como "cónyuge A" o "cónyuge B".
2.
Por tanto, no podemos dejar de afirmar, con dolor, que las leyes vigentes en España no reconocen ni protegen al matrimonio en su especificidad. Por ello, convencidos de las consecuencias negativas que se derivan para el bien común, alzamos nuestra voz en pro del verdadero matrimonio y de su reconocimiento jurídico. Todos, desde el lugar que ocupamos en la sociedad, hemos de defender y promover el matrimonio y su adecuado tratamiento por las leyes. Es el momento de leer de nuevo la reciente Instrucción Pastoral de la Asamblea Plenaria de nuestra Conferencia Episcopal titulada La verdad del amor humano. Orientaciones sobre la verdad del amor conyugal, la ideología de género y la legislación familiar, aprobada el pasado 26 de abril y publicada el 4 de julio.
3.
No es de nuestra competencia hacer juicios sobre la pertinencia jurídica de las sentencias de los tribunales. Es, en cambio, nuestra obligación ayudar al discernimiento acerca de la justicia y de la moralidad de las leyes. En este sentido, debemos reiterar que la actual legislación española sobre el matrimonio - con independencia de que sea o no conforme a la Constitución - es gravemente injusta, puesto que no reconoce ni protege la realidad del matrimonio en su especificidad. Es, pues, urgente la modificación de la ley con el fin de que sean reconocidos y protegidos los derechos de todos en lo que toca al matrimonio y a la familia. Pensamos, en particular, en el derecho de quienes contraen matrimonio a ser reconocidos expresamente como esposo y esposa; en el derecho de los niños y de los jóvenes a ser educados como esposos y esposas del futuro; y en el derecho de los niños a disfrutar de un padre y de una madre, en virtud de cuyo amor fiel y fecundo son llamados a la vida y acogidos en una familia estable. Ninguno de estos derechos es actualmente reconocido ni protegido por la ley.
Que María Santísima cuide de las familias e interceda por los gobernantes, sobre quienes pesa el deber y a quienes compete el servicio de ordenar con justicia la vida social.
 
Madrid, 8 de noviembre de 2012

viernes, 15 de diciembre de 2017

Para trabajar la Confirmación, Orden y Matrimonio

El contenido litúrgico o sacramento elegido es:
-          Los sacramentos al servicio de la misión de la Iglesia: Confirmación, Orden y Matrimonio.
-          Bloque 4: Bloque 4. Permanencia de Jesucristo en la historia: la Iglesia.
Edad o nivel:
-          6º curso de Religión y Moral Católica.
Elementos curriculares:
-          Contenidos:
o   Los sacramentos al servicio de la misión de la Iglesia: Matrimonio.
-           Criterios de evaluación :
o    Diferenciar la aportación de los sacramentos de servicio a la misión de la Iglesia.
-          Estándares de aprendizaje:
o   Conoce y explica con ejemplos la razón por la que el Matrimonio está al servicio de la Iglesia.
o   Aprende y diferencia los signos y momentos celebrativos del Matrimonio.

ACTIVIDAD PROPUESTA (descripción o desarrollo):
Los alumnos realizarán una “lluvia de ideas” sobre lo que ellos creen que significa el matrimonio ya que muchos de ellos viven con personas que han pasado por el sacramento del Matrimonio y otros muchos lo han podido ver en familiares cercanos.
Una vez se tiene en cuenta qué es lo que opinan los alumnos, se les propone que elijan al matrimonio que más cerca tengan a su alrededor en la familia y les realice una entrevista. Se dirá a los alumnos que es una entrevista relacionada con el sacramento y su unión con Dios, dejando claro que no consiste en saber cómo viven el día a día, si no como lo viven con Dios.
Es decir, consiste en saber la experiencia del matrimonio con los alumnos a partir de situaciones cercanas a ellos.
Finalmente, se hará una puesta en común teniendo en cuenta exactamente en qué consiste.
JUSTIFICACIÓN (cómo valorar el grado de consecución de los criterios y estándares a través de esta actividad)
Dicha actividad podemos decir que es próxima a los alumnos porque lo han vivido más cercanamente y nuestra intención es saber cuáles son sus perspectivas teniendo en cuenta la unión con Dios. Han de conocer en qué consiste y eso será posible gracias a los alumnos a medida que vayan diciendo las características extraídas de las entrevistas, mirando qué puntos tienen en común y cuáles no. Una vez el profesor tenga conciencia de que los alumnos ya han entendido cuál es el mensaje del sacramento del Matrimonio, realizarán un dibujo con las ideas principales, demostrando así su entendimiento.
Autor: Mariona Torres.

lunes, 17 de octubre de 2022

Para casarse por lo civil es necesario apostatar

Película: Hasta que el matrimonio nos separe (1977)

En España el matrimonio civil estuvo prohibido desde 1564 a 1870, siendo el matrimonio religioso el único considerado legítimo, hasta su aprobación en 1870 con la Ley Provisional de Matrimonio Civil. A partir de 1875 el matrimonio civil fue considerado algo excepcional, pero legal.​ Durante la Segunda República, de 1931 a 1939, con el establecimiento de la aconfesionalidad del Estado; se adoptó un sistema de matrimonio civil obligatorio.

En 1939, con el franquismo, se consideraron nulos los matrimonios civiles que habían tenido lugar durante el periodo republicano, y el matrimonio civil solamente pasó a admitirse en caso de que los dos contrayentes fuesen de una religión distinta de la católica o hiciesen apostasía.​

Con la constitución de 1978; que establece de nuevo la aconfesionalidad del Estado, dejó de ser necesario certificar el abandono de la Iglesia para poder contraer matrimonio civil.

Si le interesa ver películas religiosas completas puede visitar el canal "cine religioso";

https://www.youtube.com/channel/UCAM5YjxFQUShQs_3lE2n9dA

martes, 19 de diciembre de 2023

El Vaticano contempla bendecir parejas homosexuales e "irregulares" sin equipararlas al matrimonio

Por Redacción Religión 

La Santa Sede abre "la posibilidad de bendecir a las parejas en situaciones irregulares y a las parejas del mismo sexo, sin convalidar oficialmente su status ni alterar en modo alguno la enseñanza perenne de la Iglesia sobre el Matrimonio”. Así lo ha explicado en el prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, el cardenal Víctor Manuel Fernández, que ha publicado este 18 de diciembre un documento sobre las bendiciones a parejas en situaciones irregulares y parejas del mismo sexo.

La doctrina tradicional sobre el matrimonio se mantiene inalterable, pero podrán ser bendecidas otras uniones de parejas "en situaciones irregulares y a las parejas del mismo sexo". No existirá ningún rito específico que pueda provocar una confusión con el matrimonio. Por eso, "siguiendo la enseñanza autorizada del Santo Padre Francisco, este Dicasterio quiere finalmente recordar que este mundo necesita bendición y nosotros podemos dar la bendición y recibir la bendición. De este modo, cada hermano y hermana podrán sentirse en la Iglesia siempre peregrinos, siempre suplicantes, siempre amados y, a pesar de todo, siempre bendecidos”.



