Novedades en Religión y Escuela

jueves, 20 de julio de 2023

Diplomado PUCV ahondará en la educación religiosa escolar católica

El programa es impartido por el Instituto de Estudios Religiosos de la PUCV, en vínculo con el Departamento de Educación Católica del Obispado de Valparaíso.

Dirigido fundamentalmente a profesionales de la educación con título de profesor en enseñanza básica o media, y a seleccionados por la Vicaría de la Educación de Valparaíso y el Instituto de Estudios Religiosos, la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso dio inicio al Diplomado en “Formación Teológica. Énfasis en Educación Religiosa Escolar Católica”.

La decana de la Facultad Eclesiástica de Teología de la PUCV, Loreto Moya, destacó la importancia de la formación continua y, en este caso, la de comprender e integrar los conocimientos y habilidades disciplinares de la Educación Religiosa Escolar Chilena en el proceso de enseñanza y aprendizaje, a la luz de la formación integral de las y los estudiantes, desde el diálogo entre fe y vida.

Por su parte, el padre Cristian Eichin ofm, Vice Gran Canciller de la Universidad, indicó que "el Papa Francisco nos invita a participar en el Pacto Educativo Global, donde debemos trabajar en conjunto con todas las instituciones educativas, pues nos señala que la educación siempre será un acto de esperanza, por lo que este diplomado estará contribuyendo a la petición del Sumo Pontífice”.

El diplomado, impartido por el Instituto de Estudios Religiosos de la PUCV en vínculo con el Departamento de Educación Católica del Obispado de Valparaíso, busca colaborar con la formación teológica de docentes del sistema escolar que dictan la asignatura de religión sin tener la especialidad. 

Sumado a lo anterior, entregará los fundamentos esenciales de la teología católica desde una perspectiva actualizada y centrada en el ejercicio docente. Por esta razón, las bases curriculares y el programa de estudio de religión católica serán una de sus fuentes primarias para organizar la disposición de contenidos. 

Por Nancy Jorie

Facultad Eclesiástica de Teología

La exégesis feminista del siglo XX

 

La exégesis feminista del siglo XX 

La Exégesis feminista del siglo XX 

Elisabeth Schüssler Fiorenza (Ed)

Colección La Biblia y las mujeres, Ed. Verbo Divino.

En la primera mitad del siglo XX, en el seno de la Escuela de Frankfurt se elabora la Teoría Crítica, que supone un cambio sustancial en la manera de entender como accedemos al conocimiento. Hoy hemos asumido de forma más o menos consciente que todos interpretamos la realidad cuando la aprehendemos. Así, cuando nos acercamos a un texto tenemos que tener presentes los prejuicios de quien escribe, pero también los prejuicios propios. Nuestras interpretaciones no son lineales, y por consiguiente no hay verdades inamovibles, certezas absolutas. El acto de conocer es complejo y siempre inacabado.

En el acercamiento a la Escritura, la hermenéutica ha de estar anclada en una sana teología que sirva de marco para avanzar. Necesitamos saber en qué punto estamos situadas como pensadoras, desde que prejuicio dialogamos con el prejuicio de quien escribe, buscando que la lectura transforme mi forma de pensar, en diálogo con otras y otros. Las pequeñas o grandes verdades que voy encontrando en mi camino son sólo metas volantes. Sé que avanzo cada vez que me acerco a otras miradas, miradas que parten desde prejuicios diferentes de los míos, pero cuyo horizonte es el mismo que me impele a caminar a mí.

La Exégesis feminista del siglo XX pertenece a la colección de exégesis, cultura e historia La Biblia y las Mujeres, proyecto publicado en cuatro idiomas (alemán, inglés, italiano y español) que se ocupa del inicio y desarrollo de los estudios bíblicos feministas en todo el mundo. La colección cuenta con 21 volúmenes que son los siguientes por orden temático y de publicación: se inicia con la Biblia Hebrea (1. La Torah, 2. La profecía, 3. Los escritos y otros libros sapienciales), Nuevo Testamento (4. Los Evangelios. Narraciones e historia, 5. Las Cartas del Nuevo Testamento) y escritos apócrifos y pseudoepigráficos (6. Escritos apócrifos y pseudoepigráficos judíos, 7. Escritos apócrifos y textos de mujeres del cristianismo primitivo). Avanza con la exégesis judía (8. El Talmud, 9. Medioevo judío), Los padres de la Iglesia (10. Las mujeres en la mirada de los antiguos escritos cristianos (siglos I-VI) 11. Mujeres bíblicas en la exégesis patrística), el medioevo (12. Medioevo I, 13. La "Querelle des femmes", 14. Medioevo II (siglos XII-XV), el tiempo de la reforma (15. Reforma y contrarreforma en la Europa protestante, 16. Reforma y contrarreforma en la Europa católica, 17. Iluminismo y restauración) y el siglo XIX (18. Movimientos de mujeres y Biblia, 19. Comunidades religiosas y Biblia) culminando con la mirada al presente (20. La exégesis feminista del siglo XX, 21. Tendencias actuales) 

