Blog del Profesorado de Religión Católica: La democracia no es "mi" democracia, sino la de todos

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domingo, 25 de febrero de 2018

La democracia no es "mi" democracia, sino la de todos

A raíz de una noticia que seguidamente comparto con vosotros, he realizado un comentario al respecto que también añado.
Os animo a que realicéis vuestros propios comentarios en mi blog para así, que todos dispongamos de más argumentos en favor de la enseñanza religiosa.
Gracias y un saludo

Una Escuela Laica para una Sociedad democrática

El nacional-catolicismo se introdujo a sangre y espada en la sociedad española. Fueron más de 40 años bajo dogmas de la Iglesia Católica que calaron en todos los ámbitos de la vida pública y privada de los ciudadanos. El Estado y sus instituciones quedaron impregnados hasta la médula de sus intereses, ideología y axiomas. Ejemplo claro de esto es la Escuela, las leyes de sanidad, el calendario laboral, las fiestas…
En una sociedad como la mayoría queremos, democrática, nuestras propias actuaciones hay que cuestionarlas para observar en que medida actos que nos parecen completamente normales por habituales, no lo son tanto y tienen su raíz en un pasado histórico execrable y, por tanto, son incompatibles con la sociedad actual y con el tipo de instituciones que todos deseamos.
Un ejemplo de esta rémora es la existencia de la asignatura de religión en los centros educativos públicos. Y ahora no sólo de esta religión sino que también de otras pues para encubrir los privilegios de la Iglesia Católica en este ámbito, los diferentes gobiernos han establecido acuerdos con otras religiones, concretamente a los Acuerdos de Cooperación con la Federación de Entidades Evangélicas de España, con la comisión Islámica de España y con la Federación de Comunidades Judías de España. Así, en vez de primar el carácter aconfesional del Estado que marca la Constitución se tiende al de la multiconfesionalidad, que no es otra cosa que el mantenimiento de los privilegios acordados en el 53. Así que, evidentemente, la asignatura de religión está dentro de los colegios e institutos ya que viene marcado por ley y, de momento, seguirá siendo curricular porque así está determinado en los Acuerdos con la
Santa Sede, hijos legítimos del Concordato de 1953. Esto no obsta para que dentro de nuestras posibilidades, maestros y profesorado, separemos Educación y religión y lo hagamos de una forma consciente y contundente. Una escuela Laica es un valor democrático en sí mismo, basado en el respeto a las religiones o la falta de ellas pero siempre separadas del Estado y sus instituciones.
Por otra parte, hay que recordar que desde el año 2009 Europa Laica se ha dirigido en diversas ocasiones a lo miembros del Congreso, a los Grupos parlamentarios, solicitándoles que en base a la no confesionalidad del Estado se dieran pasos para legislar sobre diversas cuestiones que impiden avanzar en la laicidad de las instituciones del Estado, entre ellas, los Acuerdos con la Santa Sede y con otras congregaciones religiosas. Así, el 21 de febrero, en la Comisión de Educación del Congreso, salió aprobado por amplia mayoría la transicional para garantizar el carácter laico del sistema educativo.
Es un punto no poco importante, cuando en estos momentos se está desarrollando una nueva ley educativa que debería verse libre del yugo de estos acuerdos. Si pensamos en nuestros alumnos, hijas, nietos,… vemos que tienen una jornada escolar de 25 horas en primaria (si no se quedan a comer en el comedor) y de más de 30 en secundaria. A estas jornadas en que los alumnos tienen que estar concentrados en su mayor tiempo dentro del aula, hay que añadir las horas de estudio, deberes, trabajos y lecturas. La eliminación del horario lectivo de las horas de religión serían un pequeño descanso para los alumnos, sobretodo en secundaria, donde van más que saturados. Y aunque esto no es poca cosa, habría que añadir una aún peor: desde la entrada en vigor de la LOMCE la asignatura de religión es evaluable, esto significa que hace media para el expediente académico del alumno. No hace falta resaltar las consecuencias que esto tiene para un alumno de Bachillerato, donde esta media les condicionará su vida académica y, por tanto, laboral. Esto hay que unirlo a que se deben utilizar unas metodologías pedagógicas extraordinarias y secretas, pues no las comparten con nadie y hace que en líneas generales las notas de religión están siempre por encima de la media de las demás asignaturas. Pero aún hay otro handicap para los alumnos de este nivel que no quieren cursar esta asignatura, sobretodo para los alumnos de la rama de sociolingüística, dado que como alternativa se ofertan las asignaturas de Historia de la Ciencia y Anatomía Aplicada, ahora sólo hay que sacar las conclusiones propias.
Luchar por una escuela Pública y Laica es un deber, es crear las bases para una sociedad de respeto y realmente democrática. Desde la Escuela Pública, tanto madres y padres, como profesorado, alumnado, representantes del ayuntamiento dentro de los Consejos Escolares, concejales…, todos deberíamos ser una voz y pedir la derogación de los Acuerdos con la Santa Sede y con otras congregaciones religiosas antes de que nazca la futura ley de educación. Y sería todo un placer que desde el Ayuntamiento de nuestro municipio, ya que forma parte de la Red de Municipios Laicos, encabezara una petición al Congreso para seguir este camino iniciado y demandado desde tantos.
Victoria García Castelló
Presidenta de Morvedre Laica