Firme en la doctrina tradicional de la Iglesia sobre el matrimonio

No obstante, el documento asegura seguir “firme en la doctrina tradicional de la Iglesia sobre el matrimonio, no permitiendo ningún tipo de rito litúrgico o bendición similar a un rito litúrgico que pueda causar confusión”.

Lo que se pretende es “ofrecer una contribución específica e innovadora al significado pastoral de las bendiciones, que permite ampliar y enriquecer la comprensión clásica de las bendiciones estrechamente vinculada a una perspectiva litúrgica”. Tal reflexión teológica, basada en la visión pastoral del Papa Francisco, “implica un verdadero desarrollo de lo que se ha dicho sobre las bendiciones en el Magisterio y en los textos oficiales de la Iglesia”. Esto explica que el texto haya adoptado la forma de una “declaración”. Es precisamente en este contexto, explica el texto, “en el que se puede entender la posibilidad de bendecir a las parejas en situaciones irregulares y a las parejas del mismo sexo”.

El texto, que reproducimos en su integridad, “quiere ser también un homenaje al Pueblo fiel de Dios, que adora al Señor con tantos gestos de profunda confianza en su misericordia y que, con esta actitud, viene constantemente a pedir a la madre Iglesia una bendición”.

Declaración Fiducia supplicans sobre el sentido pastoral de las bendiciones

Presentación

La presente Declaración ha tomado en consideración varias cuestiones que han llegado a este Dicasterio tanto en años pasados como más recientemente. Para su redacción, como es práctica habitual, se consultó a expertos, se llevó a cabo un amplio proceso de elaboración y el borrador se debatió en el Congreso de la Sección Doctrinal del Dicasterio. Durante este tiempo de elaboración del documento, no faltaron las conversaciones con el Santo Padre. Finalmente, la Declaración fue presentada al Santo Padre, que la aprobó con su firma.

Durante el estudio de la materia objeto de este documento, se dio a conocer la respuesta del Santo Padre a los Dubia de algunos Cardenales, que aportó importantes precisiones para la reflexión que ahora se ofrece aquí, y que representa un elemento decisivo para el trabajo del Dicasterio. Dado que «la Curia Romana es, en primer lugar, un instrumento de servicio para el sucesor de Pedro» (Const. Ap. Praedicate Evangelium, II, 1), nuestro trabajo debe favorecer, junto a la comprensión de la doctrina perenne de la Iglesia, la recepción de la enseñanza del Santo Padre.

Como en la ya citada respuesta del Santo Padre a los Dubia de dos Cardenales, la presente Declaración se mantiene firme en la doctrina tradicional de la Iglesia sobre el matrimonio, no permitiendo ningún tipo de rito litúrgico o bendición similar a un rito litúrgico que pueda causar confusión. No obstante, el valor de este documento es ofrecer una contribución específica e innovadora al significado pastoral de las bendiciones, que permite ampliar y enriquecer la comprensión clásica de las bendiciones estrechamente vinculada a una perspectiva litúrgica. Tal reflexión teológica, basada en la visión pastoral del Papa Francisco, implica un verdadero desarrollo de lo que se ha dicho sobre las bendiciones en el Magisterio y en los textos oficiales de la Iglesia. Esto explica que el texto haya adoptado la forma de una “Declaración”.

Y es precisamente en este contexto en el que se puede entender la posibilidad de bendecir a las parejas en situaciones irregulares y a las parejas del mismo sexo, sin convalidar oficialmente su status ni alterar en modo alguno la enseñanza perenne de la Iglesia sobre el Matrimonio.

La presente Declaración quiere ser también un homenaje al Pueblo fiel de Dios, que adora al Señor con tantos gestos de profunda confianza en su misericordia y que, con esta actitud, viene constantemente a pedir a la madre Iglesia una bendición.

Víctor Manuel Card. FERNÁNDEZ

Prefecto

Introducción

1. La confianza suplicante del Pueblo fiel de Dios recibe el don de la bendición que brota del corazón de cristo a través de su Iglesia. Como recuerda puntualmente el Papa Francisco, «la gran bendición de Dios es Jesucristo, es el gran don de Dios, su Hijo. Es una bendición para toda la humanidad, es una bendición que nos ha salvado a todos. Él es la Palabra eterna con la que el Padre nos ha bendecido “siendo nosotros todavía pecadores” (Rm 5,8) dice san Pablo: Palabra hecha carne y ofrecida por nosotros en la cruz».[1]

2. Sostenido por una verdad tan grande y consoladora, este Dicasterio ha tomado en consideración algunas preguntas, tanto formales como informales, sobre la posibilidad de bendecir parejas del mismo sexo y sobre la posibilidad de ofrecer nuevas precisiones, a la luz de la actitud paterna y pastoral del Papa Francisco, sobre el Responsum ad dubium[2]formulado por la entonces Congregación para la Doctrina de la Fe y publicado el 22 de febrero de 2021.

3. Dicho Responsum ha suscitado no pocas y diferentes reacciones: algunos han acogido con beneplácito la claridad de este documento y su coherencia con la constante enseñanza de la Iglesia; otros no han compartido la respuesta negativa a la pregunta o no la han considerado suficientemente clara en su formulación o en las motivaciones expuestas en la Nota explicativa adjunta. Para salir al encuentro, con caridad fraterna, a estos últimos, parece oportuno retomar el tema y ofrecer una visión que componga con coherencia los aspectos doctrinales con aquellos pastorales, porque «todo adoctrinamiento ha de situarse en la actitud evangelizadora que despierte la adhesión del corazón con la cercanía, el amor y el testimonio».[3]

I. La bendición en el sacramento del matrimonio

4. La reciente respuesta del Santo Padre Francisco a la segunda de las cinco preguntas propuestas por dos Cardenales[4] ofrece la posibilidad de profundizar más en el tema, sobre todo en sus consecuencias de orden pastoral. Se trata de evitar que «se reconoce como matrimonio algo que no lo es».[5] Por lo tanto son inadmisibles ritos y oraciones que puedan crear confusión entre lo que es constitutivo del matrimonio, como «unión exclusiva, estable e indisoluble entre un varón y una mujer, naturalmente abierta a engendrar hijos»,[6] y lo que lo contradice. Esta convicción está fundada sobre la perenne doctrina católica del matrimonio. Solo en este contexto las relaciones sexuales encuentran su sentido natural, adecuado y plenamente humano. La doctrina de la Iglesia sobre este punto se mantiene firme.