Este libro, La exégesis feminista del siglo XX, es una obra coral, que gira alrededor de la experiencia, inclusiva y de género, de la historia de la recepción de la Biblia. Su editora es Elisabeth Schüssler Fiorenza, profesora en la Facultad de Teología de Harvard, mujer referente en la exégesis feminista bíblica, autora de innumerables obras e iniciativas. De su vasta obra destaco dos títulos: En memoria de ella (1983) y Pero ella dijo (1992), que a tantas nos ha abierto los ojos sobre la manera de acercarnos al estudio de la Biblia desde la perspectiva de género.

A lo largo de los siglos, la interpretación bíblica ha tenido un sesgo de género más que evidente. La experiencia de los varones se había convertido en la experiencia total, y sus voces, desde diferentes estrados, habían copado todo el discurso bíblico. En el siglo XIX, antes del desarrollo de la Teoría Crítica, Woman’s of Israel, de Grace Aguilar (1851) y Women’s Bible de Elisabeth Cady Stanton y colaboradoras (1895 y 1898) iniciaron lo que se iba a conocer como la hermenéutica feminista.

Apoyadas en el posterior desarrollo de la Teoría Crítica, los estudios bíblicos con perspectiva de género no han hecho más que avanzar y desplegarse, sobre todo en la segunda mitad del siglo XX.

El trabajo hermenéutico requiere un gran respeto a la tradición. Es por eso que necesita con urgencia una búsqueda integral de genealogías que visibilicen las lagunas que nos ha dejado la historia y que el discurso feminista ha puesto en evidencia. Las mujeres somos las grandes ausentes en todas las tradiciones, también en la tradición bíblica. Es de justicia equilibrar la tradición recibida, nombrando los lugares y prejuicios desde los que se han hecho los estudios exegéticos. Reconociendo y corrigiendo prejuicios podremos avanzar en un conocimiento más completo de nuestra tradición.

La exégesis feminista del siglo XX es una amplia cartografía de los estudios bíblicos feministas del siglo XX. Parte del proyecto de investigación Canonicidad, género y crítica: la hermenéutica feminista y las transformaciones del canon, que derivó en un simposio en la Universidad de Oslo. The Journal of Feminist Studies in Religion dedicó su sesión de trabajo en Nueva Orleáns, en 2009, a este tema. Este libro recoge los frutos de esas investigaciones.

Se abre el volumen con una presentación general a cargo de la editora, Elisabet Schüssler Fiorenza, que ahonda en los avances de los estudios feministas de la Biblia en el siglo XX. A continuación, se divide en cuatro partes.

La primera parte refiere el trazado de los estudios bíblicos feministas en el mundo fijándose en Estados Unidos, América Latina y Caribe, África, Europa del Sur y Asia con colaboradoras de la talla de la teóloga judía Judith Plaskow, del Manhattan College de Nueva York, Elsa Tamez, profesora en la Universidad Bíblica Latinoamericana de Costa Rica, Susanne Scholz, del Perkins School of Theology de Dallas, presidenta de la sección norteamericana de la Sociedad Europea de Mujeres en la Investigación Teológica (ESWTR), Dora Rudo Mbuwayesango, profesora en el Hood Theological Seminary de Salisbury (EE.UU.), Mercedes Navarro Puerto, de la Universidad Pontificia de Salamanca, fundadora de la Asociación de Teólogas Españolas, y Monica Jyotsna Melanchthon, de la University of Divinity de Melbourne.

