@elprofebati
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Continúo publicando el magnífico material que nuestra compañera Sonia Saló está realizando adaptando unidades didácticas de libros de texto a NEAE o TEA (cliquea sobre la imagen para ampliarla):
Una vez más, publicamos una magnífica Situación de Aprendizaje realizada por David Escobar Garrido, alumno de Pedagogía y Didáctica de la ERE (DECA) en el ISCR San Pablo, de Málaga.
Coincidiendo con el tiempo litúrgico de la Cuaresma, indagaremos
sobre el relato bíblico del Éxodo, esto es, hecho central que rememoran
los judíos en la Pascua como liberación de la opresión y Alianza con el
Señor. También, veremos la importancia de Jesucristo y la analogía con
este hecho vertebrador. Todo ello, pretende, como reza el título,
emprender un éxodo en el contexto de la clase. Es decir, hacer
conciencia en el alumno sobre sus posibles ataduras o esclavitudes:
actitudes, contestaciones, objetos…y qué pueden hacer para transformar
eso y vivir más libremente. Esto se verá reflejado en un mural final que
diseñe cada uno de los grupos.
El combate entre Don Carnal y Doña Cuaresma es una de las alegorías
más antiguas y significativas de la cultura popular española. Este
enfrentamiento simboliza el eterno conflicto entre los placeres mundanos
y la austeridad espiritual, un contraste que no solo define la vida de
las personas, sino también su relación con las festividades y la
religión.
La historia de Don Carnal y Doña Cuaresma, popularizada en El libro de buen amor
del Arcipreste de Hita, es una alegoría de la lucha eterna entre los
placeres terrenales y la austeridad espiritual. Este relato no solo
captura el espíritu de las tradiciones carnavalescas y cuaresmales, sino
que también refleja la dualidad inherente al ser humano: el deseo de
disfrutar y la necesidad de moderación.
Don Carnal y Doña Cuaresma: dos caras del ser humano
Don Carnal personifica la faceta festiva y hedonista del ser humano.
Representa la alegría desenfrenada, los banquetes opulentos cargados de
carnes y embutidos, los disfraces coloridos y el baile. Es el espíritu
del carnaval, una época en la que predominan la diversión y el
desenfreno.
Por otro lado, Doña Cuaresma encarna la seriedad, la espiritualidad y
la templanza. Defiende la abstinencia, tanto alimentaria como
emocional, invitando a un periodo de reflexión y recogimiento. Sus
alimentos son sencillos y austeros, basados en frutas, verduras y
pescado.
Un combate simbólico
Esta lucha se representa tradicionalmente como un combate entre un
hombre, Don Carnal, y una mujer, Doña Cuaresma. A lo largo de los
siglos, numerosos artistas han encontrado inspiración en esta metáfora,
especialmente en la pintura y la literatura. Uno de los ejemplos más
icónicos se encuentra en la obra de Pieter Bruegel el Viejo, que en el siglo XVI inmortalizó este enfrentamiento en su pintura “La lucha entre el Carnaval y la Cuaresma”.
La batalla anual
Cada año, este duelo se reactiva en el calendario. La llegada del
carnaval, dominado por Don Carnal, marca una época de disfrute, de
manjares sin restricciones y de fiestas desenfrenadas. Sin embargo, esta
etapa tiene un final definido: el Miércoles de Ceniza,
cuando comienza la Cuaresma. Durante cuarenta días, los creyentes se
preparan espiritualmente para la Semana Santa, absteniéndose de carne y
llevando una vida más comedida, tal y como dicta la tradición.
El combate entre Don carnal y Doña Cuaresma
La historia del enfrentamiento entre Don Carnal y Doña Cuaresma está magistralmente narrada en El libro de buen amor,
escrito en el siglo XIV por el Arcipreste de Hita. En esta obra, la
batalla toma forma culinaria, enfrentando los banquetes copiosos y
carnívoros de Don Carnal contra los platos sencillos y de pescado de
Doña Cuaresma.