5. Esta es también la comprensión del matrimonio ofrecida por el Evangelio. Por este motivo, a propósito de las bendiciones, la Iglesia tiene el derecho y el deber de evitar cualquier tipo de rito que pueda contradecir esta convicción o llevar a cualquier confusión. Tal es también el sentido del Responsum de la entonces Congregación para la Doctrina de la Fe donde se afirma que la Iglesia no tiene el poder de impartir la bendición a uniones entre personas del mismo sexo.

6. Hay que subrayar que, precisamente en el caso del rito del sacramento del matrimonio, no se trata de una bendición cualquiera, sino del gesto reservado al ministro ordenado. En este caso, la bendición del ministro ordenado está directamente conectada a la unión específica de un hombre y de una mujer que, con su consentimiento establecen una alianza exclusiva e indisoluble. Esto nos permite evidenciar mejor el riesgo de confundir una bendición, dada a cualquier otra unión, con el rito propio del sacramento del matrimonio.

II. El sentido de las distintas bendiciones

7. Por otra parte, la respuesta del Santo Padre, anteriormente mencionada, nos invita a hacer el esfuerzo de ampliar y enriquecer el sentido de las bendiciones.

8. Las bendiciones pueden considerarse entre los sacramentales más difundidos y en continua evolución. Ellas, de hecho, nos llevan a captar la presencia de Dios en todos los acontecimientos de la vida y recuerdan que, incluso cuando utiliza las cosas creadas, el ser humano está invitado a buscar a Dios, a amarle y a servirle fielmente.[7] Por este motivo, las bendiciones tienen por destinatarios las personas, los objetos de culto y de devoción, las imágenes sagradas, los lugares de vida, de trabajo y de sufrimiento, los frutos de la tierra y del trabajo humano, y todas las realidades creadas que remiten al Creador y que, con su belleza, lo alaban y bendicen.

El sentido litúrgico de los ritos de bendición

9. Desde un punto de vista estrictamente litúrgico, la bendición requiere que aquello que se bendice sea conforme a la voluntad de Dios manifestada en las enseñanzas de la Iglesia.

10. Las bendiciones se celebran, de hecho, en virtud de la fe y se ordenan a la alabanza de Dios y al provecho espiritual de su pueblo. Como explica el Ritual Romano, «para que esto se vea más claro, las fórmulas de bendición, según la antigua tradición, tienden como objetivo principal a glorificar a Dios por sus dones, impetrar sus beneficios y alejar del mundo el poder del maligno».[8] Por ello, se invita a quienes invocan la bendición de Dios a través de la Iglesia a intensificar «sus disposiciones internas en aquella fe para la cual nada hay imposible» y a confiar en «aquella caridad que apremia a guardar los mandamientos de Dios». [9] Por eso, mientras que por un lado «siempre y en todo lugar se nos ofrece la ocasión de alabar a Dios por Cristo en el Espíritu Santo, de invocarlo y darle gracias», por otra parte la preocupación es «que se trate de cosas, lugares o circunstancias que no contradigan la norma o el espíritu del Evangelio».[10] Esta es una comprensión litúrgica de las bendiciones, en cuanto se convierten en ritos propuestos oficialmente por la Iglesia.

11. Basándose en estas consideraciones, la Nota explicativa del citado Responsum de la entonces Congregación para la Doctrina de la Fe recuerda que cuando, con un rito litúrgico adecuado, se invoca una bendición sobre algunas relaciones humanas, lo que se bendice debe poder corresponder a los designios de Dios inscritos en la Creación y plenamente revelados por Cristo el Señor. Por ello, dado que la Iglesia siempre ha considerado moralmente lícitas sólo las relaciones sexuales que se viven dentro del matrimonio, no tiene potestad para conferir su bendición litúrgica cuando ésta, de alguna manera, puede ofrecer una forma de legitimidad moral a una unión que presume de ser un matrimonio o a una práctica sexual extramatrimonial. La sustancia de este pronunciamiento fue reiterada por el Santo Padre en su Respuestas a los Dubia de dos Cardenales.

12. Se debe también evitar el riesgo de reducir el sentido de las bendiciones solo a este punto de vista, porque nos llevaría a pretender, para una simple bendición, las mismas condiciones morales que se piden para la recepción de los sacramentos. Este riesgo exige que se amplíe más esta perspectiva. De hecho, existe el peligro que un gesto pastoral, tan querido y difundido, se someta a demasiados requisitos morales previos que, bajo la pretensión de control, podrían eclipsar la fuerza incondicional del amor de Dios en la que se basa el gesto de la bendición.

13. Precisamente a este respecto, el Papa Francisco nos instó a no «perder la caridad pastoral, que debe atravesar todas nuestras decisiones y actitudes» y a evitar ser «jueces que sólo niegan, rechazan, excluyen».[11] A continuación respondemos a su propuesta desarrollando una comprensión más amplia de las bendiciones.

Las bendiciones en la Sagrada Escritura

14. Para reflexionar sobre las bendiciones, recogiendo distintos puntos de vista, necesitamos dejarnos iluminar ante todo por la voz de la Sagrada Escritura.

15. «El Señor te bendiga y te proteja,ilumine su rostro sobre ti y te conceda su favor. El Señor te muestre su rostro y te conceda la paz» (Nm 6, 24-26). Esta “bendición sacerdotal” que encontramos en el Antiguo Testamento, precisamente en el libro de los Números, tiene un carácter “descendente” porque representa la invocación de la bendición que desde Dios desciende sobre el hombre: esta constituye uno de los textos más antiguos de bendición divina. Existe además un segundo tipo de bendición que encontramos en las páginas bíblicas, aquella que “sube” desde la tierra al cielo, hacia Dios. Bendecir equivale a alabar, celebrar, agradecer a Dios por su misericordia y fidelidad, por las maravillas que ha creado y por todo aquello que sucedió por su voluntad: «Bendice, alma mía, al Señor, y todo mi ser a su santo nombre» (Sal 103, 1).

16. A Dios que bendice, también nosotros respondemos bendiciendo. Melquisedec, rey de Salem, bendice a Abrán (cfr. Gen 14, 19); Rebecca es bendecida por sus familiares, poco antes de convertirse en la esposa de Isaac (cfr. Gen 24, 60), el cuál, a su vez, bendice su hijo Jacob (cfr. Gen 27, 27). Jacob bendice al faraón (cfr. Gen 47, 10), a sus nietos Efraín y Manasés (cfr. Gen 48, 20) y a todos sus doce hijos (cfr. Gen 49, 28). Moisés y Aarón bendicen a la comunidad (cfr. Ex 39, 43; Lev 9, 22). Los cabeza de familia bendicen los hijos con ocasión de los matrimonios, antes de emprender un viaje, en la cercanía de la muerte. Estas bendiciones aparecen como un don sobreabundante e incondicionado.