La segunda parte del libro trata sobre la creación de espacios hermenéuticos feministas en el judaísmo, el cristianismo y el islam, proponiendo formas de evitar y eliminar las mentalidades de dominación en el ámbito religioso. Colaboran Helen Schüngel-Straumann, primera laica doctora en teología en Alemania, Cynthia Baker, del Bates College, de Lewiston (EE.UU.), Rosa Cursach Salas, de la Universitat de les Illes Balears, directora del Instituto de la Mujer de Baleares, Zayn Kassam, directora del Instituto de Estudios Ismailí en el Pomona College de Claremont (EE.UU.) y Jacqueline M. Hidalgo, reconocida profesora en el Williams College de Williamstown (EE.UU).

La tercera parte del libro, bajo el epígrafe Leer de otro modo: métodos de interpretación, aborda el estado actual de la cuestión hermenéutica, repasando la historiografía bíblica feminista y sus diferentes métodos de aproximación a los textos desde la crítica de la masculinidad a la revisión poscolonial. Los trabajos están firmados por la ministra metodista Shelly Matthews, del Brite Divinity School de Fort Worth (EE.UU.), Marinella Perroni del Pontificio Ateneo S. Anselmo de Roma y fundadora del Coordinamento Teologhe Italiane, Joseph A. Marchal de la Ball State University de Muncie (EE.UU.), Tan Yak-hwee del Tainan Theological College de Taiwan y Denise Kimber Buell del Williams College de Williamstown (EE.UU).

La cuarta parte se abre al futuro con el sugerente título Trabajar para cambiar y transformar. En ella Leony Renk, del Laase Conference Center de Wendland, Alemania, gran difusora de los bibliodramas fallecida recientemente, se pregunta por el futuro; Regula Grünenfelder, catedrática de Dogmática en la Universidad de Friburgo, aborda desde la perspectiva de la sabiduría las repercusiones en la liturgia y el arte y Claudia Janssen y Hanne Köhler, que trabajaron en traducciones inclusivas de la Biblia en alemán, ahondan en las posibilidades que ofrecen las traducciones de la Biblia con un lenguaje justo.

Cierra el libro Renate Jost, de la Kirchliche Hochschule Neuendettelsau alemana con un completo dossier que recoge como se fueron institucionalizando los estudios bíblicos feministas en el contexto internacional y ecuménico.

Mención especial merece la completa bibliografía que cierra el volumen, y que compendia más de 400 autoras y autores, así como sus obras más significativas en esta materia.

Este libro es, pues, una ocasión única para cambiar la mirada, para dejarse interpelar por la visión de género en la hermenéutica, para sumergirse, en definitiva, en los estimulantes avances, aportes y esperanzas de la exégesis feminista del siglo XX.

Marisa Vidal Collazo

Autora de la obra “Yo soy Egeria Lectura feminista de un viaje en el siglo IV”

 

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lunes, 17 de julio de 2023

Película y guías didácticas: Gattaca 1997 (Castellano)

Accede a todas las películas publicadas en este blog, cliqueando aquí. 

SINOPSIS: 

Ambientada en una sociedad futura, en la que la mayor parte de los niños son concebidos in vitro y con técnicas de selección genética. Vincent (Ethan Hawke), uno de los últimos niños concebidos de modo natural, nace con una deficiencia cardíaca y no le auguran más de treinta años de vida. Se le considera un inválido y, como tal, está condenado a realizar los trabajos más desagradables. Su hermano Anton, en cambio, ha recibido una espléndida herencia genética que le garantiza múltiples oportunidades. Desde niño, Vincent sueña con viajar al espacio, pero sabe muy bien que nunca será seleccionado. Durante años ejerce toda clase de trabajos hasta que un día conoce a un hombre que le proporciona la clave para formar parte de la élite: suplantar a Jerome (Jude Law), un deportista que se quedó paralítico por culpa de un accidente. De este modo, Vincent ingresa en la Corporación Gattaca, una industria aeroespacial, que lo selecciona para realizar una misión en Titán. Todo irá bien, gracias a la ayuda de Jerome, hasta que el director del proyecto es asesinado y la consiguiente investigación pone en peligro los planes de Vincent. (FILMAFFINITY) 

Guías didácticas:

Gattaca: la cultura científica en el aula 

gattaca - LA EDUCACIÓN EN VALORES A TRAVÉS DEL CINE

Guía didáctica de Gattaca

Guia didàctica: El cine un recurso didáctico

Guia didàctica: Grupo IREF

Ya tenemos suficientes imperfecciones

Película: "Gattaca" 

Debemos el término bioética al oncólogo norteamericano Van Rensselaer Potter quien, en 1970, proponía ese nombre para designar a la ciencia que fuese el nexo de unión entre las ciencias de la vida y las ciencias humanas. 

