Viernes Santo

¿Qué conmemoramos en el Viernes Santo?
El Viernes Santo es uno de los días más significativos del año litúrgico cristiano. En este día, conmemoramos la pasión y muerte de Jesús en la cruz, el acto supremo de amor y entrega por toda la humanidad. Es un día de recogimiento, oración y ayuno, en el que reflexionamos sobre el significado profundo del sacrificio de Cristo.
El Viernes Santo no es un día de tristeza en sentido estricto, sino de contemplación agradecida ante el mayor gesto de amor que jamás ha existido: Jesús entregando libremente su vida por nosotros para vencer el pecado y la muerte.
Los acontecimientos del Viernes Santo
Tras su arresto en el Huerto de Getsemaní la noche del jueves, Jesús es llevado ante las autoridades judías. Es interrogado por el Sanedrín, presidido por el sumo sacerdote Caifás, donde es acusado de blasfemia.
Jesús es conducido ante Poncio Pilato, el gobernador romano, ya que los judíos no tenían autoridad para ejecutar la pena capital. Pilato, no encontrando motivos para condenarlo, lo envía a Herodes, quien lo devuelve a Pilato.
Jesús es flagelado, coronado de espinas y burlado por los soldados. Pilato lo presenta ante la multitud diciendo "Ecce Homo" (He aquí el hombre), pero la multitud, incitada por los líderes religiosos, pide su crucifixión. Pilato se lava las manos y entrega a Jesús para ser crucificado.
Jesús, cargando su cruz, es conducido al Gólgota (lugar de la Calavera). En el camino, Simón de Cirene le ayuda a llevar la cruz y Jesús se encuentra con su madre y con las mujeres de Jerusalén. Es crucificado junto a dos ladrones.
Jesús permanece en la cruz. Oscuridad sobre la tierra. Pronuncia sus últimas palabras, incluyendo "Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen", "Hoy estarás conmigo en el paraíso", "Mujer, ahí tienes a tu hijo", "Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?", "Tengo sed", "Todo está cumplido" y "Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu".
Jesús muere en la cruz. El velo del templo se rasga, hay un terremoto y el centurión romano reconoce: "Verdaderamente este hombre era Hijo de Dios".
José de Arimatea pide a Pilato el cuerpo de Jesús. Con la ayuda de Nicodemo, lo bajan de la cruz, lo envuelven en una sábana limpia y lo colocan en un sepulcro nuevo excavado en la roca, cerrándolo con una gran piedra.
En la liturgia del Viernes Santo, la Iglesia celebra la Pasión del Señor con la lectura del relato de la Pasión, la adoración de la Cruz y la Sagrada Comunión (con hostias consagradas el día anterior, ya que en este día no se celebra la Eucaristía). Es un día de ayuno y abstinencia para los católicos.
Relato Bíblico: La Pasión y Muerte de Jesús
Entonces les soltó a Barrabás; y a Jesús, después de haberlo hecho azotar, lo entregó para que fuera crucificado.
Los soldados del gobernador llevaron a Jesús al pretorio y reunieron alrededor de él a toda la cohorte. Lo desnudaron y le pusieron un manto escarlata; trenzaron una corona de espinas y se la pusieron en la cabeza, y en su mano derecha una caña; y doblando la rodilla delante de él, le hacían burla diciendo: "¡Salve, Rey de los judíos!" Y, escupiéndole, cogieron la caña y le golpeaban en la cabeza. Cuando se hubieron burlado de él, le quitaron el manto, le pusieron sus ropas y le llevaron a crucificar.
Al salir, encontraron a un hombre de Cirene llamado Simón, y le obligaron a llevar su cruz. Llegados a un lugar llamado Gólgota, esto es, "Lugar de la Calavera", le dieron a beber vino mezclado con hiel; pero él, después de probarlo, no quiso beberlo. Una vez que le crucificaron, se repartieron sus vestidos echando a suertes. Y se quedaron sentados allí para custodiarle.
Sobre su cabeza pusieron por escrito la causa de su condena: "Este es Jesús, el Rey de los judíos". Y al mismo tiempo que a él, crucificaron a dos ladrones, uno a la derecha y otro a la izquierda.
Los que pasaban por allí le insultaban, meneando la cabeza y diciendo: "Tú que destruyes el Santuario y en tres días lo levantas, ¡sálvate a ti mismo, si eres Hijo de Dios, y baja de la cruz!" Igualmente, los sumos sacerdotes junto con los escribas y los ancianos se burlaban de él diciendo: "Salvó a otros y a sí mismo no puede salvarse. Es Rey de Israel: que baje ahora de la cruz, y creeremos en él. Ha puesto su confianza en Dios; que le salve ahora, si es que de verdad le quiere; ya que dijo: 'Soy Hijo de Dios'". De la misma manera le injuriaban también los ladrones que estaban crucificados con él.