17. La bendición presente en el Nuevo Testamento conserva, sustancialmente, el mismo significado veterotestamentario. Encontramos el don divino que “desciende”, el agradecimiento del hombre que “asciende” y la bendición impartida del hombre que “se extiende” hacia sus iguales. Zacarías, tras haber recuperado el uso de la palabra, bendice al Señor por sus admirables obras (cfr. Lc 1, 64). El anciano Simeón, mientras tiene entre los brazos a Jesús recién nacido, bendice a Dios por haberle concedido la gracia de contemplar al Mesías salvador y luego bendice a sus padres María y José (cfr. Lc 2, 34). Jesús bendice al Padre, en el celebre himno de alabanza y de júbilo a Él dirigido: «Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra» (Mt 11, 25).

18. En continuidad con el Antiguo Testamento, la bendición en Jesús no es solo ascendente, en referencia al Padre, sino también descendente, vertida sobre los otros como gesto de gracia, protección y bondad. El propio Jesús llevó a cabo y promovió esta práctica. Por ejemplo, bendice a los niños: «Y tomándolos en brazos los bendecía imponiéndoles las manos» (Mc 10, 16). Y la historia terrenal de Jesús terminará precisamente con una bendición final reservada a los Once, poco antes de subir al Padre: «y, levantando sus manos, los bendijo. Y mientras los bendecía, se separó de ellos, y fue llevado hacia el cielo». La última imagen de Jesús en la tierra son sus manos alzadas, en el acto de bendecir.

19. En su misterio de amor, a través de Cristo, Dios comunica a su Iglesia el poder de bendecir. Concedida por Dios al ser humano y otorgada por estos al prójimo, la bendición se transforma en inclusión, solidaridad y pacificación. Es un mensaje positivo de consuelo, atención y aliento. La bendición expresa el abrazo misericordioso de Dios y la maternidad de la Iglesia que invita al fiel a tener los mismos sentimientos de Dios hacia sus propios hermanos y hermanas.

Una comprensión teológico-pastoral de las bendiciones

20. Quien pide una bendición se muestra necesitado de la presencia salvífica de Dios en su historia, y quien pide una bendición a la Iglesia reconoce a esta última como sacramento de la salvación que Dios ofrece. Buscar la bendición en la Iglesia es admitir que la vida eclesial brota de las entrañas de la misericordia de Dios y nos ayuda a seguir adelante, a vivir mejor, a responder a la voluntad del Señor.

21. Para ayudarnos a comprender el valor de un enfoque mayormente pastoral de las bendiciones, el Papa Francisco nos instó a contemplar, con actitud de fe y paternal misericordia, el hecho que «cuando se pide una bendición se está expresando un pedido de auxilio a Dios, un ruego para poder vivir mejor, una confianza en un Padre que puede ayudarnos a vivir mejor».[12] Esta petición debe ser, en todos los sentidos, valorada, acompañada y recibida con gratitud. Las personas que vienen espontáneamente a pedir una bendición muestran con esta petición su sincera apertura a la trascendencia, la confianza de su corazón que no se fía solo de sus propias fuerzas, su necesidad de Dios y el deseo de salir de las estrechas medidas de este mundo encerrado en sus límites.

22. Como nos enseña santa Teresa del Niño Jesús, más allá de esta confianza «no hay otro camino por donde podamos ser conducidos al Amor que todo lo da. Con la confianza, el manantial de la gracia desborda en nuestras vidas […]. La actitud más adecuada es depositar la confianza del corazón fuera de nosotros mismos: en la infinita misericordia de un Dios que ama sin límites […]. El pecado del mundo es inmenso, pero no es infinito. En cambio, el amor misericordioso del Redentor, este sí es infinito».[13]

23. Cuando estas expresiones de fe vienen consideradas fuera de un marco litúrgico, uno se encuentra en un ámbito de mayor espontaneidad y libertad, pero «la libertad frente a los ejercicios de piedad, no debe significar, por lo tanto, escasa consideración ni desprecio de los mismos. La vía a seguir es la de valorar correcta y sabiamente las no escasas riquezas de la piedad popular, las potencialidades que encierra».[14] Las bendiciones se convierten así en un recurso pastoral a valorar en lugar de un riesgo o un problema.

24. Consideradas desde el punto de vista de la pastoral popular, las bendiciones son valoradas como actos de devoción que «encuentran su lugar propio fuera de la celebración de la Eucaristía y de los otros sacramentos […]. El lenguaje, el ritmo, el desarrollo y los acentos teológicos de la piedad popular se diferencian de los correspondientes de las acciones litúrgicas». Por ésa misma razón «hay que evitar añadir modos propios de la “celebración litúrgica” a los ejercicios de piedad, que deben conservar su estilo, su simplicidad y su lenguaje característico».[15]

25. La Iglesia, también, debe evitar el apoyar su praxis pastoral en la rigidez de algunos esquemas doctrinales o disciplinares, sobre todo cuando dan «lugar a un elitismo narcisista y autoritario, donde en lugar de evangelizar lo que se hace es analizar y clasificar a los demás, y en lugar de facilitar el acceso a la gracia se gastan las energías en controlar».[16] Por lo tanto, cuando las personas invocan una bendición no se debería someter a un análisis moral exhaustivo como condición previa para poderla conferir. No se les debe pedir una perfección moral previa.

26. En esta perspectiva, la Respuestas del Santo Padre ayudan a profundizar mejor, desde el punto de vista pastoral, el pronunciamiento formulado por la entonces Congregación para la Doctrina de la Fe en el 2021, porqué invitan de hecho a un discernimiento en relación con la posibilidad de «formas de bendición, solicitadas por una o por varias personas, que no transmitan una concepción equivocada del matrimonio»[17] y que también tengan en cuenta el hecho que en situaciones moralmente inaceptables desde un punto de vista objetivo, «la misma caridad pastoral nos exige no tratar sin más de “pecadores” a otras personas cuya culpabilidad o responsabilidad pueden estar atenuadas por diversos factores que influyen en la imputabilidad subjetiva».[18]

27. En la catequesis citada al inicio de esta Declaración, el Papa Francisco propuso una descripción de este tipo de bendiciones que se ofrecen a todos, sin pedir nada. Vale la pena leer con corazón abierto estas palabras que nos ayudan a acoger el sentido pastoral de las bendiciones ofrecidas sin condiciones: «Es Dios que bendice. En las primeras páginas de la Biblia es un continuo repetirse de bendiciones. Dios bendice, pero también los hombres bendicen, y pronto se descubre que la bendición posee una fuerza especial, que acompaña para toda la vida a quien la recibe, y dispone el corazón del hombre a dejarse cambiar por Dios […]. Así nosotros para Dios somos más importantes que todos los pecados que nosotros podamos hacer, porque Él es padre, es madre, es amor puro, Él nos ha bendecido para siempre. Y no dejará nunca de bendecirnos. Una experiencia intensa es la de leer estos textos bíblicos de bendición en una prisión, o en un centro de desintoxicación. Hacer sentir a esas personas que permanecen bendecidas no obstante sus graves errores, que el Padre celeste sigue queriendo su bien y esperando que se abran finalmente al bien. Si incluso sus parientes más cercanos les han abandonado, porque ya les juzgan como irrecuperables, para Dios son siempre hijos».[19]