El Arcipreste describe así el ejército de Don Carnal: «Acudió don Carnal, valiente y esforzado, de gentes bien armadas muy
bien acompañado: los patos, las cecinas, costillas de carneros, piernas
de puerco fresco, los jamones enteros; las tajadas de vaca, lechones y
cabritos, luego los escuderos: muchos quesuelos fritos.»
Por su parte, las tropas de Doña Cuaresma están formadas por una amplia variedad de pescados y mariscos: «Las mesnadas de doña Cuaresma estaban formadas por sardinas,
mielgas, verdeles, jibias, atunes, barbos, merluzas, sabogas, delfines,
sábalos, sollos o lijas, además de lejanas anguilas de Valencia saladas y
curadas, cazones de Bayona, camarones del Henares y el Guadalquivir,
langostas de Santander, besugos de Bermeo, lampreas de Sevilla, congrio
de Laredo y salmón de Castro Urdiales.»
La lucha de Don Carnal y Doña Cuaresma
El desafío se lanza el jueves anterior al Miércoles de Ceniza,
marcando el inicio de la última semana de desenfreno antes de la llegada
de la Cuaresma.
Don Carnal reúne a su ejército de manjares carnívoros: bueyes, cerdos,
gallinas, becerros y cabras, mientras que Doña Cuaresma prepara a sus
tropas de vegetales y pescados.
Cuando llega el día del combate, ambos bandos se enfrentan en una lucha encarnizada:
El puerro es el primero en herir a Don Carnal, seguido de la sardina, las anguilas y las truchas.
El atún hiere a Don Tocino; los cazones a las perdices y capones; la merluza, al puerco.
Las langostas, los sábalos y los albures golpean a Don Carnal, mientras que el delfín y el tollo atacan a su ejército de carnes.
Finalmente, el congrio, el salmón y la ballena rematan al líder carnal, sellando la victoria de Doña Cuaresma.
El combate entre don carnal y doña Cuaresma
Los restos del ejército de Don Carnal huyen, y sus principales
aliados, como la cecina y el tocino, acaban colgados. Don Carnal es
capturado y custodiado por el Ayuno, quien asegura su prisión durante
los cuarenta días de la Cuaresma. Si quieres conocer más leyendas de la
Cuaresma te animamos a conocer más sobre nuestro logo: La Vieja Cuaresma.
El Triunfo de Doña Cuaresma
La victoria de Doña Cuaresma marca el inicio de un periodo de
sobriedad y abstinencia. Durante este tiempo, la carne queda proscrita y
el pescado se convierte en el alimento principal. Los creyentes se
preparan espiritualmente para la Semana Santa, siguiendo las normas de
la tradición cristiana.
El Retorno de Don Carnal
Sin embargo, la historia no termina aquí. Al llegar el Sábado de
Gloria, Don Carnal es liberado por sus aliados: Don Amor, Don Almuerzo y
Doña Merienda. El carnaval regresa triunfalmente, con Don Carnal
desfilando sobre un carro musical que simboliza el retorno de la
alegría, los banquetes y las celebraciones. Es el momento de dejar atrás
la austeridad de la Cuaresma y celebrar la vida con entusiasmo.
Una Metáfora Atemporal
La historia de Don Carnal y Doña Cuaresma sigue vigente como una
representación del ciclo de la vida: un equilibrio constante entre el
disfrute y la moderación. En las tradiciones populares, este relato se
revive cada año con la llegada del carnaval y la posterior Cuaresma,
recordándonos que, aunque los placeres mundanos sean tentadores, siempre
hay un momento para la reflexión y el recogimiento.
Esta leyenda de «El combate entre Don Carnal y Doña Cuaresma», además
de formar parte de nuestro patrimonio cultural, nos invita a
reflexionar sobre la importancia de encontrar un balance en nuestras
vidas, aceptando tanto la celebración como la introspección.
Como fruto de una tarea competencial en el estudio de Pedagogía y Didáctica en la DECA, la cual imparto en el ISCR San Pablo (Málaga), María del Carmen Avendaño Sáez ha elaborado este "decálogo metodológico" para la clase de Religión.
Continúo publicando el magnífico material que nuestra compañera Sonia Saló está realizando adaptando unidades didácticas de libros de texto a NEAE o TEA (cliquea sobre la imagen para ampliarla):