La asignatura de Religión es una formación personal con rigor educativo que enseña cultura, historia y los valores fundamentales que ayudan a comprender la cosmovisión cristiana que ha configurado nuestra sociedad
Es común que surjan dudas sobre la naturaleza de esta materia. Sin embargo, los profesores de religión de nuestra Diócesis dejan clara la distinción: la clase de Religión no es catequesis. Mientras que la catequesis es un itinerario parroquial para vivir la fe y prepararse para los sacramentos, la asignatura escolar es una formación personal con rigor educativo que enseña cultura, historia y valores fundamentales para comprender la cosmovisión cristiana que ha configurado nuestra sociedad.
Como explica María Tomás, profesora en el IES Cecibel de Villarrobledo, esta materia permite a los alumnos entender su propia cultura, tradiciones, literatura y arte, ya que nuestra arquitectura está llena de obras religiosas. Además, destaca que la asignatura ofrece claves para encontrar el sentido de la vida y fomenta el trabajo en equipo y la solidaridad a través de colaboraciones con ONGs para construir un mundo más justo. Por su parte, la maestra María Mondéjar (CEIP Nuestra Señora de Cortes) subraya que es un espacio donde los niños desarrollan su interioridad, algo fundamental para su crecimiento humano y espiritual.
Los datos de la Delegación Diocesana de Enseñanza para el curso 2025/2026 confirman que la clase de Religión sigue siendo la opción preferida por las familias de nuestra provincia. En la estadística general de Albacete, el 70% de los alumnos de Infantil y Primaria están matriculados en Religión Católica. Esta confianza se mantiene sólida en la Educación Secundaria Obligatoria con un 60% y en Bachillerato con un 55%.
Si observamos los centros concertados, la elección es prácticamente unánime, alcanzando el 100% en Secundaria y Bachillerato. En total, casi 32.000 alumnos en toda la provincia confían cada año en esta materia para completar su formación, demostrando que es una herramienta clave para quienes buscan una educación que no se quede solo en los contenidos intelectuales, sino que cultive también el plano moral y trascendente.
Testimonios. Los alumnos son los mejores embajadores de lo que ocurre dentro del aula. Para los más pequeños, la clase de Religión es sinónimo de bienestar y respeto. Alma (primero de Primaria, CEIP Castilla-La Mancha, Albacete) cuenta emocionada que en clase «cantamos, jugamos y nos lo pasamos muy bien», aprendiendo siempre a respetar a todas las personas. Cecilia (primero de Primaria, CEIP Nuestra Señora de Cortes) destaca cómo las historias de los milagros de Jesús la hacen sentir «tranquila y bien», enseñándole a ser cariñosa y cuidar de los demás en casa y con sus amigos.
Al llegar a la ESO, la asignatura se convierte en un foro de debate necesario para la «vida real». Laura (tercero de ESO, IES Río Júcar) valora que la materia aborda temas cruciales como las redes sociales, las amistades, la justicia y el sentido del sufrimiento. Aclara que no se limitan al cristianismo, sino que conocen todas las religiones a través de películas, música y proyectos creativos.
Julián (segundo de ESO, IES Bachiller Sabuco) describe la clase como un lugar donde se unifican fe y ciencia para entender una «historia de amor y de unión». Por su parte, Asen Castillo (tercero de ESO, IES Bernardino del Campo) recuerda una frase del Papa Francisco para invitar a sus compañeros: «la fe es revolucionaria», animándolos a unirse a esa revolución de valores. Alumnos como Emiliano (cuarto de ESO, IES Bachiller Sabuco) o Lucía (primero de ESO, Las Sabinas) destacan que la clase les ayuda a ser mejores personas «con el prójimo» y a disfrutar de actividades como las excursiones y el conocimiento de tradiciones locales como la Semana Santa.
En Bachillerato, la asignatura adquiere una dimensión más profunda sobre la identidad personal. Estudiantes como Mamuka (IES Cecibel) subrayan que la religión no es una clase más, sino una oportunidad para desarrollar un espíritu crítico y crecer como personas auténticas a través del respeto y la solidaridad. Pilar (IES Las Sabinas) destaca la utilidad práctica de la asignatura para entender las celebraciones de sus propios pueblos, permitiéndoles «ver más allá sobre la vida de Dios» a través de viajes culturales muy bonitos.
Es fundamental recordar que la asignatura de Religión tiene la misma validez académica que cualquier otra materia: es evaluable, cuenta para el expediente y posee un currículo oficial publicado en el BOE. Es impartida por profesionales con titulación universitaria oficial que acompañan el desarrollo humano con especial sensibilidad. El hecho de que el Estado sea aconfesional garantiza, precisamente, el derecho constitucional de los padres a elegir la formación moral que deseen para sus hijos.
Como afirma el profesor Luis Alfredo Romero (IES Las Sabinas), la clase es una invitación a «profundizar sobre saber quién eres y a dónde vas», encontrando el verdadero sentido de la existencia. El profesor Antonio López (IES Bernardino del Campo) concluye con una invitación sugerente para todos los jóvenes: conocer juntos «la historia de amor más grande jamás contada», de la cual cada alumno ya forma parte.
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