28. Existen diversas ocasiones en las cuales las personas se acercan espontáneamente a pedir una bendición, tanto en las peregrinaciones, en los santuarios y también en la calle cuando se encuentran con un sacerdote. Como ejemplo, podemos recurrir al libro litúrgico De Benedictionibus que prevé una serie de ritos de bendición para las personas: ancianos, enfermos, participantes en la catequesis o en un encuentro de oración, peregrinos, aquellos que inician un camino, grupos y asociaciones de voluntarios, etc. Tales bendiciones se dirigen a todos, ninguno puede ser excluido. En los preámbulos del Rito de bendición de los ancianos, por ejemplo, se afirma que el objetivo de esta bendición es «que los ancianos reciban de los hermanos un testimonio de respeto y de agradecimiento. Al mismo tiempo nosotros, junto con ellos, damos gracias a Dios por los beneficios que de e?l han recibido y por las buenas obras que han realizado con su ayuda».[20] En este caso, el objeto de la bendición es la persona del anciano, por quien y con quien se da gracias a Dios por el bien por él realizado y por los beneficios recibidos. A ninguno se puede impedir esta acción de gracias y cada uno, incluso si vive en situaciones no ordenadas al designio del Creador, posee elementos positivos por los cuales alabar al Señor.

29. Desde la perspectiva de la dimensión ascendente, cuando se toma conciencia de los dones del Señor y de su amor incondicional, incluso en situaciones de pecado, sobre todo cuando se escucha una oración, el corazón creyente eleva su alabanza y bendición a Dios. Esta forma de bendición no se impide a nadie. Todos – individualmente o en unión con otros – pueden elevar a Dios su alabanza y su gratitud.

30. Pero el sentido popular de las bendiciones incluye también el valor de la bendición descendente. Si «no es conveniente que una Diócesis, una Conferencia Episcopal o cualquier otra estructura eclesial habiliten constantemente y de modo oficial procedimientos o ritos para todo tipo de asuntos»,[21] la prudencia y la sabiduría pastoral pueden sugerir que, evitando formas graves de escándalo o confusión entre los fieles, el ministro ordenado se una a la oración de aquellas personas que, aunque estén en una unión que en modo alguno puede parangonarse al matrimonio, desean encomendarse al Señor y a su misericordia, invocar su ayuda, dejarse guiar hacia una mayor comprensión de su designio de amor y de vida.

III. Las bendiciones de parejas en situaciones irregulares y de parejas del mismo sexo

31. En el horizonte aquí delineado se coloca la posibilidad de bendiciones de parejas en situaciones irregulares y de parejas del mismo sexo, cuya forma no debe encontrar ninguna fijación ritual por parte de las autoridades eclesiásticas, para no producir confusión con la bendición propia del sacramento del matrimonio. En estos casos, se imparte una bendición que no sólo tiene un valor ascendente, sino que es también la invocación de una bendición descendente del mismo Dios sobre aquellos que, reconociéndose desamparados y necesitados de su ayuda, no pretenden la legitimidad de su propio status, sino que ruegan que todo lo que hay de verdadero, bueno y humanamente válido en sus vidas y relaciones, sea investido, santificado y elevado por la presencia del Espíritu Santo. Estas formas de bendición expresan una súplica a Dios para que conceda aquellas ayudas que provienen de los impulsos de su Espíritu – que la teología clásica llama “gracias actuales” – para que las relaciones humanas puedan madurar y crecer en la fidelidad al mensaje del Evangelio, liberarse de sus imperfecciones y fragilidades y expresarse en la dimensión siempre más grande del amor divino.

32. La gracia de Dios, de hecho, actúa en la vida de aquellos que no se consideran justos, sino que se reconocen humildemente pecadores como todos. Es capaz de dirigirlo todo según los designios misteriosos e imprevisibles de Dios. Por eso, con incansable sabiduría y maternidad, la Iglesia acoge a todos los que se acercan a Dios con corazón humilde, acompañándolos con aquellos auxilios espirituales que permiten a todos comprender y realizar plenamente la voluntad de Dios en su existencia.[22]

33. Es esta una bendición que, aunque no se incluya en un rito litúrgico,[23] une la oración de intercesión a la invocación de ayuda de Dios de aquellos que se dirigen humildemente a Él. ¡Dios no aleja nunca al que se acerca a Él! Al fin y al cabo, la bendición ofrece a las personas un medio para acrecentar su confianza en Dios. La petición de una bendición expresa y alimenta la apertura a la trascendencia, la piedad y la cercanía a Dios en mil circunstancias concretas de la vida, y esto no es poca cosa en el mundo en el que vivimos. Es una semilla del Espíritu Santo que hay que cuidar, no obstaculizar.

34. La misma liturgia de la Iglesia nos invita a esta actitud confiada, también en medio de nuestros pecados, falta de méritos, debilidades y confusiones como da testimonio esta bellísima oración colecta tomada del Misal Romano: «Dios todopoderoso y eterno, que con amor generoso desbordas los méritos y deseos de los que te suplican, derrama sobre nosotros tu misericordia, para que libres nuestra conciencia de toda inquietud y nos concedas aun aquello que no nos atrevemos a pedir» (XXVII Domingo del Tiempo Ordinario). Cuantas veces, de hecho, a través de una simple bendición del pastor, que en este gesto no pretende sancionar ni legitimar nada, las personas pueden experimentar la cercanía del Padre que desborda “los méritos y deseos”.

35. Por lo tanto, la sensibilidad pastoral de los ministros ordenados debería educarse, también, para realizar espontáneamente bendiciones que no se encuentran en el Bendicional.

36. En este sentido, es esencial acoger la preocupación del Papa, para que estas bendiciones no ritualizadas no dejen de ser un simple gesto que proporciona un medio eficaz para hacer crecer la confianza en Dios en las personas que la piden, evitando que se conviertan en un acto litúrgico o semi-litúrgico, semejante a un sacramento. Esto constituiría un grave empobrecimiento, porque sometería un gesto de gran valor en la piedad popular a un control excesivo, que privaría a los ministros de libertad y espontaneidad en el acompañamiento de la vida de las personas.

