lunes, 20 de junio de 2016

Tendencias en la enseñanza de la Religión: educación integral del alumno

Carlos Ruano: "La clase de Religión contribuye a la educación integral del alumno"

Afirma que las familias están contentas y que los docentes se sienten parte del claustro

(Jesús Bastante).- Carlos Ruano es miembro del grupo Edebé, una editorial especializada en contenidos educativos. Están trabajando en una serie de estudios, y este año están presentando uno que aborda la situación de los profesores de religión. Lleva por título "Las tendencias en la enseñanza de la Religión". Y Carlos es el responsable de este estudio.
Bienvenido Carlos. Si te parece vamos a empezar por el título. ¿Qué tendencias hay hoy en la enseñanza de la Religión?
Desde algún tiempo venimos observando cambios en la innovación metodológica. Y en las estrategias que utilizan los profesores en clase para desarrollar los contenidos. Se están introduciendo innovaciones importantes. También queríamos saber cómo afectan estas innovaciones a la clase de Religión. Por otro lado, estábamos interesados en hacer una radiografía del profesorado de religión.
Tenemos la impresión de que la mayoría de los profesores de Religión son sacerdotes, monjas, o curas secularizados. Gente sin una formación específica como docente. Y ya no es así.
Una de las conclusiones del estudio más llamativa, es esa. Hemos hecho un perfil tipo de cómo es ese profesor. El primer dato que llama la atención es que son fundamentalmente mujeres, y son seglares. Laicos. En el caso de la escuela religiosa, hay más presencia de sacerdotes y de religiosos y religiosas. Pero la mayoría son laicos.
Como un 16% del total.
Eso es. Son profesores con experiencia. Lo que nosotros llamamos, ni recién llegados ni a punto de jubilarse. Prácticamente el 90% tiene entre 30 y 60 años.
Que no es un territorio para becarios ni un cementerio de elefantes.
Así es. Y luego, también hay una proporción elevada de estos profesores que tiene más de 15 años de experiencia. Es gente que ya tiene un rodaje, que más o menos ya ha experimentado y sabe lo que quiere.
Otra de las conclusiones interesantes es el perfil formativo, la capacitación que tienen estos docentes. Más allá de la formación reglada que se les exige, (como sabemos diplomados o licenciados, según ejerzan en primaria o secundaria) es un profesorado muy bien formado, que además de esa titulación mínima, tienen casi en un 40% otra titulación añadida.
Es, además, un profesorado muy activo. Una proporción muy elevada hace formación continua permanente. Nosotros damos aquí el dato de más de 20 horas de formación continua en el último año, en más de la mitad de estos profesores.
En resumen, un profesor muy activo e inquieto. Muy permeable a los cambios metodológicos. Quizá más que otros profesores, no tienen tanto reparo a la hora de probar nuevos métodos.



¿Son profesores, únicamente de religión, o imparten otras materias? Uno de los problemas que tienen estos profesores es que forman parte, a medias, del claustro. Es una especie de estoy dentro, pero depende mucho de mis compañeros y de cómo me lo monte yo, para ser un profesor 100%. ¿Cómo viven ellos esa situación?
Nosotros preguntamos hasta qué punto ellos se sienten como un profesor más. Casi el 70% afirma que perciben el mismo trato por parte de los alumnos que con el resto de profesores. Ellos sí que se sienten parte de ese claustro. Es cierto que la situación cambia, en cuanto al tipo de asignatura que imparten, en la escuela religiosa y en la escuela pública. En esta última dan menos asignaturas, además de religión. En la escuela religiosa, el 80%, además de religión imparten otras áreas. Más en primaria que en secundaria. Pero están muy implicados en la vida del centro.
¿Y las relaciones con el resto del claustro?
Sobre este tema solo les hemos preguntado a ellos. La percepción que tienen por parte de los alumnos, es de que se sienten parten del claustro. Y preguntamos también otra cosa que es interesante, aunque también muy mediática: qué imagen creen ellos que tienen las familias con respecto a la clase de religión. Y los datos son sorprendentes. Lejos, un poco, de esta imagen conflictiva que hay socialmente, de que es una imposición, etc. Un gran número afirma, que las familias de estos alumnos están bastante contentas con esta materia. El dato es relevante, teniendo en cuenta que una gran parte de esas familias no son creyentes o no son practicantes.
¿Por qué ven importante la clase de religión? Porque muchas familias perciben que en esa clase se trabajan una serie de valores, que, más allá de la práctica religiosa, que no tiene que ver, son importantes. Valores universales que son útiles para la formación de las personas.
Y de la propia cultura. Yo siempre digo que llegará un momento en que los chavales no puedan ir al Museo del Prado y entender el 90% de los cuadros si no tienen la mínima formación religiosa. Más allá de lo confesional.
Además de continente y de contenido, ¿cómo ven los profesores su asignatura y cómo pueden cambiar la forma de impartirla? Las nuevas tecnologías están llegando a la educación, y también a la asignatura de Religión.