 El origen de la bioética ha sido situado por los historiadores de la ética de la investigación médica en los juicios a los médicos nazis y el código de Nuremberg de 1947. 

La bioética tiene como finalidad el estudio de los problemas éticos de la vida humana en todas sus dimensiones, no solo en su dimensión clínica, sino en su dimensión biológica, genética o terapéutica. 

Los principales problemas estudiados por la bioética son, entre otros, la reproducción asistida, el acompañamiento a moribundos, la experimentación con seres humanos, el genoma humano, etc. 

Ni la Biblia ni la tradición dicen nada de estas cuestiones, porque han surgido hace poco. 

El politólogo Francis Fukuyama ha predicho que pronto la biotecnología nos habrá proporcionado las herramientas necesarias para abolir a los seres humanos, propiamente dichos, y fabricar un mundo donde subhombres estarán al servicio de surperhombres. 

¿Será posible que un día acabemos fabricando los seres humanos en serie, como en la novela que el escritor Aldous Huxley llamó irónicamente "Un mundo feliz"? 

Si le interesa analizar el Hecho Religioso desde el punto de vista del cine puede visitar el canal "religión y cine"; @religionycine7649  

 

Educar no es solamente instruir. ¿Una escuela sin religión? La batalla de la escuela. Por Javier Úbeda

Educar no es solamente instruir

Javier Úbeda Ibáñez

Generalmente cuando hablamos de educación nos quedamos con la sola idea de instrucción. Pensar esto es asimilar una parte integrante del término y olvidar los elementos que la comprenden. La instrucción es la comunicación de ideas o conocimientos, como puede ser el teorema de Pitágoras que un profesor enseña a sus alumnos. Estos contenidos se dirigen a la inteligencia; sin embargo, el hombre no es solo inteligencia, es también voluntad y corazón, y es también un cuerpo; por eso existe también una educación de la voluntad, una educación física, etc.

No es lo mismo instrucción que educación. La instrucción se refiere a los conocimientos que recibe el alumno, como pudieran ser lecciones de Química, Geografía, Literatura o Matemáticas.

La educación es algo más profundo puesto que inculca una serie de hábitos buenos que —a fuerza de repetirse— se transforman en virtudes, como pudieran serlo la honestidad, la fidelidad conyugal, el respeto a la palabra dada, la puntualidad y el buen tino para tomar la decisión más prudente.

En este sentido podemos definir la educación como «el desarrollo de lo humano en el hombre, la promoción de todas sus virtualidades perfectivas que están latentes en su naturaleza humana y le hacen alcanzar el estado de virtud». Últimamente se ha hecho más común emplear el término valor en lugar del de virtud. No es el caso discutir aquí si son o no equivalentes, aceptémoslos como sinónimos siempre y cuando entendamos el valor como una cualidad objetiva de los seres y no como una proyección subjetiva. Un valor debe ser algo necesario y absoluto tanto para el hombre de hoy como para el de mañana pues es un aspecto del bien.

Y habrá un tipo de educación según los diversos valores: educación religiosa, moral, intelectual, técnica, sensible y física.

La educación es el medio propio para que el hombre se perfeccione como hombre, se haga virtuoso, desarrolle los valores que están latentes en su naturaleza. La educación busca dar al cuerpo y al alma —como tan magistralmente lo definió Platón— toda la belleza de que son susceptibles.

La sede principal de la educación es la familia. ¿Dónde se debería desarrollar mejor el ejemplo sino en ella? La familia es la célula originaria y principal de la sociedad. No hay institución que la preceda, la familia nace del matrimonio. Y de la familia nacen las demás instituciones: municipio, Estado, etc. A la familia compete en primer lugar la educación de los hijos y una educación en todos los niveles, aunque para algunos deba servirse de las instituciones que ofrezca el Estado, como las escuelas. Pero esta oferta de Estado no debe negar y anular la prioridad de la familia como educadora, le toca a ella por derecho natural.

¿Una escuela sin religión?

Javier Úbeda Ibáñez

Se ha difundido la falacia de que una escuela verdaderamente integradora, igualitaria e intercultural, una escuela para todos, es una escuela sin diferencias. Y una escuela sin diferencias es una escuela sin religión.