37. A este respecto, vienen a la mente las siguientes palabras, en parte ya citadas, del Santo Padre: «Las decisiones que, en determinadas circunstancias, pueden formar parte de la prudencia pastoral, no necesariamente deben convertirse en una norma. Es decir, no es conveniente que una Diócesis, una Conferencia Episcopal o cualquier otra estructura eclesial habiliten constantemente y de modo oficial procedimientos o ritos para todo tipo de asuntos […] El Derecho Canónico no debe ni puede abarcarlo todo, y tampoco deben pretenderlo las Conferencias Episcopales con sus documentos y protocolos variados, porque la vida de la Iglesia corre por muchos cauces además de los normativos».[24] Así el Papa Francisco ha recordado que «todo aquello que forma parte de un discernimiento práctico ante una situación particular no puede ser elevado a la categoría de una norma», porque esto «daría lugar a una casuística insoportable».[25]

38. Por esta razón, no se debe ni promover ni prever un ritual para las bendiciones de parejas en una situación irregular, pero no se debe tampoco impedir o prohibir la cercanía de la Iglesia a cada situación en la que se pida la ayuda de Dios a través de una simple bendición. En la oración breve que puede preceder esta bendición espontanea, el ministro ordenado podría pedir para ellos la paz, la salud, un espíritu de paciencia, diálogo y ayuda mutuos, pero también la luz y la fuerza de Dios para poder cumplir plenamente su voluntad.

39. De todos modos, precisamente para evitar cualquier forma de confusión o de escándalo, cuando la oración de bendición la solicite una pareja en situación irregular, aunque se confiera al margen de los ritos previstos por los libros litúrgicos, esta bendición nunca se realizará al mismo tiempo que los ritos civiles de unión, ni tampoco en conexión con ellos. Ni siquiera con las vestimentas, gestos o palabras propias de un matrimonio. Esto mismo se aplica cuando la bendición es solicitada por una pareja del mismo sexo.

40. En cambio, tal bendición puede encontrar su lugar en otros contextos, como la visita a un santuario, el encuentro con un sacerdote, la oración recitada en un grupo o durante una peregrinación. De hecho, mediante estas bendiciones, que se imparten no a través de las formas rituales propias de la liturgia, sino como expresión del corazón materno de la Iglesia, análogas a las que emanan del fondo de las entrañas de la piedad popular, no se pretende legitimar nada, sino sólo abrir la propia vida a Dios, pedir su ayuda para vivir mejor e invocar también al Espíritu Santo para que se vivan con mayor fidelidad los valores del Evangelio.

41. Lo que se ha dicho en la presente Declaración sobre las bendiciones de parejas del mismo sexo, es suficiente para orientar el discernimiento prudente y paterno de los ministros ordenados a este respecto. Por tanto, además de las indicaciones anteriores, no cabe esperar otras respuestas sobre cómo regular los detalles o los aspectos prácticos relativos a este tipo de bendiciones.[26]

IV. La Iglesia es el sacramento del amor infinito de Dios

42. La Iglesia continúa elevando aquellas oraciones y suplicas que Cristo mismo, con grandes gritos y lágrimas, ofreció en los días de su vida terrena (cfr. Heb 5, 7) y que por esto mismo gozan de una eficacia particular. De este modo, «la comunidad eclesial ejerce su verdadera función de conducir las almas a Cristo no sólo con la caridad, el ejemplo y los actos de penitencia, sino también con la oración».[27]

43. Así, la Iglesia es el sacramento del amor infinito de Dios. Por eso, cuando la relación con Dios está enturbiada por el pecado, siempre se puede pedir una bendición, acudiendo a Él, como hizo Pedro en la tormenta cuando clamó a Jesús: «Señor, sálvame» (Mt 14, 30). En algunas situaciones, desear y recibir una bendición puede ser el bien posible. El Papa Francisco nos recuerda que «un pequeño paso, en medio de grandes límites humanos, puede ser más agradable a Dios que la vida exteriormente correcta de quien transcurre sus días sin enfrentar importantes dificultades».[28] De este modo, «lo que resplandece es la belleza del amor salvífico de Dios manifestado en Jesucristo muerto y resucitado».[29]

44. Toda bendición será la ocasión para un renovado anuncio del kerygma, una invitación a acercarse siempre más al amor de Cristo. El Papa Benedicto XVI enseñaba: «La Iglesia, al igual que María, es mediadora de la bendición de Dios para el mundo: la recibe acogiendo a Jesús y la transmite llevando a Jesús. Él es la misericordia y la paz que el mundo por sí mismo no se puede dar y que necesita tanto o más que el pan».[30]

45. Teniendo en cuenta todo lo afirmado anteriormente, siguiendo la enseñanza autorizada del Santo Padre Francisco, este Dicasterio quiere finalmente recordar que «esta es la raíz de la mansedumbre cristiana, la capacidad de sentirse bendecidos y la capacidad de bendecir […]. Este mundo necesita bendición y nosotros podemos dar la bendición y recibir la bendición. El Padre nos ama. Y a nosotros nos queda tan solo la alegría de bendecirlo y la alegría de darle gracias, y de aprender de Él a no maldecir, sino bendecir».[31] De este modo, cada hermano y hermana podrán sentirse en la Iglesia siempre peregrinos, siempre suplicantes, siempre amados y, a pesar de todo, siempre bendecidos.

Fuente: https://www.cope.es/religion/hoy-en-dia/vaticano/noticias/vaticano-contempla-bendecir-parejas-homosexuales-irregulares-sin-equipararlas-matrimonio-20231218_3055505

jueves, 29 de julio de 2021

El Tribunal Supremo declara nulo el despido de una profesora de religión divorciada

Tras revelar a la Delegada de Enseñanza del Arzobispado de Valladolid que estaba casada en segundas nupcias, ésta le indicó que su situación no era acorde con los postulados de vida cristiana.

El Tribunal Supremo ha declarado nulo el despido de una profesora de religión de un colegio de Tordesillas (Valladolid) cuyo contrato fue rescindido por la Junta de Castilla y León tras retirarle el Arzobispado vallisoletano el requisito de idoneidad al casarse por segunda vez sin pedir la nulidad eclesiástica de su primer matrimonio.

El tribunal considera que la no renovación de la missio canonica vulneró los derechos fundamentales de la trabajadora y condena a la Consejería de Educación a readmitirla con abono de los salarios dejados de percibir desde su despido en el curso 2017/2018, según ha detallado el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León en un comunicado.

La mujer fue contratada por la Consejería de Educación de la Junta de Castilla y León como profesora de religión y moral católica desde el curso escolar 2001/2002 en un colegio de Tordesillas (Valladolid); y sin obtener la nulidad canónica de su primer matrimonio, contrajo un segundo matrimonio civil; y tras divorciarse de su segundo marido, inició una relación de convivencia estable con otra pareja, que tenía tres hijos.