Sí, efectivamente. Una de las cosas que muestra el estudio, es ese debate que hay abierto ahora mismo, entre los profesores de Religión. Y que tiene que ver con la orientación que queremos darle a esta asignatura.
En general, todos tienen claro que son ellos quienes tienen que tomar la iniciativa. Hay un dato evidente, esta clase, en los últimos años ha ido perdiendo matrículas. Estos profesores han recogido este testigo. Ellos han hecho un poco de la necesidad virtud y saben que tienen que moverse. Una de las alternativas que tienen clara, sería por medio de la innovación metodológica. Las innovaciones que más se aplican son la utilización de contenidos y herramientas digitales. Estos profesores son muy conscientes de que lo audiovisual es un buen camino para acercarse a estos alumnos. Y lo han incorporado masivamente a sus clases.
Y otras innovaciones que coinciden con las que aplican otros profesores. Por ejemplo, el aprendizaje cooperativo y la introducción de inteligencias múltiples. Innovaciones que son un poco más específicas. Por ejemplo, el aprendizaje a través del juego, donde el objetivo es hacer de la clase de religión algo lúdico. O la educación en valores, que en otras aulas es más difícil de introducir o los profesores son más reticentes. Pero que los docentes de religión consideran fundamental.
¿Están preocupados por el futuro de la clase de Religión? Cuando surge el debate político, el tema de Religión está ahí. Hay una preocupación entre los obispos, no sé si entre los profesores también se nota.
Prácticamente, sobre esto no hemos preguntado. El tema es delicado. Es verdad que cuando vas a los centros y hablas con estos profesores, es una preocupación que está. Lo que sí preguntábamos en el estudio es, hasta qué punto, ellos se sienten respaldados a la hora de hacer su labor, tanto por la sociedad como por la Iglesia. La mayor parte de los docentes declaran estar muy contentos con su labor, pero reconocen que socialmente no siempre es apreciada.
En el caso de la Iglesia, casi un 40% de ellos también reconocen no sentirse muy apoyados.
Desde fuera, son catequistas y desde dentro, parece que lo bueno es lo que hacen en el otro lado.
Pero es un profesorado muy optimista. Muy seguro de su misión, de su vocación docente.
Es una doble vocación, supongo. La de profesorado y la de transcendencia. Aunque la mayoría no sean religiosos, todos los creyentes tenemos una vocación por causa de nuestra fe.
De hecho, casi la mitad de ellos consideran tan importante la formación pedagógica como su vocación creyente. Para ellos es fundamental que exista una coherencia clara entre lo que enseñan y cómo viven.
¿El tema de la coherencia entre vida y profesión es un tema que preocupa? En los medios solo sale lo típico, el profesor divorciado al que se le requirió la venia docente.
Sí. Para ellos es importante, porque el marco hacia el que quieren contextualizar esta asignatura es del trabajo en valores. Resaltar, reforzar el carácter vivencial del área. Sin dejar de lado los contenidos curriculares.
El profesor, como ejemplo.
Sí. Como apoyo y como referencia. Casi como "coach" educativo. Es una figura de apoyo. Ellos dicen que uno de los rasgos que los alumnos más destacan de este profesorado, es precisamente el hacer de las clases de Religión un contexto muy abierto y muy flexible. Nos decían que muchas veces los alumnos vienen a contarles un problema personal.
Alguien en poder confiar. Probablemente sea uno de los docentes, junto con el tutor, con el que más confianza se tenga.
Mucho más que con otros profesores, a los que ven con cierta distancia. En este contexto, para ellos es importante que haya cierta coherencia entre su forma de vida y de lo que están enseñando en el aula.
Fuera del estudio. ¿Crees que hay futuro para la enseñanza de la Religión?
Yo estoy convencido de que sí. Creo que hay una necesidad clara, socialmente, de esa parte más espiritual de las personas. Es lo que nosotros llamamos "educación integral". No todo son contenidos. Hay muchos aspectos que forman parte del proceso educativo de una persona, que tienen que ver con los valores. La clase de religión, trabaja y ayuda a mejorarlos. Le veo bastante futuro. Aunque se trate de una materia muy expuesta a todos estos vaivenes políticos, o ideológicos, si me apuras.
Habrá que ver qué sucede en el futuro. Lo que es cierto es que los profesores de religión, hoy, tienen una presencia importante en las aulas y en la vida de los alumnos. No hay que olvidar que no se está vendiendo un producto, sino que se está educando a personas.
 Fuente: http://www.periodistadigital.com/religion/educacion/2016/06/19/religion-iglesia-espana-ensenanza-religion-tendencias-religion-iglesia-edebe-educacion-carlos-ruano.shtml

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