«Bien sabemos que la enseñanza de la religión en las escuelas es ante todo un derecho de los propios padres. Lo religioso tiene para muchos ciudadanos una dimensión personal, representa un interés que va más allá del estrecho marco de la vida doméstica y de la conciencia individual, puesto que es un elemento esencial del conjunto de la vida, que afecta a todas sus dimensiones y se manifiesta a través de ellas, por supuesto también socialmente.

»La educación es un derecho propio de los padres, dentro de su responsabilidad irrenunciable sobre el tipo de formación que quieren para sus hijos», afirma  Mª Helena Vales-Villamarín.

«La asignatura de Religión proporciona conocimientos indispensables sobre la historia de Europa y el mundo entero después de Jesucristo, no podemos prescindir de la religión que produjo una nueva civilización. ¿Cómo podremos estudiar Arte prescindiendo del motivo que inspiró toda la Edad Media, el Renacimiento, el Barroco? No podemos renunciar a la evidencia del sentido trascendente del hombre desde sus primeras manifestaciones artísticas, desde el principio de los tiempos.

»¿Cómo podremos entender a los grandes literatos, a los grandes maestros que debieron al cristianismo sus más bellas inspiraciones? ¿Podemos ignorar la religión al estudiar Filosofía, Moral o Derecho?

»No podemos condenar a la ignorancia a nuestros jóvenes puesto que la religión está íntimamente unida a todas las manifestaciones de la inteligencia humana.

»La enseñanza religiosa y moral transmite conocimientos razonables y necesarios para poder comprender nuestra cultura y hace posible que la cultura no solo sea comprendida, sino también críticamente asimilada.

»Esta enseñanza es especialmente necesaria por desarrollar la capacidad trascendente y dar respuesta al sentido último de la vida. Es esencial en el desarrollo integral de todas las capacidades del alumno», sostiene Mª Helena Vales-Villamarín.

En palabras de Mª Helena Vales-Villamarín: «No podemos aceptar que la tarea educativa de humanizar al hombre sea una mera socialización».

La batalla de la escuela

Javier Úbeda Ibáñez

 No son tiempos para dejarse atontar por tópicos, para dejarse enredar por maniobras envolventes que hay que desenmascarar ante la opinión pública. Y en el terreno de la enseñanza la tarea es más urgente.

En la vida de toda sociedad hay dos instituciones que tienen una importancia capital: la familia y la enseñanza. De cómo sean ambas depende la formación de las generaciones futuras y, por tanto, la sociedad del mañana.

Mientras en el marxismo-leninismo, la sociedad civil se identificaba con las relaciones económicas, para Gramsci (1891-1937) se identifica con las relaciones culturales. Para Marx, lo económico era lo primero; para Gramsci, será la cultura.

La cultura es el objetivo del nuevo comunismo.

La batalla de la cultura hay que entablarla en su raíz. Ganarla ahí es vencer. Hay que darse cuenta de que ganar la batalla de la cultura —en la que los marxistas cuentan con muchos aliados de talante liberal— es ganar la batalla contra la descristianización de la sociedad que los marxistas pretenden. Ganar la batalla de la cultura es ganar la batalla de la escuela, porque solo una sociedad con cultura cristiana puede exigir una escuela cristiana.

¿Cómo puede conseguirse este objetivo? Utilizando todos aquellos medios por los cuales se difunde habitualmente la cultura: la imprenta —editoriales, medios de opinión pública— y la escuela.

Según Gramsci (teórico marxista y político italiano), son los intelectuales —marxistas— quienes han de operar ese cambio cultural.

Pero los intelectuales, como todo el mundo, se forman en la escuela. Por eso el dominio de la escuela es especialmente importante en esta nueva versión del marxismo.

Esta penetración en el campo de la enseñanza no se limita solo al aspecto docente, sino que se extiende además a todos los campos relacionados con la educación. Especial importancia tienen aquellos puestos de carácter decisorio hasta puestos de alcance nacional.

En palabras de Gramsci: «La conquista del poder cultural es previa a la del poder político, y esto se logra mediante la acción concertada de los intelectuales llamados ‘orgánicos’ infiltrados en todos los medios de comunicación, expresión y universitarios» (Cita, entre otras, que Pablo Iglesias, de Podemos, se tatuaría en el antebrazo).

Si el asalto a la educación pública es más sencillo, conquistar la enseñanza privada es más difícil.

