"Se trabaja la educación en valores, se aprende a respetar otras perspectivas y se abordan las grandes preguntas humanas": los beneficios de la clase de Religión

Con las aulas vacías, en este colofón del mes de junio, es el momento idóneo para que los padres y madres se planteen si desean matricular a sus hijos en la asignatura de Religión para el próximo curso escolar. Una opción que ha experimentado una "tendencia a la baja" en la escuela pública durante el curso 2025-2026.
"Cada año, a nivel de la Conferencia Episcopal Española, se pide a las diócesis que manden los alumnos que se matriculan. Según esos datos, en España hay una tendencia a la baja, curiosamente, empezando por los niños más pequeños, es decir, los de Infantil" -ha señalado en Mediodía COPE en Guadalajara el delegado diocesano de Enseñanza, Pedro Moreno, aunque aclarando que "en nuestro país, un poquito más del 50% de alumnos todavía piden la clase de religión", que es "un número altamente significativo".
Con el objetivo de revertir el descenso en la matrícula de Religión, los obispos de las cinco diócesis integradas en la Provincia Eclesiástica de Toledo han enviado una carta colectiva a las familias católicas. Bajo el título de ‘Cabeza, corazón y manos: una educación integral’, destaca los valores que inculca la asignatura en el marco de una educación integral.
"En primer lugar, es una respuesta a la condición más profunda del ser humano, que es una condición religiosa. En segundo lugar, aporta unos valores éticos y morales que se están perdiendo por desgracia en la sociedad. En tercer lugar, aporta un conocimiento de nuestra cultura europea cristiana" -ha apuntado Moreno, sin olvidar que "la Religión aporta las preguntas decisivas de la vida: para qué estoy, dónde voy, qué hago, qué sentido tiene mi vida, y ofrece una capacidad de diálogo, algo muy importante en una sociedad multicultural en la que vivimos en este momento".
¿QUÉ SE aprende EN LAS CLASES DE RELIGIÓN?
Según el delegado diocesano de Enseñanza, en la escuela pública de Guadalajara hay 80 profesores de Religión en Primaria y unos 16 en Secundaria. Uno de ellos es Marcos Jiménez, docente desde hace 5 años, los dos últimos en Guadalajara, impartiendo Religión en dos centros educativos de la capital, el IES Castilla y el IES Aguas Vivas.

"En las clases de Religión, se reflexiona sobre la vida, se trabaja la educación en valores, se aprende a respetar otras perspectivas y también te diría que se abordan las grandes preguntas humanas" -ha explicado, asegurando que, a través de los contenidos de su materia, "desarrollamos pensamiento crítico, fomentamos mucho el diálogo y la escucha, ayudamos a los alumnos a crecer como personas y, en el fondo, se conecta con un aprendizaje de la vida real". Y todo ello, en medio de un "ambiente cercano y participativo, donde hay diálogo, hay respeto y hay libertad para expresión".
La Religión no es una asignatura de conocimiento, sino un canalizador de valores
Marcos Jiménez
Profesor de Religión Católica en los IES Castilla y Aguas Vivas de Guadalajara
En cuanto al perfil de su alumnado, Jiménez ha reconocido que "es muy diverso", ya que, además de estudiantes pertenecientes a "familias religiosas que acuden a misa, que tienen los sacramentos en su tiempo y forma", también "te encuentras a gente que es atea, que no cree en Dios, gente que pertenece a otras religiones", incluso a alumnos que "a lo mejor han cogido la asignatura sin saber muy bien por qué".

CEE
En definitiva, hoy por hoy, una clase de Religión muestra "una amalgama" de personas que, según este joven profesor "enriquece en el fondo la asignatura", partiendo de la base de que la Religión "no es una asignatura de conocimiento", sino que -ha subrayado- constituye "ese canalizador que da esos valores e impregna la sociedad de Dios".
¿cómo y cuándo PUEDO MATRICULARME en la asignatura de religión?
Si alguien conoce de primera mano los beneficios integrales de esta materia en los más pequeños de su casa es Teresa Cabezas, madre de una niña de nueve años y un niño de cinco.
"Nosotros en ningún momento dudamos en que nuestros hijos cursaran la asignatura de Religión porque lo vimos como un regalo para ellos" -ha confesado, valorando que, a través de ella, "no solo aprenden teoría, sino que aprenden a tener un propósito y aprenden unos valores muy importantes: honestidad, empatía, solidaridad, que todos somos iguales".
No dudamos en que la cursaran porque lo consideramos como un regalo para ellos
Teresa Cabezas
Madre de famlia y docente

Además, lejos de resultarles aburridas, densas o difíciles, las clases de Religión resultan "un juego" para ambos hijos de Teresa, ya que son "superdivertidas, muy dinámicas. Aprenden cosas de Jesús, las parábolas, que para ellos son como cuentos".
Por eso, Teresa no duda en animar a las demás familias a tomar la misma decisión de cara al próximo curso 2026-2027.
"Simplemente, cuando nuestros hijos empiezan la educación en tres añitos, tienes que marcar si quieres que cursen Religión o no" -ha indicado, advirtiendo de que se trata de una opción reversible, es decir que "cada vez que pasan de curso, si tú has marcado la opción de que no quieren Religión, siempre tienes la posibilidad, en estas fechas, de que para el curso que viene la puedan cursar. Al igual que si has marcado que la quieren cursar, puedes decir que no. Cada curso puedes animarte y matricular a tus hijos".
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