Desde la hora sexta hubo oscuridad sobre toda la tierra hasta la hora nona. Y alrededor de la hora nona, clamó Jesús con fuerte voz: "¡Elí, Elí! ¿lemá sabactaní?", esto es: "¡Dios mío, Dios mío! ¿por qué me has abandonado?" Al oírlo, algunos de los que estaban allí decían: "A Elías llama éste." Y enseguida, uno de ellos fue corriendo a tomar una esponja, la empapó en vinagre y, sujetándola a una caña, le ofrecía de beber. Pero los otros dijeron: "Deja, vamos a ver si viene Elías a salvarlo." Pero Jesús, dando de nuevo un fuerte grito, exhaló el espíritu.
En esto, el velo del Santuario se rasgó en dos de arriba abajo; la tierra tembló y las rocas se hendieron. Se abrieron los sepulcros, y muchos cuerpos de santos difuntos resucitaron. Y, saliendo de los sepulcros después de la resurrección de él, entraron en la Ciudad Santa y se aparecieron a muchos. Por su parte, el centurión y los que con él estaban guardando a Jesús, al ver el terremoto y lo que pasaba, se llenaron de miedo y dijeron: "Verdaderamente éste era Hijo de Dios."
Había allí muchas mujeres mirando desde lejos, aquellas que habían seguido a Jesús desde Galilea para servirle. Entre ellas estaban María Magdalena, María la madre de Santiago y de José, y la madre de los hijos de Zebedeo.
Al atardecer, vino un hombre rico de Arimatea, llamado José, que se había hecho también discípulo de Jesús. Se presentó a Pilato y pidió el cuerpo de Jesús. Entonces Pilato dio orden de que se le entregase. José tomó el cuerpo, lo envolvió en una sábana limpia y lo puso en su sepulcro nuevo que había hecho excavar en la roca; luego, hizo rodar una gran piedra hasta la entrada del sepulcro y se fue. Estaban allí María Magdalena y la otra María, sentadas frente al sepulcro.
1. Según el relato bíblico, ¿qué hicieron los soldados con Jesús antes de llevarlo a crucificar?
2. ¿Quién ayudó a Jesús a llevar la cruz y cuál fue el lugar donde crucificaron a Jesús?
3. ¿Qué ocurrió en el momento de la muerte de Jesús según el relato?
1. ¿Por qué crees que Pilato mandó poner un letrero sobre la cruz de Jesús que decía "Este es Jesús, el Rey de los judíos"?
2. ¿Qué significado tiene que el velo del Templo se rasgara en dos en el momento de la muerte de Jesús?
3. ¿Por qué es significativo que un centurión romano (un no judío) reconociera que Jesús era "verdaderamente Hijo de Dios"?
1. Jesús sufrió burlas y humillaciones antes de ser crucificado. ¿Qué nos enseña esto sobre cómo afrontar situaciones de burla o rechazo en nuestra propia vida?
2. En la cruz, Jesús exclamó: "Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?". ¿Qué nos dice esta expresión sobre la humanidad de Jesús y cómo puede ayudarnos cuando nosotros nos sentimos abandonados?
3. Cuando contemplamos la cruz hoy, ¿qué mensaje nos transmite para nuestra vida cotidiana y nuestras relaciones con los demás?
Tarea Creativa Voluntaria
Para profundizar en el significado del Viernes Santo y conectarlo con tu vida, te propongo una de estas actividades creativas:
- Vía Crucis actualizado: Crea un "Vía Crucis" moderno, donde cada estación (puedes elegir 7 ó 14) represente tanto un momento de la Pasión de Jesús como una situación actual donde veas reflejado ese mismo sufrimiento en el mundo de hoy (por ejemplo, relacionando la caída de Jesús con personas que "caen" debido a la pobreza, discriminación, etc.). Puedes hacerlo como un collage, presentación digital, cómic o serie de dibujos.
- Carta desde la Cruz: Escribe una carta imaginaria como si fueras Jesús en la cruz, dirigida a los jóvenes de hoy. ¿Qué les dirías? ¿Qué mensaje de esperanza podrías transmitir desde ese momento de sufrimiento? ¿Qué les pedirías?
- Proyecto de servicio: Inspirándote en el amor sacrificial de Jesús, diseña un pequeño proyecto de servicio que puedas realizar tú solo o con algunos compañeros para ayudar a personas que están "crucificadas" de alguna manera en la sociedad actual (personas solas, enfermas, marginadas, etc.). Detalla los pasos, recursos necesarios y cómo lo llevarías a cabo.
- Meditación audiovisual: Crea un vídeo o presentación con imágenes, música y textos que invite a otros jóvenes a reflexionar sobre el significado de la cruz en el mundo actual. Puedes incluir tanto imágenes tradicionales de la Pasión como fotografías actuales que muestren sufrimiento y esperanza en el mundo de hoy.
Recuerda que el objetivo de esta actividad es conectar el mensaje de la cruz con tu vida y con la realidad que te rodea, descubriendo cómo el sacrificio de Jesús sigue teniendo significado y poder transformador hoy. Comparte tu creación con la clase cuando esté terminada.
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