Desde hace décadas la enseñanza privada está siendo objeto de numerosos ataques por parte de diversos grupos de orientación marxista.

¿Por qué se oponen de modo tan tajante a la enseñanza privada? En primer lugar, porque es un campo de la cultura que no pueden permitirse el lujo de tolerar si quieren realizar la conquista del Estado y si no están dispuestos a admitir la oposición ideológica de quien no comparta su visión del hombre y del mundo.

Pero, además, desde un punto de vista marxista, la enseñanza privada aparece como una cuestión de principio, como un aspecto de la propiedad privada, origen para el marxista de todo mal social. Como es sabido, la propiedad privada constituye para el marxismo el origen de todas las alienaciones que sufriría el hombre en la sociedad burguesa. Si para los marxistas, la educación impartida en los países capitalistas aparece como un monopolio que ostenta la clase dominante y que asegura la explotación de los trabajadores a favor de la burguesía, la enseñanza privada representa la quintaesencia de dicho monopolio. Por esa razón debe desaparecer, ser destruida.

No tiene sentido para ellos abogar por una extensión de la enseñanza privada, facilitar el que pueda acceder a ella quien lo desee mediante un oportuno sistema de ayudas, etc., porque sería incurrir en el error del socialismo utópico de Proudhon, que pensaba que la situación se podía arreglar generalizando la propiedad privada. Proudhon, según el marxismo, era prisionero de la idea de igualdad y entendía el socialismo como «igual posesión», cuando de lo que se trataría es de eliminar toda posesión individual.

La enseñanza privada encuentra dificultades. Se produce así la curiosa situación de ser atacada por unos sin ser amparada por otros.

En Francia, por ejemplo, la mayor parte de la enseñanza privada está formada por escuelas bajo contrato con el Estado. A cambio de una financiación pública, estas escuelas siguen los mismos horarios y planes de estudio que las estatales, aunque pueden tener un ideario específico. Sin embargo, en los últimos diez años se están desarrollando también escuelas privadas independientes, no concertadas con el Estado, que atraen cada vez a más alumnos. Un reportaje de Le Monde se hace eco de su éxito y de algunas reticencias que suscitan.

No hay sociedad libre si la cultura y su transmisión están en manos del poder. Si el Estado se convierte en el sujeto de la cultura y en sus manos está el medio de su transmisión, que es la enseñanza, no es posible el hombre libre. Para construir una sociedad verdaderamente libre es indispensable que la ciencia y la cultura estén en manos de la propia sociedad. No hay peor encadenamiento de la persona y de la sociedad que el dirigismo cultural, o sea atribuir al Estado la función de dirigir la cultura y su transmisión.

Si el sujeto y agente de la cultura, de la moralidad y de la religión es el hombre y no el Estado, el sujeto y agente de la enseñanza es la persona, no el Estado. La transformación del Estado en sujeto y agente de la enseñanza, tanto cercenará la libertad cuanto suponga hacerse sujeto y agente primero y principal de la cultura.

Y lo peor es que la víctima de todo es el niño, el joven.

Nada de lo dicho debe interpretarse en el sentido de que el Estado deba desentenderse de la enseñanza y de la educación. Conlleva, sin embargo, que el Estado asuma su propio papel sin invadir el de la sociedad. Y este papel del Estado es el mismo que el que tiene respecto de las demás libertades: el Estado debe reconocer, garantizar y regular el ejercicio de la libertad de enseñanza.

La libertad de enseñanza, como derecho natural que es, debe ser respetada en cualquier forma legítima de gobierno, pero en un régimen democrático adquiere una importancia suprema por la misma concepción de la democracia.

Por eso es regla elemental de una verdadera democracia el respeto a la libertad de pensamiento filosófico, científico y cultural y, con ella, la libertad de comunicación, de palabra.

La defensa del derecho de los padres a la educación de los hijos, la libertad para que puedan escoger las escuelas que en conciencia prefieran, es uno de los imperativos que el ciudadano ha de lograr que sean respetados en el presente y en el futuro de un país. La educación —conviene decirlo— no es un servicio público, si por tal se entiende un monopolio excluyente del Estado, como si los niños y jóvenes fueran bienes de dominio público. Ha de quedar bien claro —hay que repetirlo hasta la saciedad— que los hijos son de los padres, que los hijos no son del Estado. Donde son del Estado, no existe libertad ni democracia, sino tiránico y refinado totalitarismo. La educación es un servicio, sí, pero un servicio social, una gran empresa colectiva que la sociedad entera —padres de familia, instituciones, grupos de ciudadanos, etc.— tienen el derecho y a veces el deber cívico de promover. Y el Estado ha de reconocer que, cuando esos centros ofrecen las garantías que el bien común demanda, la función social que cumplen será, cuando menos, tan valiosa y respetable como la de las escuelas estatales.