Tras revelar a la Delegada de Enseñanza del Arzobispado de Valladolid que estaba casada en segundas nupcias, ésta le indicó que su situación no era acorde con los postulados de vida cristiana, sugiriéndole la posibilidad de instar la nulidad del matrimonio canónico, regularizando de esa forma su situación marital, para continuar contando con la confianza del Obispado y mantener así el requisito de idoneidad necesario para impartir formación religiosa.

Según los hechos probados, la Delegada de Enseñanza del Arzobispado recibió llamadas de padres de alumnos de la mujer mostrándose contrariados por su situación de convivencia extramarital con una tercera persona, pero el centro escolar no recibió quejas en relación con su situación personal.

Después de una reunión con el Obispo Auxiliar, en la que reconoció sus sucesivas relaciones, así como la falta de inicio de los trámites para obtener la nulidad del matrimonio canónico, se le retiró por parte del Arzobispado en 2017 la missio canonica que tenía concedida.

Y la Consejería le comunicó la extinción de su contrato de trabajo desde el curso escolar 2017/2018, por haberse revocado el requisito de idoneidad con base en motivos religiosos y morales.

La sala de lo social del Supremo destaca que tras muchos años impartiendo la asignatura de religión y moral católica la dirección del centro no había recibido queja alguna sobre el contenido de las clases ni sobre su situación personal; y fue a raíz de manifestar, de forma espontánea, a la delegada de enseñanza del arzobispado que estaba casada en segundas nupcias, cuando se desencadenó una secuencia de hechos que concluyó en que no le renovaron la idoneidad para dar clase.

La sala, de acuerdo a la doctrina del Tribunal Constitucional, sostiene que "correspondía al Arzobispado y, en su caso, a la administración empleadora, la aportación de una justificación objetiva y razonable, suficientemente probada, de la medida adoptada y de su proporcionalidad (artículos 96.1 y 181.2 LRJS), lo que no consta que se haya producido".

Por ello, el Supremo estima el recurso de la profesora y anula las sentencias del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León y de un juzgado de Valladolid que rechazaron la demanda de despido presentada por la mujer contra la Consejería de Educación y el Arzobispado.

La sentencia incluye un voto particular del magistrado Juan Molins García-Atance en el que expresa su discrepancia con el criterio de la mayoría ya que entiende que la Sala debió inadmitir el recurso de casación para la unificación de doctrina de la profesora al no concurrir el presupuesto de contradicción entre la sentencia recurrida y la referencial.

Afirma que tanto en la sentencia recurrida como en la de contraste, las demandantes prestaban servicios para la Administración pública como profesoras de religión y moral católica hasta que se revocó la missio canonica, pero según el voto de este magistrado concurren importantes diferencias entre ellas.

Fuente: https://www.expansion.com/juridico/sentencias/2021/07/28/61016772468aeb09048b4688.html

martes, 24 de abril de 2012

Bibliografía aconsejada

TU MATRIMONIO SÍ IMPORTA.Claves y clavos en la relación de pareja.

Esta obra plantea la relación de pareja con un enfoque original, como un edificio a construir entre ambos cónyuges. Y en esta línea estructura las ideas aportadas, siguiendo la parábola de Jesús sobre la casa edificada encima de la roca (Mt. 7,24-25), en tres partes básicas:
I. EDIFICANDO. Donde ase analiza la naturaleza del terreno (la sociedad que nos rodea) y el tipo de cimientos precisos para poder construir en él (las bases bíblicas del matrimonio cristiano): “un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca”.
II. SUPERANDO. Que va directa a los problemas: “Descendió lluvia, vinieron ríos y soplaron vientos…”. Trata en detalle las inevitables diferencias, dificultades y conflictos que tiene que enfrentar toda pareja.
III. CONSOLIDANDO. Y finalmente, aporta las claves que permiten a las parejas cristianas superar con mayor facilidad estos problemas: Su enfoque altruista del amor y su confianza en Dios. “Y no cayó porque estaba fundada sobre la roca”.
El libro añade otros tres enfoques: el actual, el de bases bíblicas y el de principios prácticos; aportando el contexto necesario para reflexionar desde la teoría y la práctica a las relaciones del matrimonio en el día a día para la resolución de conflictos. La parte final del libro incluye dos apéndices interesantes: la experiencia real de los propios autores y una serie de tests y cuestionarios para ayudar a las parejas a conocerse más profundamente y mejorar su relación.
Son los propios autores quienes describen mejor el propósito de esta obra: «Escribimos estas páginas para cualquier pareja que apueste por el matrimonio, empezando por nosotros mismos. Y lo hacemos desde la profunda convicción de que el matrimonio, hoy, SÍ es posible, SÍ importa luchar por él, pese a todo y pese a todos. ¿Fácil?, ¡no!, pero posible, ¡Sí!

Juan Varela y María del Mar Molina en Editorial Clíe.

Un saludo cordial. Enrique Ortigosa.

Arthur J. Lenti ha realizado una documentada reconstrucción de la vida y la época de san Juan Bosco.
Los responsables de la edición castellana, Juan José Bartolomé y Jesús Garciliano González, nos presentan esta excelente obra, DON BOSCO: HISTORIA Y CARISMA, en tres prácticos volúmenes:
1. Origen: De I Becchi a Valdocco (1815-1849). Más de 600 págs. 2010. 28,00 euros.
2. Expansión: De Valdocco a Roma (1850-1875). Casi 800 págs. 2011. 32,00 euros.
3. Apogeo: De Turín a la Gloria de Bernini (1876-1934). 800 págs. 2012. 34,00 euros.
PVP para la Obra Completa: 90,00 euros.
 

martes, 23 de mayo de 2017

Boletín novedades educación



10 CRITERIOS PARA QUE TU MATRIMONIO FUNCIONE
Un viejo marino aportó en una boda, su visión personal sobre el matrimonio: «Lo importante del matrimonio, como en la botadura de un buque, no es la salida del puerto sino el comienzo de un viaje por mares desconocidos». En la relación de pareja sobrevienen, antes o después, crisis o momentos difíciles que forman parte del desarrollo normal de la convivencia, pero no debemos asustarnos. Hay que ser conscientes de ello, para que, cuando lleguen sepamos encauzar debidamente las dificultades que forman parte del proceso de maduración de la vida de la pareja. Las sugerencias que aportamos en este libro para fortalecer el matrimonio, están en la reciente carta del papa Francisco, Amoris laetitia, y son fruto de una larga reflexión y lectura de autores, especialistas en terapia matrimonial. Son criterios que habrá que trabajarlos a lo largo de la vida y contribuirán a que el matrimonio sea más fácil y duradero.