Fuente: http://www.eleconomico.es/opinion-1/articulos-de-opinion/125941-una-escuela-laica-para-una-sociedad-democratica 

Comentario:
Crear las bases para una sociedad de respeto y realmente democrática es dar oportunidades de elección en libertad. El negar esta libertad de elección no es nada democrático y sí dictatorial. De una dictadura religiosa estáis propugnando una dictadura laicista.
¿Y qué pasa con esos padres y madres que queremos una educación religiosa para nuestros hijos e hijas? Nos estáis obligando a matricularlos en centros privados donde sí se imparta esta asignatura. Entonces, no estáis trabajando por una educación pública de calidad, sino por una educación cada vez más diferenciada, clasicista y separatista (religión sí, religión no)... vuelta a las dos Españas... Es un discurso rancio... No debéis olvidar que la enseñanza religiosa es VOLUNTARIA y se elige en libertad. ¿Qué os molesta entonces? Quien no la quiera, que no la elija. Como ocurre en la actualidad. ¿O no es eso lo más democrático?: dar una solución para quien desea la educación religiosa y también para quien no la desee.
Saludos

2 comentarios:

  1. En un análisis rápido del comunicado de esta representante de un ramal de la llamada Europa laica,observo que utiliza terminos como democracia y otras palabras derivadas con una frecuencia tal que al terminar de leer uno se queda atónito porque en nombre de esa democracia y tolerancia se exige expulsar de la enseñanza pública una asignatura que sigue siendo escogida por una mayoría de padres y madres, qué manera más curiosa de ser demócrata y tolerante.
    Para justificar su deseo hace una referencia al papel que jugó la iglesia en la educación durante la posguerra y a uno se le cae el alma al sentir que algunos todavía no han salido de un supuesto trauma por vivir aquello, ¿lo vivieron? Y pienso: creo que no a todos les fue tan mal con aquella educación, incluso tenemos algunos políticos de la cuerda de estas asociaciones que se prepararon muy bien en aquella epoca.Pero lo que me preocupa más es el desprecio que manifiesta la autora del escrito contra lo religioso, demostrando su ignorancia hacia su fecunda realidad, y hacia los que intentan vivirlo o enseñarlo como prevención contra los fundamentalismos hijos de la ignorancia teligiosa. Finalmente, también es preocupante la falta de respeto al verdadero significado de democracia y tolerancia que esta señora demuestra ignorando y despreciando el poder conocer en la enseñanza pública, que es de todos y para todos, otra forma de ver la vida desde la perspectiva religiosa tan legítima como la laica sin religión que ella representa. Qué ganas tienen algunos de dividir a la sociedad.

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  2. No hay que olvidar que la religión, al igual que los valores éticos, para los que así lo deseen, aporta a la persona una competencia espiritual necesaria para la formación integral de toda persona y para la construcción de una sociedad más humana, justa y solidaria.

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