Para Rafael Serrano, «la razón definitiva en favor de la elección de escuela es la libertad»: «Permitir a los padres escoger la escuela de sus hijos es valioso en sí mismo, con independencia de los resultados», manifiesta Bobby Jindal, exgobernador de Luisiana.

La educación estatal no es algo que interese solo al Estado; al contrario, interesa a todos los ciudadanos, que son quienes con sus impuestos la mantienen. Y es interés de todos el que la calidad de la enseñanza que imparta sea la mejor posible. La escuela estatal no es propiedad del Estado o de los partidos; debe estar al servicio de la familia y de la sociedad.

Tanto la escuela pública como el derecho de los ciudadanos a crear y dirigir centros de enseñanza son subsidiarios, están al servicio de la libertad original de los padres a proveer a la educación de sus hijos según sus convicciones y preferencias.

La escuela concertada no se justifica en que sea mejor o peor que la de titularidad de la Administración pública, sino en que es cualitativamente (de cualidad, no de calidad) distinta. El ideario la hace distinta. La libertad de enseñanza debe suponer la existencia de múltiples idearios entre los que elegir.

«El modelo único en educación es un atraso, y la sociedad moderna exige diversidad de escuelas: entre otras cosas, porque la diversidad es fruto de la libre iniciativa, fuente a su vez de la innovación. Si se deja a las escuelas autonomía para adoptar distintos estilos y experimentar ideas, mejorará la calidad de la enseñanza, cosa que difícilmente se consigue con imposiciones desde arriba», sostiene Bobby Jindal.

Colaborar con los marxistas en el intento de mejorar el sistema educativo es una ingenuidad. Por más que hablen de democracia, de libertad, de justicia, de igualdad, no podemos pensar que son conceptos que patrocinen, porque su aceptación implica siempre un valor previo, una concepción del hombre y del mundo como ya dados, que para la filosofía marxista no tienen sentido alguno, puesto que lo que postula es precisamente lo contrario: un hombre y un mundo por hacer. Es comprensible que esta realidad no sea fácil de entender: el mismo Marx declaró que, en ocasiones, no tuvo más remedio que hablar de justicia y de libertad a causa —dice él— de la estupidez de sus colaboradores. Si a estos les resultaba difícil de entender, no es extraño que a quienes no comulgan con sus ideas, les resulte aún más difícil. Pero es de esperar que, al menos, no se nos pueda también llamar algún día estúpidos. Porque tendrán doblemente razón para hacerlo.

Aceptar el análisis económico marxista supone, además de una falta de formación meramente económica, aceptar el inicio mismo del planteamiento marxista, que es de una coherencia interna férrea.

Por todas partes se habla de derechos y desde todos los ángulos se clama por la libertad.

Bibliografía aconsejada: Pretérito perfecto. Setenta años cumplidos y medio siglo de vida religiosa

 Pretérito perfecto

Mercedes Navarro Puerto. Pretérito perfecto. Setenta años cumplidos y medio siglo de vida religiosa.Verbo Divino: Estella, 2023

Hace veinticinco años llegó a mis manos un libro de Mercedes Navarro que abrió enormemente mi perspectiva sobre la vida religiosa femenina. Un libro de cabecera durante mucho tiempo, que me alentó en la búsqueda y el compromiso por otra vida religiosa posible. Ese libro se llamaba Siete palabras, y todos sus capítulos tenían el título de un gerundio. El libro era un canto provocador a la libertad, a la utopía y a la conciencia femenina- feminista en la Iglesia.

Hoy, 25 años después, Mercedes no escribe en gerundio, sino en Pretérito perfecto. Lo hace no desde la nostalgia o la conciencia de que los sueños, las luchas, las preguntas, los “irrenunciables” que han marcado su vida forman parte del pasado, sino desde el convencimiento de que el pretérito perfecto es el verbo de la plenitud. Por eso,Pretérito perfecto es sobre todo un libro que narra la experiencia de una existencia vivida en búsqueda y evolución constante. Es un libro biográfico, pero en él somos muchas y muchos quienes nos podemos sentir identificados. Un libro en el que la palabra ruaj es recurrente. Un libro con el que quienes somos lectores o lectoras habituales de Mercedes Navarro no solo no quedaremos decepcionadas, sino que la re-descubriremo sen “estado puro”.