Colección:10 CRITERIOS Nº 17
Págs.: 112
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DIEGO Y SOFÍA APRENDEN ORTOGRAFÍA
Aventuras para aprender Ortografía en Primaria
Tienes en tus manos un libro que te cautivará desde el primer momento. Vas a divertirte, aprender y ayudar a superar pruebas para salir de un laberinto, por ello tendrás que implicarte de forma activa en la lectura de estas páginas. Acompañando a Diego y Sofía aprenderás y pondrás en práctica normas ortográficas para evitar algunos errores que se cometen con frecuencia al escribir. De la mano de los protagonistas vivirás una divertidísima aventura, en la que no faltará el misterio, las risas, la intriga, el amor... y ¡muchas emociones!; con su ayuda serás capaz de asimilar la Ortografía de un modo sencillo y ameno.
Colección: RINCÓN DEL LENGUAJE Nº 3
Págs.: 80
P.V.P.: 9 €
ACTIVIDADES EN GRUPO DE MAYORES PARA ENTRENAR LA MEMORIA
60 propuestas de intervención
La memoria es una de las capacidades cognitivas que más preocupan a las personas adultas y mayores. Su pérdida, que tiende a expresarse en forma de queja subjetiva, conduce a que las personas busquen recursos para su entrenamiento con el fin de contrarrestar este sentimiento. Uno de los recursos existentes, son los programas de entrenamiento de memoria, también conocidos como talleres de memoria. Estas páginas ofrecen 60 actividades para entrenar la memoria en grupo. La intervención grupal facilita la cohesión del grupo, la interrelación, la cooperación entre los participantes, el compartir vivencias y sentimientos y el reaprendizaje. Las actividades se presentan en función de la dimensión de la persona (cognitiva, corporal-física, emocional, espiritual y social-relacional) y la área que se trabaja (percepción, atención, habilidad visoespacial, lenguaje, estrategias de memorización, funciones ejecutivas).

Colección: MAYORES Nº 26
Págs.: 120
P.V.P.: 10,50 €

JUEGOS PARA REDUCIR EL ESTRÉS
Risoterapia para liberar tensiones y generar actitudes positivas
Estas páginas proponen una gran variedad de juegos a partir de los cuales se pueden plantear sesiones de risoterapia encaminadas a conseguir un estado de relajación, contagiar la risa y experimentar sensaciones de bienestar entre los participantes, que acuden a este tipo de talleres después de un agitado día, una etapa estresante, o simplemente con el fin de divertirse y relacionarse con otros. El libro está dirigido, fundamentalmente, a monitores, maestros, profesores de Educación Física, trabajadores sociales, dinamizadores y educadores en general; también puede ser útil para personas que precisen ejercitarse mentalmente, y desconectar de las tensiones provocadas por los problemas y el estrés de la vida. Las dinámicas y juegos propuestos son de fácil desarrollo, no implican la utilización de materiales complejos, ni requieren espacios con condiciones especiales. Por otro lado pueden ser aplicados en cualquier grupo de edad.
Colección: JUEGOS Nº 37
Págs.: 100
P.V.P.: 10,60 €
AGENDA DE LA EDUCACIÓN 2017-2018
Destinada a quienes educan desde la escuela o el tiempo libre, está distribuida por semanas y abarca los doce meses del año escolar. El tema central para el curso 2017-2018 es la encíclica AMORIS LAETITIA, cada semana ofrece una pequeña lectura y sugerencia educativa.
Encuadernada en espiral.
Colección: AGENDAS
Págs.: 128
P.V.P.: 9,90 €

CÓMO ESTIMULAR LAS INTELIGENCIAS MÚLTIPLES EN FAMILIA
El enfoque de las Inteligencias Múltiples nos revela que tenemos una mente mucho más poderosa de lo que creíamos. Que podemos pensar y aprender con muchos más recursos que palabras y números. Que nuestra mente es plástica y que, si aprendemos a utilizarla adecuadamente, ampliaremos sus posibilidades. Estos hallazgos hacen que desde la neurociencia y la didáctica se declare un estado general de optimismo. Muchos centros están ya en ello, consiguiendo grandes logros. Y cada vez más familias quieren saber qué significa esta propuesta y cómo pueden colaborar. Este libro presenta las claves del enfoque de las Inteligencias Múltiples: cómo surge, qué defiende, cómo se puede llevar a la práctica. Lo hace desde una perspectiva directa y vinculada con acciones, que permiten crear en el entorno familiar, las condiciones adecuadas para estimular todos los potenciales de la mente de los hijos.
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CELEBRAMOS DÍAS ESPECIALES EN PRIMARIA
Recursos y actividades para educar en valores
Celebramos días especiales en Primaria propone diecisiete historias, ochenta y cinco dinámicas, cincuenta y una propuestas de escritura creativa y varias sugerencias pedagógicas para celebrar diecisiete días especiales. Un proyecto creativo que incita a la reflexión y pretende dar voz al alumnado. Las actividades de este libro intentan contagiar valores positivos y el entusiasmo necesario para imaginar un futuro mejor. Valores, emociones, libertad, alegría, pensamiento crítico, cooperación, arte, movimiento y expresión son algunos de los pilares fundamentales del proyecto. Diversión a raudales para colorear nuestras sesiones con propuestas atractivas. Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, Día de los Derechos Humanos, Día Mundial de la Poesía, Día Mundial del Medio Ambiente... son algunas de las propuestas que encontraremos en estas páginas.

Colección: MATERIALES PARA EDUCADORES Nº 145
Págs.: 164
P.V.P.: 13,80 €

EDUCAR EN VALORES Y ACTITUDES
Recursos para la escuela y el tiempo libre
Las personas, desde los primeros años de vida, necesitamos enriquecernos con comportamientos valiosos que ayudan a construir nuestra personalidad y ejercen una acción educativa preventiva. Estas páginas facilitan recursos para que los educadores muestren el rostro amable y atractivo de actitudes y comportamientos que dignifican y enriquecen a quienes los viven. Cuando somos capaces de vivir de acuerdo a la dignidad que tenemos como personas, contribuimos a construir un mundo más humano, bello, alegre y pacífico. Se ofrecen ideas que favorecen la reflexión personal y grupal, para que cada uno pueda interiorizarlas en su proceso de maduración personal. Cuando mejoramos, ayudamos a que nuestro entorno sea un lugar donde el cómo ser tenga más valor que el cuánto tener. Los autores, proponen actividades, relatos, textos, películas y reflexiones de pensadores para que los educadores puedan hacer más grata y eficaz la enseñanza de valores y actitudes que ayuden a mejorar como personas, a vivir de manera más humana. Los materiales están pensados para trabajar en la escuela, en la familia o en otros ámbitos educativos de tiempo libre.
Colección: MATERIALES PARA EDUCADORES Nº 146
Págs.: 124
P.V.P.: 12 €

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