Pretérito perfecto es un libro escrito con la libertad, la desnudez y el sentido crítico de quien, a sus setenta años y tras cincuenta de vida religiosa, generosamente comparte luces y sombras, proyectos frustrados y esperanzas discretas con capacidad de sostener vidas, a la vez que su irredenta capacidad de soñar e imaginar futuros alternativos. Porque adentrarse en el Evangelio como lo hace Mercedes, como mujer orante, investigadora y siempre crítica, esel útero donde nacen sus sueños. Leer el evangelio, nos dice su autora,es como pasear frente a un infinito mundo de sueños, aunque en la Iglesia paradójicamente pesen aún más la costumbre, la inercia y el miedo que la creatividad y el riesgo.

Quizás por eso el primer capítulo lleva por título “He soñado”. En él, Mercedes relata algunos de sus sueños y los de su generación, y junto a ellos también algunos de sus fracasos yde sus expectativas frustradas, porque los sueños,si llevan aparejadas propuestas, siempre son transgresores y por tanto peligrosos para el orden establecido. Así sucedió también con el sueño de Jesús y su fracaso. Solo reconociendo el fracaso de Jesús y los nuestros propios podremos experimentar paradójicamente que más allá de esta experiencia es posible alumbrar algo nuevo; es posible la Resurrección.

En su libro Mercedes nos recuerda que hay que seguir apostando por los sueños, pero no por cualquier sueño, sino por aquellos que recuperan y reinterpretan el pasado y que tiene también capacidad de iluminar el presente, como sucede con los sueños bíblicos. El germen de los sueños habita en el corazón de las mujeres,aun cuando pareciera que se han acabado por frustración o agotamiento. Por ello, la autora está convencida que hay que acudir a la memoria transgresora de las mujeres, a las genealogías femeninas, como parteras que empujen también los nuestros y nos ayuden a tener sueños despiertos. Mercedes reivindica y sigue apostando por una sana ingenuidad, que no está reñida con el sentido crítico ni es opuesta al realismo, sino la condición misma para poder vivir la existencia como evolución y cambio.

Junto a he soñado, otros pretéritos perfectos dan nombre a los capítulos del libro: He sufrido, he amado, he gozado, he pensado, he creído, he evolucionado. A lo largo de todos ellos, nos adentramos en el itinerario de libertad y pasión por el evangelio de una mujer luminosa y a la vez llena de sombras que no se conforma con las respuestas dadas, sino que se muestra siempre amante de las preguntas y apasionadamente humana. Una mujer que, como señala la frase con la que termina el libro, entre lo cumplido y lo incierto, sigue existiendo agradecida.

Un libro sin duda que, como todas las publicaciones de Mercedes, no nos dejará indiferente.

Pepa Torres Pérez

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domingo, 16 de julio de 2023

Desiertas seis de cada diez plazas de profesor de Religión Católica eb Castilla y León


AGENCIAS

Valladolid, 14 jul (EFE).- Cuatro de cada diez plazas de profesor de Religión Católica, dentro de los colegios e institutos dependientes de la Consejería de Educación, han quedado desiertas tras el proceso de adjudicación que publica este viernes el Boletín Oficial de Castilla y León.

De las setenta y una plazas pendientes de asignación, sólo se han cubierto cuarenta y una, cerca del 60 por ciento del total, si bien veinticuatro aspirantes han sido excluidos por distintas razones, según las mismas fuentes.

Segovia es la única provincia donde se han cubierto todas las plazas ofertadas en la convocatoria del pasado 9 de mayo, mientras que León ha cubierto algo más de la mitad, la mayor desproporción observada.

Por provincias, la cifra de plazas sin asignar es la siguiente: Ávila (4 de 5), Burgos (4/5), León (14/23), Palencia (2/6), Salamanca (3/6), Segovia (0/3), Soria (1/2), Valladolid (8/10) y Zamora (5/11). EFE

Fuente: https://www.lavanguardia.com/vida/20230714/9109855/desiertas-seis-diez-plazas-profesor-religion-catolica-eb-castilla-leon.html
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